Gibraltar asegura que sus residentes quedarán exentos del EES en la Verja, aunque serán necesarias obras

Los contactos técnicos con España abordan la retirada de infraestructuras actuales y la instalación de soluciones provisionales antes de que el sistema europeo de control de fronteras esté plenamente operativo en abril

Interior, Exteriores y Hacienda analizan en La Línea y Gibraltar la implementación de los nuevos controles de frontera

Gibraltar y su puerto, con la bahía de Algeciras al fondo, desde la cumbre del Peñón.
Gibraltar y su puerto, con la bahía de Algeciras al fondo, desde la cumbre del Peñón. / Erasmo Fenoy

El Gobierno de Gibraltar asegura que los residentes del Peñón quedarán excluidos de la aplicación del Sistema Europeo de Entradas y Salidas (Entry Exit Sistem, EES), el nuevo mecanismo comunitario para el control de viajeros extracomunitarios que entrará en funcionamiento como fecha tope el próximo 10 abril, aunque advierte de que será necesario acometer obras y ajustes técnicos en el entorno de la Verja para adaptarse al calendario fijado por la Unión Europea (UE).

En las últimas semanas se han producido diversos contactos técnicos con autoridades españolas con el objetivo de coordinar la retirada de parte de la infraestructura actualmente instalada en el paso fronterizo y su sustitución por soluciones provisionales. Estas actuaciones se enmarcan en el periodo de implantación progresiva del EES en las fronteras exteriores de la UE, iniciado el pasado mes de octubre.

La aplicación del sistema en el puesto fronterizo de La Línea-Gibraltar presenta particularidades derivadas del proceso negociador entre la Unión Europea y el Reino Unido para regular el estatus del Peñón tras el Brexit. En tanto no entre en vigor el tratado internacional que debe permitir la integración de Gibraltar en el espacio Schengen, la Verja sigue funcionando bajo un régimen transitorio –no reglado formalmente– marcado por la flexibilidad en los controles a los residentes gibraltareños y a los ciudadanos comunitarios que acceden a la colonia.

En este contexto, el Gobierno de Gibraltar sostiene que las medidas temporales que se están diseñando tienen como finalidad preservar la fluidez del tránsito de personas, uno de los objetivos centrales del futuro tratado, mientras se ejecutan las obras necesarias para la instalación de la infraestructura definitiva. De no adoptarse estas soluciones provisionales, la alternativa sería la aplicación íntegra del EES en la Verja, lo que conllevaría la toma de datos biométricos –como reconocimiento facial y huellas dactilares– a los viajeros, con el consiguiente impacto en los tiempos de espera.

La Línea, en compás de espera

Las obras previstas y los cambios en la configuración del paso fronterizo son seguidos con especial atención en La Línea de la Concepción, el municipio más directamente afectado por cualquier modificación en el funcionamiento de la Verja. Cada día, miles de trabajadores transfronterizos cruzan el paso para acceder a sus empleos en Gibraltar, por lo que cualquier incidencia en la operativa fronteriza tiene un efecto inmediato en la movilidad, la economía local y la vida cotidiana de la ciudad.

Desde el Ayuntamiento de La Línea se observa con cautela la evolución de los trabajos y de las negociaciones, a la espera de conocer cómo se materializarán las actuaciones en el espacio físico de la frontera. El futuro tratado abre, además, interrogantes sobre el destino de los terrenos actualmente ocupados por instalaciones aduaneras y policiales españolas que, una vez entre en vigor el acuerdo, podrían quedar sin uso. El Consistorio ya ha manifestado su interés en que esos espacios se integren en proyectos de regeneración urbana y de desarrollo económico vinculados a la innovación y la tecnología.

En paralelo a los contactos técnicos sobre la infraestructura, el Consejo de Ministros del Gobierno de Gibraltar se reúne este martes para analizar tanto los aspectos técnicos como las cuestiones textuales relacionadas con esta fase previa a la plena entrada en funcionamiento del EES. El Ejecutivo del Peñón insiste en que no se esperan cambios sustanciales en el planteamiento general y confía en que el proceso permita ganar tiempo hasta que el tratado sea definitivamente cerrado y ratificado.

Las autoridades españolas trabajan con el horizonte de que el EES esté plenamente operativo en abril, de forma homogénea en toda la UE, lo que obliga a avanzar en soluciones transitorias en un paso fronterizo tan singular como la de La Línea-Gibraltar. Una frontera que, a la espera del acuerdo definitivo, sigue siendo uno de los puntos más sensibles del sur de Europa y un termómetro del impacto real del Brexit en el día a día del Campo de Gibraltar.

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