“Queremos que la Junta rebaje el IRPF a los residentes en el Campo de Gibraltar”
Juan Franco, alcalde de La Línea | Entrevista
Aunque admite que el proyecto de acuerdo entre la UE y Reino Unido sobre Gibraltar presenta importantes incógnitas, afirma que un escenario de Gibrexit duro "sería la muerte económica” para su municipio
No está conforme con buena parte de lo acordado ni con muchos de los pasos dados por el Ministerio de Asuntos Exteriores durante los más de cuatro años de negociación que han protagonizado la UE y Reino Unido. Y aun así, concluye que el texto surgido siempre será mejor que un no acuerdo. Ahora, sugiere, toca completarlo con medidas adicionales.
Pregunta.Si dependiera de usted, ¿este tratado saldría aprobado?
Respuesta.Sí
P.¿A pesar de los pesares?
R.A pesar de los pesares. Porque la alternativa sería prácticamente la muerte económica. Es así de claro. Pongo siempre el mismo ejemplo: aquí cruzan la frontera unos 15.500 trabajadores todos los días. Si fueran solo 10.000 y a cada uno se le dedicaran cinco segundos para revisar el pasaporte, el primero tardaría cinco segundos en pasar, pero el último de la fila tardaría trece horas. El acuerdo era extremadamente complicado y había muchos intereses para que se rompiera. Hay partes del texto que están bien estructuradas y que pueden contribuir a esa prosperidad compartida, pero hay muchas cuestiones que no se resuelven solo con firmarlo, como el medioambiente o el impacto económico en la zona. Creo que debe ponerse en marcha un plan estratégico para el Campo de Gibraltar, y muy especialmente para La Línea, porque al final somos el municipio que más directamente va a notar lo que ocurra cuando el acuerdo empiece a aplicarse.
Lo lógico sería aprovechar este momento para poner en marcha medidas estructurales"
P.¿Se está perdiendo una oportunidad para corregir situaciones indeseadas?
R.Creo que todavía estamos a tiempo de evitarlo. Si todos aceptamos que esta parte del territorio vive una situación de atraso respecto a la media nacional, lo lógico sería aprovechar este momento para poner en marcha medidas estructurales. En su día se habló del plan del Gobierno de mil millones de euros para el Campo de Gibraltar y de las 112 medidas contra el Brexit de la Junta de Andalucía... Son iniciativas que deberían ponerse en práctica con más decisión. También se ha planteado la posibilidad de establecer una zona de política económica especial en el Campo de Gibraltar. Si se quiere hacer de verdad, hay instrumentos para ello. Siempre he comentado que nuestra economía depende en gran parte de la economía de Inglaterra. Yo quiero convertir esa dependencia en complementariedad.
P.¿Con qué instrumentos?
R.Uno muy claro tiene que ver con el IRPF. En España, el impuesto sobre la renta se reparte entre el Estado y las comunidades autónomas. Aproximadamente el 50% de lo que pagan los contribuyentes va a las arcas de la comunidad autónoma. Eso significa que la Junta de Andalucía tiene capacidad normativa sobre esa parte del impuesto. Mi planteamiento es que se establezca una bonificación muy importante para los residentes en el Campo de Gibraltar. Si, por ejemplo, la Junta aplicara una bonificación del 90% sobre su parte del impuesto, el contribuyente seguiría pagando el 50% correspondiente al Estado y solo un pequeño porcentaje de la parte autonómica. En la práctica, para un salario medio podría suponer entre 300 y 400 euros más al mes en el bolsillo de muchas familias. Ese dinero acabaría generando mayor consumo, actividad económica y empleo en la comarca. Se podría aplicar con diferentes categorías o gradaciones, pero sería una forma directa de aumentar la renta disponible en la zona.
Si hablamos de prosperidad compartida, también hay que poner encima de la mesa medidas económicas concretas"
P.¿Ha planteado esta idea a la Junta?
R.No todavía de forma formal porque desde que se conoció el texto del tratado hemos estado estudiándolo con detalle. Pero nuestra intención es pedir una reunión para trasladar esta propuesta. Si hablamos de prosperidad compartida, que es un concepto que aparece expresamente en el tratado, también hay que poner encima de la mesa medidas económicas concretas que permitan que esa prosperidad llegue realmente a la comarca.
P.Más allá de esa propuesta fiscal, ¿qué otras cuestiones le preocupan?
R.En España tenemos el IRPF y en Gibraltar existe un impuesto sobre la renta con tipos sensiblemente más bajos. Lo que sí he pedido al Gobierno de España es que saque a Gibraltar de la lista de jurisdicciones no cooperativas. Eso permitiría que los trabajadores transfronterizos tuvieran un tratamiento similar al de quienes trabajan en Portugal o Francia y que dispusieran de más renta disponible. En tributación indirecta sí se establece un mecanismo de convergencia fiscal a largo plazo. Se prevé un impuesto mínimo sobre transacciones que empezaría en torno al 15% y que iría aumentando progresivamente hasta el 17% en 2028, además de impuestos especiales sobre hidrocarburos, tabaco y alcohol, y un organismo de seguimiento para comprobar que esa convergencia se produce realmente. Sin embargo, en cuestiones como las pensiones no hay previsiones claras. Estamos hablando de más de 15.000 trabajadores, más otros muchos que ya lo son, que en el futuro serán pensionistas y que pueden encontrarse con problemas importantes.
Hay inversores que están adquiriendo viviendas para alquilarlas. Conozco a un gibraltareño que ha comprado veinte pisos en La Línea
P.En el texto del acuerdo no se alude a la pesca por parte de barcos españoles en las aguas que rodean al Peñón.
R.Por desgracia. En La Línea hay 36 barcos que generan unos 200 empleos directos e indirectos. Es una flota artesanal que cumple con todos los requisitos ambientales de la Unión Europea y sería razonable establecer algún mecanismo transitorio que permita faenar mientras se resuelve la cuestión de las aguas. Gibraltar carece de barcos pesqueros y los nuestros se han llevado toda la vida pescando ahí.
Doble rasero con los taxis
P.Los taxis de Gibraltar sí podrán entrar en el espacio Schengen, pero no así los de España en Gibraltar.
R.Eso es lo que se deduce del acuerdo, aunque lo digo con toda la prudencia porque el único texto oficial que hay está en inglés. En La Línea hay unas 90 licencias, es decir, 90 autónomos y otros tantos asalariados cuyo principal punto de trabajo es la frontera. Si finalmente los taxis de Gibraltar pudieran operar en la zona contigua al aeropuerto, podría generarse un problema de competencia porque los taxis de La Línea no pueden trabajar dentro de Gibraltar.
P.Usted lleva mucho tiempo alertando de la subida de precios en la vivienda que se puede dar en La Línea.
R.El impacto ya se está produciendo. En los últimos seis meses el precio de la vivienda en La Línea ha subido alrededor de un 18%. Hay inversores que están adquiriendo viviendas para alquilarlas a trabajadores vinculados a Gibraltar, hasta el punto de que conozco a un gibraltareño que ha comprado veinte pisos en La Línea... Y no para llevárselos al Peñón. Eso genera una presión muy fuerte sobre el mercado inmobiliario y hace más difícil el acceso a la vivienda para muchos vecinos.
Si no hay control en la frontera siempre habrá margen para que alguien compre tres cartones de tabaco o treinta y tres"
P.En el tratado también se habla de fiscalidad del tabaco.
R.Sí. En principio el diferencial fiscal que se plantea debería hacer que no sea rentable desplazarse expresamente a Gibraltar a comprar tabaco para venderlo aquí de contrabando. El problema, en todo caso, es el control. Porque si no hay un control claro en la frontera siempre habrá margen para que alguien compre tres cartones o treinta y tres.
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