Algeciras

Los pescadores de Algeciras, al límite y con grandes pérdidas por el alga invasora

  • La flota acusa la proliferación de la especie colonizadora en el fondo de la Bahía y reclama ser tenida en cuenta ante posibles ayudas

Uno de los tripulantes ayuda a izar las redes plagadas de algas. Uno de los tripulantes ayuda a izar las redes plagadas de algas.

Uno de los tripulantes ayuda a izar las redes plagadas de algas. / Erasmo Fenoy

Los pescadores con base en el Puerto de Algeciras dan la voz de alarma. La proliferación del alga invasora de origen asiático (rugulopterix okamurae) que está afectando a todo el Estrecho de Gibraltar les mantiene en una situación límite. Salir a faenar por las aguas de la Bahía supone volver con las redes cargadas de vegetación marina, sin capturas y con nuevos gastos apuntados en la cuenta del armador prácticamente a diario. 

La treintena de buques pesqueros que quedan en Algeciras reclama a las autoridades que adopten medidas cuanto antes para frenar la expansión de esta especie que ha colonizado el fondo marino de la Bahía en apenas cinco años, cuando fueron vistos los primeros ejemplares de la entonces llamada como "alga parda". "Cada día va a peor y afecta a todas las artes, si bien el trasmallo es una de las más perjudicadas", relata José Villalba, armador de la ciudad, tras atracar en la dársena pesquera con las redes completamente enmarañadas. 

Los empresarios del mar reclaman ser tenidos en cuenta ante la posibilidad de que se articulen ayudas al sector por parte del Gobierno, como tiene previsto solicitar la Junta de Andalucía en la próxima Conferencia Sectorial que preside el ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas, y en la que están representados todos los consejeros autonómicos. "No tenemos Cofradía de Pescadores en Algeciras para representarnos como grupo, pero estamos igual de afectados que en Tarifa, La Línea o Estepona. No cubrimos los gastos", defienden para alertar de lo precario de sus cuentas. 

Una red de trasmallo plagada de algas.

Cada verano, con el aumento de la temperatura de las aguas, esta especie de alga invasora de origen asiático se multiplica y deja las playas alfombradas provocando que los ayuntamientos tengan que afrontar la retirada de los arribazones, como ha sucedido a principios de semana en Tarifa. La pesca es, junto con el turismo, la otra gran actividad perjudicada. 

"Sin importar la tupidez de las redes, las artes salen llenas. Afecta al trasmallo, que es la más fina, y también a la nasa (para capturar pulpos), el cerco y el arrastre", apuntan los pescadores. En el caso del buque de Villalba, con cinco tripulantes, el jueves volvieron de vacío y la jornada del viernes se irá en limpiar las redes "que seguramente acabarán igual". 

El sector atraviesa dificultades estructurales desde hace años y actualmente viven unas 200 familias de la pesca en la ciudad, si bien los armadores temen que la colonización del alga suponga la puntilla al escaso margen de viabilidad. "Las pocas capturas que logramos las vendemos en Estepona, donde adquieren más valor que en Algeciras. Estamos encomendados a la suerte cuando echamos las redes, tratando de buscar bancos de urtas, meros o bogavantes para que lo que pueda salir tenga un buen precio en la lonja", explican los trasmalleros. En caso de caballa o salmonetes, con un valor muy inferior, los gastos por cada jornada de faena se acumulan. 

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