Un café con Paula

Paula Igartua

Psicóloga

¿Cómo es ir al psicólogo?

Es importante saber cuándo dar el primer paso y cómo funciona una terapia Un psicólogo no hace magia, es un profesional que trabaja con métodos científicos

Paula Igartua. Paula Igartua.

Paula Igartua.

Son muchas las personas que llaman a la clínica para pedir cita y cuándo les pregunto si tienen dudas me dicen: "Bueno… mi única duda es que no sé cómo es ir al psicólogo, no he ido nunca". A veces se acompañan de otras como: "¿Sabes cuánto tiempo durará la terapia?", "¿Tendré que venir muchas veces?", "¿En una visita o dos podré sentirme bien?". Estas dudas me han hecho reflexionar en la necesidad de la población de saber qué hace el psicólogo, qué hace el paciente y qué es acudir a terapia.

En primer lugar, al psicólogo no se va a desahogarse o a recibir consejos como se cree en muchas ocasiones. Es cierto que expresarnos nos ayuda a regular nuestras emociones, pero es algo que podemos hacer con un amigo, también es cierto que a veces necesitamos que otros nos aconsejen qué hacer, pero eso es algo que hará alguien que haya pasado por lo mismo que estoy pasando yo.

La labor del psicólogo va más allá. Te escuchará para poder entender tu situación y buscar la mejor manera de ayudarte, también podrá darte pautas de actuación, pero su primer objetivo es que seas tú mismo quien saque sus conclusiones, y esto queda muy lejos de aconsejar o de haber vivido tus mismas experiencias, un psicólogo no necesita haber tenido hijos, vivido agresiones o desastres naturales para poder ayudar a otras personas, es más, nunca podría llegar a vivir tantas experiencias como han vivido todos sus pacientes y sin embargo sabe cómo ayudarles.

La psicología es una rama sanitaria con bases científicas, que estudia los procesos mentales, neuronales, emocionales y conductuales, así, el psicólogo es un experto en cómo funcionan esos procesos. Por su parte, la psicoterapia es la especialidad que estudian los psicólogos o psiquiatras, que permite ayudar a las personas a cambiar esos procesos mediante enfoques y técnicas basadas en la evidencia.

Existen estudios que demuestran cambios cerebrales en una resonancia magnética de diferentes personas, antes de una psicoterapia y al final de ésta tras uno o dos años. Sabemos que las conexiones de nuestro cerebro se comienzan a formar antes de nacer y desde que nacemos aprendemos de forma profunda con las neuronas espejo, como hablé el pasado domingo en el artículo, por tanto, lo que se creó durante años necesitará tiempo para cambiar. Aunque es cierto que en las primeras sesiones puedes notar alivio y comprensión, e incluso aparecen ciertos cambios con los que sentir la mejoría, la realidad es que hacer psicoterapia para conseguir cambios profundos en la persona necesita tiempo.

Un paciente durante una terapia psicológica Un paciente durante una terapia psicológica

Un paciente durante una terapia psicológica

La psicoterapia por su parte tiene diferentes enfoques, sistémico, psicodinámico, integrador… esto significa que las técnicas que usará el psicoterapeuta y su forma de entender tus procesos y cómo se formaron cambia, sin embargo, hoy se sabe que tiene mucha más importancia el vínculo que puedas crear con tu psicoterapeuta que su enfoque o las técnicas que utilice, esto no quiere decir que las técnicas y la especialidad no sean importantes, sino que si tu vínculo con él es seguro conseguirás mejores resultados, sea cual sea su especialidad. A veces, podemos estar con el mejor especialista, pero si no congeniamos ni nos sentimos seguros, el efecto de la terapia no será el mismo. Por ello, las primeras sesiones no se dirigen tanto al cambio, sino a crear una relación segura y positiva con la persona.

Por último, es importante señalar cuándo puede ayudarnos acudir a terapia. Lo primero es que no vayamos obligados o presionados por un familiar o amigo, elegir comenzar un proceso terapéutico es algo muy personal, para lo que necesitamos sentirnos predispuestos y preparados, tal como decía hace unos días en Instagram mi compañera Raquel Ruiz del Centro INITIA en Granada, ir a terapia requiere la voluntad de querer salir de la zona de confort.

Además, nos dejaba las siguientes pistas sobre en qué momentos debo plantearme una psicoterapia: acudir cuando sientas un bloqueo, cuando creas que no avanzas, si sientes un malestar "que no se pasa con el tiempo", cuando repites ciclos destructivos en relaciones personales y familiares, cuando sientes que algo que ocurrió hace tiempo puede tener relación con tu malestar, si usas sustancias adictivas, incluso fármacos, para lidiar con los problemas… Sin embargo, en muchas ocasiones se toma la decisión de ir a terapia en un momento de crisis, cuando llevamos mucho tiempo sufriendo y ya sentimos que no podemos más… y hay un impulso de buscar una solución YA.

Es necesario tener presente todo lo que se referencia en este artículo si este es el caso, y como dice mi compañera saber que el psicólogo no hace magia, no es un gurú ni un hada madrina, sino un profesional sanitario que utilizará métodos basados en la evidencia científica. La importancia de tener paciencia y saber que la mejora llevará su tiempo, y que por supuesto, te alegrarás de haber decidido emprender ese viaje, descubriéndote más a ti mismo y sintiendo mayor seguridad en ti.

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