Cádiz B - Real Balompédica | Pretemporada (2-0) El Rosal se atraganta a una Balona espesa

  • Los albinegros no se adaptan al reducido terreno de juego y caen con justicia

  • La entrada de Masllorens en el descanso mejora a los visitantes

  • El árbitro anula un gol a Tato Díaz e ignora un claro penalti sobre Pito Camacho

El meta liberiano Ashley Williams, que jugó sus primeros 90 minutos con la Balona El meta liberiano Ashley Williams, que jugó sus primeros 90 minutos con la Balona

El meta liberiano Ashley Williams, que jugó sus primeros 90 minutos con la Balona / RBL

La Real Balompédica Linense ha cosechado este sábado su segunda derrota en seis encuentros de  pretemporada, que también ha sido la más amplia. Los albinegros han caído 2-0 a manos del Cádiz B (ambos conjuntos del grupo IV-A de Segunda B) en un duelo en el que los de Antonio Calderón ofrecieron peor imagen que en los compromisos anteriores, si bien mejoraron en la última media hora en la que le fue anulado un gol más que discutible y el árbitro, muy desafortunado, ignoró un penalti sobre Pito Camacho.

A la Balona no se le da nada bien eso de jugar casi en la clandestinidad. Perdió ante el Linares en un ensayo que pretendía ser secreto y ha caído este sábado ante el Cádiz B en un duelo presidido por las medidas impuestas por el protocolo anti-Covid 19 (coronavirus).

El Cádiz B, con un juego muy bronco que dio lugar incluso a alguna tangana, salió con más ritmo en un primer periodo en el que el debut del liberiano Ashley Williams, al que le pasaron factura los nervios en esta primera aparición, era la principal novedad en un once en el que Bryan Barrios jugaba en el lateral derecho de la zaga y Sergio Rodríguez junto a Fabrizio Danese como centrales.

El filial cadista tenía más el balón mientras que la Balona parecía sentirse incómoda, incapaz de adaptarse a un campo de reducidísimas dimensiones, muy estrecho, ya que el duelo no se desarrolló en el terreno principal de El Rosal, sino en uno de sus anexos.

Fruto del dominio llegó la primera ocasión de los locales, en torno al cuarto de hora. Un mal despeje con el pie de Williams llegó a Momo, que trató de sorprender desde lejos, sin conseguirlo.

En el 35’ la zaga albinegra se comió una jugada de estrategia que nació en un saque de esquina y Kensly cazó solo el balón en el segundo, sin apenas oposición (1-0).

Tras el intermedio y con la entrada de Masllorens, que puso orden, en lugar de Koroma el juego se equilibró bastante.

Aún estaban los dos conjuntos tratando de asentarse cuando Vázquez avanzó sin apenas encontrar oposición, llegó a la frontal del área y desde allí colocó el balón en la red con escasa, por no decir nula, oposición del meta balono.

Tres jugadas conflictiva que pudieron cambiar el resultado

Con 2-0 en contra la Balompédica dio un decidido paso adelante, aunque sin demostrar excesiva frescura de ideas. El Cádiz B esperaba para intentar dar el zarpazo definitivo a la contra.

Sin deslumbrar lo cierto es que los de La Línea tuvieron opción al menos de empatar. Primero porque el árbitro, a instancia de uno de sus auxiliares, anuló un tanto (68’) a Tato Díaz, que partió, al menos en apariencia, en posición legal. Once después Pito Camacho fue derribado dentro del área. Un penalti de libro que el árbitro no decretó. De hecho, el delantero almeriense tuvo que ser atendido fuera del campo tras el fuerte golpe que había recibido en el tobillo.

El propio nueve balono pidió luego con insistencia otra pena máxima por manos de un zaguero rival, pero la jugada fue muy rápida y es difícil pronunciarse.

Los de casa también tuvieron la ocasión de ampliar las diferencias en una doble ocasión en la que Chapela y Javi Pérez no estuvieron afortunados en la definición.

A pesar de las últimas acciones de los balonos, por el balance de los novena minutos, la derrota de la Balona no se puede considerar injusta.

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