Meteo
Llega un tren de borrascas al Campo de Gibraltar

Contrabandistas en Gibraltar: las fotografías costumbristas de Napper (y II)

Instituto de Estudios Campogibraltareños

Robert Peters Napper (1819-1867) plasmó un muy interesante grupo de imágenes en Gibraltar y su entorno

Van desde campesinos y gitanos a paisajes que compraba la burgesía inglesa

Gibraltar, group of smugglers. c. 1862.
Juan Carlos Pardo González
- Licenciado en Geografía e Historia (especialidad de Arte) Universidad de Sevilla, Licenciado en Bellas Artes (especialidad de Grabado y Diseño) Universidad de Sevilla, Doctor en Historia del Arte UNED. Instituto de Estudios Campogibraltareños.

12 de enero 2026 - 01:45

Las imágenes no paisajísticas que atribuimos con seguridad a Napper son una docena realizadas en Sevilla (puede que algunas también en Granada) y dos en Gibraltar. No voy a analizar con mucho detenimiento esta serie de imágenes, pues son ya bastante conocidas por los estudios de Lee Fontanella. Mencionaré tan solo que de toda esa serie solo hay dos que tienen rasgos de cierto “tipismo". Me refiero a las imágenes de los dos majos, que por otra parte tienen cierto aire de modelos “profesionales”, ya que el que compartieran el atrezzo (el fajín, el chaleco, la chaquetilla y el sombrero de su vestuario son los mismos) parece corroborar esa idea de toma “preparada”. Sobre este personaje Napper escribe: “ANDALUZ. CON TRAJE DE “MAJO”. El traje de “majo” es el estilo que las clases bajas usan los domingos y días festivos. Algunos se permiten una gran exhibición de botones de oro o plata y adornos, con un rico pañuelo de seda atado alrededor de la cintura. Sin embargo, la vestimenta en España está cambiando rápidamente al estilo europeo ordinario, y la mayoría de las personas que encuentras visten igual que en París o Londres, excepto la capa española, que todavía se usa comúnmente.” De lo que se deduce una cierta queja porque estos vestuarios se estaban perdiendo en la España de esos años.

El resto de las fotografías de esta serie, muy al contrario, destilan una absoluta autenticidad. Es evidente que no hay disfraz en ninguna de las fotografías de los pastores, braceros y jornaleros de algún cortijo que, no sabemos por qué, ese día estaban por el centro de Sevilla y aparecen, probablemente porque no tendrían otro, con su vestuario habitual. Del mismo modo no hay poses artificiosas; Napper sitúa a estos protagonistas en la mayoría de las tomas en posiciones en las que le da el sol directamente, lo que garantizaba un mayor éxito en la toma, aunque mostrara pocas consideraciones con el retratado, como si estos modelos estuviesen siendo en cierto modo “forzados” (por una contrapartida económica o por la orden del señorito). Mención aparte merece el grupo de gitanos, viendo cómo están vestidos; la imagen retrata al lumpen andaluz de mediados del XIX, debía de tratarse de pedigüeños que pululaban por los alrededores a los que Napper pudo compensar con alguna limosna por posar.

Seville, inhabitants of Andalusia dressed as a 'majo. c. 1862.

Se trata pues de imágenes muy auténticas, muy distantes del retrato habitual que se hacía en esos años, unas fotografías de un enorme interés antropológico que pueden ser consideradas como un precedente de la fotografía social.

Las otras dos fotografías no paisajísticas atribuidas con seguridad a Napper son las realizadas en la cubierta de una casa en Gibraltar, estas imágenes serán las que, obviamente, merezcan nuestra atención.

Napper realiza al menos cuatro fotografías de carácter paisajístico en Gibraltar, sin descartarse que pudiese haber hecho alguna más, de hecho, en el catálogo de la compañía de Frith de 1872 aparecen 10 títulos en el capítulo ligado al Peñón, 9 paisajísticas y la titulada como Group at a Spanish Cafe, Gibraltar. En la portada de ese catálogo se puede leer lo siguiente: “A new catalogue is published yearly with all recent additions to the series”, esa era pues la filosofía de la compañía de Frith, ir incorporando a su catálogo las diferentes imágenes cuyos derechos iba adquiriendo. De esos 10 títulos de imágenes de Gibraltar al menos 5 son, con total seguridad, de Napper, las que están en el álbum Views in Andalusia que él le ofreció al duque de Montpensier y que actualmente se conservan en el Museo de la Universidad de Navarra. El resto de las imágenes paisajísticas también pueden ser suyas o ser una incorporación de fotografías suministradas por Frank Mason Good, que también fue comisionado por Firth y que realizó un viaje por España durante 1869, según investigaciones recientes de Fernández Rivero.

Gibraltar, group of smugglers. c. 1862.

Las dos fotografías que nos van a ocupar son, evidentemente dos variantes realizadas en una única sesión, en una aparecen diez personajes y la otra tiene siete, en las que se repiten varios de los protagonistas. En las dos se utilizó el eficiente recurso de situarlos en la azotea de una casa (procedimiento que también utilizó en otras de las imágenes con figuras) para que recibieran luz directa. Con seguridad fue realizada a primeras horas de la mañana o bien entrada la tarde, como se deduce de la posición de las sombras. A pesar de que es obvio que debió de existir cierta fase de preparación y colaboración de los fotografiados para poder realizar la toma, nuestro autor no tuvo la precaución de descolgar la ropa tendida, lo que en cierto modo pone de manifiesto el engaño.

A pesar de la ambientación de la mesa, el vino y las copas, este no podía ser el lugar habitual de reunión de los contrabandistas, como tampoco era el velador de un café. La misma fotografía aparece en algunas colecciones designada como Gibraltar, grupo de contrabandistas, mientras que en otras se le designa como Group at a Spanish Cafe, Gibraltar.

La temática del contrabandista había tenido cierto éxito en la franja central del siglo XIX, momento en que se unieron las visiones que aparecían en los textos de los viajeros románticos con las representaciones de pintores y grabadores. Hay que tener en cuenta que se generó un creciente interés por los temas y tipos populares que inicia la pintura costumbrista española, una temática que, como comenté, tuvo una gran demanda en el exterior especialmente en el Reino Unido. Si considerásemos que el objetivo de Napper era actualizar la imagen del contrabandista campogibraltareño y de la serranía de Ronda, se puede establecer que estas dos imágenes no pueden estar más alejadas del estereotipo romántico del contrabandista, pues comparando estas escenas con cualquiera de las representaciones de contrabandistas del romanticismo, esta imagen no podía seducir a nadie que fuera buscando los tópicos en la representación. Esto no quiere decir que la imagen no sea muy interesante.

A pesar de ello, y aunque debió haber muchas tipologías de contrabandistas y no es descartable que los que aparecen en la imagen lo fueran, éste fue el título que le dio Napper con el que aparecen en el álbum Views in Andalusia que él le ofreció al duque de Montpensier, En el índice que aparece en el álbum se dice: “GRUPO DE CONTRABANDISTAS - GIBRALTAR. Compuesto por moros, españoles y nativos de Gibraltar. El negocio del contrabando, antaño tan famoso aquí, ha desaparecido casi por completo y se ha trasladado a otros lugares donde puede ejercerse con mayores facilidades”. Una afirmación que, como sabemos, distaba mucho de la realidad.

El que Napper le diese ese título lo que trasluce es un interés en comercializar una imagen que con otro título tendría muy difícil salida, mientras que con este tiene cierta aura romántica con lo que nuestro autor pensaría que tendría más salida comercial.

La misma imagen en la versión que se conserva en el lugar donde se guardan los archivos de Frith, el Victoria & Albert Museum de Londres -esta fue la única de las de personas realizadas por Napper que comercializó Frith- aparece con el mismo título con el que se muestra en los catálogos de la Compañía de Frith Group at a Spanish Cafe, Gibraltar. Parece que la imagen interesó a Frith, sin embargo, estimó oportuno no darle el nombre de contrabandistas en la versión que comercializó. Entre los británicos que buscaban tópicos iconográficos de contrabandistas esta versión no encajaba en sus parámetros preconcebidos.

Personalmente no creo que esa fuese la intencionalidad representativa de Napper en un primer momento. Si analizamos la variabilidad de tocados quizás podamos ver la clave que, desde mi punto de vista, creo que era la intención de Napper. Fijándonos con detenimiento vemos que todos los personajes están cubiertos: bombines, turbantes, catites, barretinas, kipá... acompañado del correspondiente y significativamente diferente vestuario de cada protagonista, mayor incidencia del típico andaluz, pero también presencia de clásicas capas españolas, “moderno” look inglés, ropajes morunos y vestuario tradicional de distintos lugares del litoral mediterráneo. Es decir, que lo que Napper pretendía mostrarnos era una imagen de lo que también se convirtió en un tópico, el cosmopolitismo poblacional de Gibraltar, una singular característica que señaló Richard Ford en su A Handbook for Travellers in Spain y que fue repetido por el resto de los viajeros que recalaron en Gibraltar a lo largo del XIX. Una temática que también tuvo su lugar en el mundo de la imagen y no son pocos los grabados en los que se representa esta característica gibraltareña, habitualmente ligada a la representación de los mercados del Peñón, para seguir a rajatabla las directrices de Ford.

Gypsy girl. (1860-1863).

Como antes mencionamos, de todas las imágenes de personas tomadas por Napper, tan solo la del grupo de Gibraltar fue comercializada por la Compañía de Frith. Según Fontanella la línea seguida por Napper no respondía ni estilística ni técnicamente a los criterios de la Frith and Company y apunta a que probablemente una de las causas de la desavenencia que se constata en la carta dirigida a Cagigas fuese el interés, no compartido por Frith, de Napper por los temas antropológicos y de escenas con personajes frente a la temática más habitual de la compañía que era fotografía de paisaje. Fontanella piensa que Frith debió considerar esas fotografías como inaceptables y refuerza esa oposición entre el interés antropológico de Napper y el arquitectónico-topográfico de la Compañía de Frith.

A este respecto me gustaría aportar algún matiz, teniendo en cuenta que esta especulación es absolutamente gratuita, ya que no tenemos ningún documento que nos aclare las razones exactas del desencuentro. Aunque lo absolutamente predominante dentro del catálogo de Frith eran las fotografías de paisajes, esto no quiere decir que esta empresa no comercializara imágenes de personas; tenemos ejemplos de fotografías de este tipo de diversos lugares como Oriente Próximo y sobre todo de la India, lugar del que la compañía tenía un amplio repertorio de tipologías exóticas. El problema, apunto, es que el tratamiento que le da Napper a la mayoría de sus imágenes antropológicas es totalmente descarnado, muy poco complaciente con aquellos que iban buscando en estas fotografías una renovación de tópicos tardorrománticos. Es probable que Frith las descartase simplemente porque les veía poca salida comercial.

Conclusión

Más que una conclusión planteo algo que no puede ir más a allá de una hipótesis que creo que es totalmente razonable. Las dos fotografías de supuestos contrabandistas, una muy difundida y otra que inicialmente debió ser desechada, pero que aparecen en algunas colecciones particulares, se hicieron con intención de mostrar la variabilidad existente en la población que Gibraltar, algo que también se convirtió en un tópico que todos los viajeros después de Ford lo repiten en sus memorias. A posteriori Napper debió pensar que poniéndole el título de grupo de contrabandistas la fotografía tendría más tirón comercial. Los fuertes estereotipos del tópico del contrabandista español que ya circulaban por el reino unido estaban muy alejados de esta imagen, así que, cuando Frith decide comercializarla, le cambia el título por el de Group at a Spanish Cafe, Gibraltar. Una designación que, como la de Napper, distaba mucho de ser cierta.

Artículo publicado en el número 63 de Almoraima, revista de estudios campogibraltareños (Octubre 2025)

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último