Meteo
El tiempo en Andalucía para el 28F da un giro inesperado

Algeciras, entre las ciudades donde el nivel educativo de los padres más determina el futuro de los hijos

Un estudio del Banco de España revela que la fuerte tendencia a formar pareja entre personas del mismo nivel de estudios reduce la movilidad social

El Campo de Gibraltar, por debajo de la media nacional en población con estudios superiores

Padres y alumnos de Primaria camino del CEIP Parque del Estrecho, en Algeciras. / Erasmo Fenoy
G.S.G.

Algeciras, 22 de febrero 2026 - 14:34

Algeciras aparece en el mapa nacional de la movilidad social —el cambio en la posición socioeconómica de personas, familias o grupos dentro de una estructura social, ya sea ascendiendo (mejorando) o descendiendo— con un dato que invita a la reflexión.

Según un estudio publicado esta semana por el Banco de España, la ciudad figura entre los municipios españoles donde es más fuerte el llamado “emparejamiento selectivo”: la tendencia de hombres y mujeres a formar pareja con personas de un nivel educativo similar. Y ese patrón, concluyen los investigadores, está estrechamente ligado a una menor movilidad intergeneracional.

El trabajo, elaborado por los economistas Ricard Grebol, Margarita Machelett, Jan Stuhler y Ernesto Villanueva, analiza cómo ha evolucionado en España la relación entre el nivel educativo de padres e hijos y qué factores explican las diferencias entre territorios. El hallazgo es contundente: casi la mitad de la variación regional en la transmisión educativa de padres a hijos puede explicarse por cómo se forman las parejas.

El informe del Banco de España introduce un elemento poco habitual en la conversación pública: el papel de las decisiones privadas —con quién compartimos la vida— en la construcción colectiva de la igualdad de oportunidades

En el caso de Algeciras —que el estudio analiza de forma diferenciada por superar los 100.000 habitantes— la correlación entre el nivel educativo de los progenitores es de las más elevadas del país. Esto significa que existe poca mezcla entre capas sociales en la formación de parejas, un fenómeno que, según los autores, refuerza la desigualdad y reduce las oportunidades de ascenso social en la siguiente generación.

Cuando el amor también influye en la desigualdad

Los economistas llevan años estudiando el impacto del emparejamiento selectivo en la distribución de la renta y el crecimiento económico. La idea es sencilla: cuando personas con niveles educativos altos se emparejan entre sí —y lo mismo ocurre entre quienes tienen menor formación— las diferencias iniciales se amplifican en los hijos. Si ambos progenitores cuentan con estudios superiores, es más probable que sus hijos también los alcancen. Y a la inversa.

Cuando las clases sociales se mezclan más, aumenta la movilidad de los hijos

El estudio revela que esta dinámica no es homogénea en España. Es más intensa en la mitad sur del país. Ciudades como Granada, Cartagena, Albacete y Algeciras muestran relaciones especialmente fuertes entre el nivel de estudios de padre y madre. Por el contrario, en torno a las grandes áreas metropolitanas y en buena parte del norte peninsular el emparejamiento selectivo es menor y la movilidad social, mayor.

La conclusión va más allá de una simple fotografía territorial. La desigualdad educativa está más relacionada con el grado de emparejamiento selectivo que con el nivel de desigualdad inicial de cada región. Es decir, no es solo que la desigualdad “se herede”, sino que la forma en que se elige pareja condiciona decisivamente que esa desigualdad se perpetúe.

Padres y alumnos a las puertas de un colegio en Algeciras. / Erasmo Fenoy

España mejora, pero con grandes diferencias

En el plano nacional, el estudio aporta una noticia positiva. En las últimas cuatro décadas, la correlación entre el nivel educativo de padres e hijos ha caído un 30%. Traducido: hoy en España el origen familiar pesa menos en el nivel de estudios que se alcanza que hace una generación.

La movilidad educativa en España ha mejorado un 30% en las últimas décadas

Esta mejora ha coincidido con dos fenómenos paralelos: una reducción de la desigualdad educativa y un descenso del emparejamiento selectivo entre personas de la misma generación. Para las cohortes nacidas después de 1960 —que crecieron tras la gran reforma educativa de 1970— la movilidad aumentó de forma notable.

Sin embargo, el avance no ha sido igual en todo el territorio. Las diferencias regionales son persistentes. En las ciudades con menor movilidad, la correlación intergeneracional en educación puede ser hasta un 60% superior a la de las ciudades con mayor ascensor social.

La curva de Gatsby también se dibuja en España

El estudio confirma además para España la llamada “Gran Curva de Gatsby”, documentada en otros países: allí donde hay más desigualdad, hay menos movilidad. Pero introduce un matiz decisivo. El emparejamiento selectivo actúa como mediador clave de esa relación. Cuando aumenta la desigualdad, también tiende a aumentar la tendencia a emparejarse con personas del mismo nivel socioeconómico, lo que a su vez reduce la movilidad.

La desigualdad no se perpetúa sola, depende en gran parte del emparejamiento entre personas del mismo nivel educativo

Tras aplicar técnicas estadísticas avanzadas para corregir errores de muestreo y analizar datos desagregados por municipios, los investigadores concluyen que un aumento de 0,1 puntos en la correlación educativa entre cónyuges se asocia con un incremento de 0,08 puntos en la correlación entre padres e hijos. Es un vínculo sorprendentemente estrecho.

¿Qué significa esto para Algeciras?

Que el patrón detectado sitúe a Algeciras entre las ciudades con mayor emparejamiento selectivo no implica determinismo, pero sí plantea preguntas incómodas. Si la mezcla social es limitada, el riesgo es que la desigualdad educativa se consolide de generación en generación.

El propio estudio subraya que estos procesos no son inmutables. Las reformas educativas, la reducción de la segregación escolar o residencial y políticas que fomenten la interacción entre distintos grupos sociales pueden influir en cómo se forman las parejas y, por tanto, en las oportunidades de la siguiente generación.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último

Real Balompédica Linense - San Roque de Lepe | La crónica

Otro empate que maldita la gracia (1-1)

Real Balompédica Linense - San Roque de Lepe | Tercera Federación

Las mejores fotos del Balona - San Roque de Lepe de Tercera Federación