Alejandro Sanz recuerda Algeciras como el momento de su vida al que volvería: “Entre Getares y El Rinconcillo”
El artista ha recordado con Berrocal sus veranos en Getares y El Rinconcillo y reflexiona sobre la libertad que siente hoy
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Alejandro Sanz ha protagonizado uno de los encuentros más esperados del podcast A solas con, conducido por Vicky Martín Berrocal. En el estreno de la séptima temporada, ha vuelto a mirar al pasado para responder a una pregunta tan sencilla como profunda: ¿qué instante de su vida le gustaría repetir? Su respuesta no tiene que ver con escenarios multitudinarios ni premios internacionales, sino con una etapa muy concreta: “Quizá esa época entre Algeciras y Alcalá de los Gazules”.
El cantante evocó con nostalgia aquellos años de juventud en la costa gaditana, especialmente en la Playa de Getares y la Playa del Rinconcillo, lugares donde compartió veranos con su prima Mónica, sus amigos de siempre, “Ramoncito” e incluso con Malú cuando era apenas una niña.
El éxito, la fama y el precio de vivir intensamente
Sanz recordó que la fama llegó temprano, cuando apenas tenía 22 años, y compartió su visión del éxito: poder despertarse cada día sintiéndose un privilegiado. “¿Qué hay más bonito que el éxito aparte del amor?”, planteó durante la entrevista.
El cantante explicó que durante años creó desde el impulso, sin detenerse a poner límites, lo que terminó pasándole factura. Esa etapa queda reflejada también en su documental Cuando nadie me ve, un proyecto que define como un ejercicio de transparencia y verdad.
“Somos muy intensos y a veces preferimos beber veneno en lugar de licores suaves”, afirmó, reconociendo que vivir al límite tiene consecuencias emocionales.
Una nueva etapa de libertad
En la parte más íntima del encuentro, Alejandro Sanz habló abiertamente de la salud mental, del miedo y de los momentos de vacío que ha atravesado. Aseguró que hoy se encuentra en paz, cómodo y feliz. “Ahora soy muy libre y disfruto de la vida”, resumió.
También dejó una confesión personal: si solo le quedaran cinco minutos de vida, los dedicaría a escuchar a Camarón de la Isla.
El episodio se cerró con la mirada puesta en el futuro y en una nueva gira para la que asegura estar preparándose, demostrando que, tras los momentos difíciles, ha encontrado una forma más consciente y serena de vivir y de crear.
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