Gibraltar, una base militar autorizada por España
Al sur del Sur
La negativa del Gobierno a que EEUU utilice Rota y Morón en su guerra abierta contra Irán contrasta con la plena flexibilidad concedida a Reino Unido para que haga libre uso de sus instalaciones en la colonia y para que sus tropas, su armamento y el de países “invitados” por los británicos accedan al espacio Schengen sin apenas control
El Tratado de Gibraltar, fondo y forma
Más allá de estrategias electoralistas, con el resucitado “No a la guerra” por bandera, a Pedro Sánchez le asisten el derecho internacional, la ausencia de un acuerdo de la ONU y el sentido común frente a un matón de barrio como Trump para respaldar su negativa a que las bases de Morón y Rota formen parte del vasto dispositivo militar de EEUU en su guerra contra Irán. También alguna que otra encuesta elaborada al respecto. Aunque el enemigo a batir sea un régimen tiránico como el iraní, con décadas a sus espaldas promoviendo el terrorismo islámico, la respuesta de un país consciente de su soberanía territorial no pasa por asentir sin más a todo aquello que marquen el amigo americano y sus socios, mucho menos si se trata de un genocida como Netanyahu. (Al tiempo: estamos a un tris de que algún acólito sugiera la idea de que Pedro Sánchez debe ser premiado con el Nobel de la Paz).
Soberanía. Es curioso cómo este concepto quedó orillado por completo por parte del Gobierno de España en la negociación del proyecto de tratado de Gibraltar. Con el propósito de despejar de obstáculos el proceso de diálogo, nuestro país renunció desde primera hora a poner sobre la mesa asuntos que pudieran derivar con los británicos en un debate (¿irresoluble?) a cuenta de la soberanía de determinados espacios, como las aguas que rodean el Peñón –dejando en la estacada a los 36 pesqueros de La Línea, como hoy narra su alcalde en una entrevista– o de aspectos como la presencia en la Roca de la Royal Navy (RN) y la Royal Air Force (RAF) sin apenas control por parte de nuestro país.
Tal y como desvelamos en Europa Sur el pasado 24 de febrero, el proyecto de acuerdo deja a los militares británicos vía libre para que accedan al espacio Schengen sin presentar sus pasaportes a las autoridades policiales españolas, que es de lo que se trata: bastará con que informen previamente de sus nombres, fecha de llegada y poco más. Además, también estarán exentos de presentar sus pasaportes los integrantes de otros ejércitos "invitados" por la RN o la RAF (caso de estadounidenses o marroquíes, en la actualidad) y el armamento tampoco será inspeccionado de forma directa por nuestro país. Y todo ello, con la Verja desaparecida.
Con este tratado, nada ni nadie impedirá que las fuerzas armadas de Reino Unido, EEUU, Marruecos u otro país empleen el aeropuerto y el puerto llanitos para actuar en contra del criterio de España
Es decir, se rechaza el uso de Rota y Morón para la guerra con Irán como gesto de soberanía, pero, simultáneamente, se renuncia a invocarla desde el momento en que se permite que Gibraltar pueda ser utilizada libremente para el mismo fin. De momento, Reino Unido ha dado nones a la invitación de EEUU de sumarse a su campaña militar, aunque esta decisión es coyuntural y en el futuro –si el tratado sale adelante con todas las bendiciones– nada ni nadie impedirá que las fuerzas armadas de Reino Unido, EEUU, Marruecos u otro país empleen el aeropuerto y el puerto llanitos para actuar en contra del criterio de España... Pese a que oficialmente no hemos renunciado a la soberanía de Gibraltar. ¿O acaso sí con este tratado?
En el caso del aeródromo se da un factor añadido, ya que está construido sobre el istmo que une el Peñón y La Línea, un espacio nunca cedido por España. No existe, desde el punto de vista del derecho internacional, un documento que avale dicha ocupación.
La realidad de la base militar
"Esta guerra en Irán pone sobre la mesa la realidad de la base militar británica en Gibraltar, una realidad que nuestros políticos no han querido ver", comenta al otro lado del teléfono Ángel Liberal, ex oficial del Estado Mayor y antiguo consejero de Defensa de España ante la OSCE. "Hay una contradicción evidente por parte del Gobierno: por un lado prohíbe a los estadounidenses el uso de Rota y Morón y, por otro, asegura la supervivencia de la base militar británica en Gibraltar, que también está al servicio de estadounidenses y británicos y que posiblemente se pondrá a su disposición en esta guerra", subraya.
Liberal recuerda que Gibraltar es una base logística avanzada y que en sus túneles se almacenan misiles Tomahawk, torpedos y munición de artillería: "A lo largo de la historia –en la Segunda Guerra Mundial, en la guerra de las Malvinas o en la guerra de Kuwait– se ha demostrado su utilidad para británicos y estadounidenses. Gibraltar es, en la práctica, un pueblo dentro de una base militar: los recursos militares están distribuidos por todo el perímetro, el monte y los túneles".
El tratado no solo garantiza la supervivencia de Gibraltar, sino también de sus instalaciones militares bajo el único mando británico. Tal y como ocurre desde hace más de tres siglos
"Los submarinos nucleares británicos o estadounidenses seguirán entrando en la base naval para reponer misiles Tomahawk lanzados desde el Mediterráneo oriental. Es algo que ya ha ocurrido en operaciones anteriores", apunta eI experto militar, que destaca, además, el papel clave del Peñón como parte de un potencial puente aéreo con Chipre, al otro extremo del Mediterráneo, para el transporte de munición y repuestos destinados a la guerra.
El tratado, en definitiva, no solo garantiza la supervivencia de Gibraltar, sino también de sus instalaciones militares, al margen de la estructura militar de la OTAN y bajo exclusivo mando británico . Tal y como viene ocurriendo desde hace más de tres siglos.
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