El balcón

En el PP corre el escalafón

Feijóo llega a Génova con 60 años y los mejor situados en un eventual orden sucesorio son Moreno de 51 y Ayuso de 43

Al congreso del PP le falta emoción, así que se ha convertido en una fiesta destinada a la propaganda. Se agolpan los objetivos, encerrados unos en otros como muñecas rusas. El primer empeño es pasar página. Ya que Casado no tuvo una muerte digna, al menos darle entierro de primera. Asunto al que se sumó Aznar, padrino de su ejecutora, que está harto de repetir que Ayuso es la política más relevante y más popular de España.

Un segundo propósito es repetir la refundación de 1990, aquí en Sevilla. Aunque entonces Aznar fue designado por Fraga, y ahora Feijóo llega entronizado por el sanedrín de barones territoriales. Estos padrinos gregarios colocan a sus peones en la dirección, para influir y controlar. (Moreno lo hace con Bendodo y Rojas). Aznar tardó seis años en llegar a La Moncloa, Feijóo si consigue un PP más tranquilo, ancho y unido tendrá posibilidades el año que viene.

La tercera derivada es el hombre a batir. Ayer Juan Manuel Moreno venía a decir que este es un congreso contra el sanchismo. Tras varias semanas negras, con inflación disparada, guerra en Ucrania, pandemia eterna, huelga de transportistas, protestas de agricultores o pescadores y plegarse a Marruecos sobre el Sahara, el presidente del Gobierno está en su peor momento de la legislatura. Cuarta aspiración: aprovechar la debilidad de Sánchez y el impulso del congreso para salir lanzado a unas autonómicas en Andalucía que compensen al PP del fiasco de las castellanoleonesas. El tam-tam dice que serían en junio, tras las fiestas de primavera. Otra intención es apartar el foco de Vox, invitado por Aznar a volver. Hay pocas dudas de que el PP será el más votado en las andaluzas, pero el auge de Vox es incontestable: ya en noviembre de 2019 quedó por delante del PP en Sevilla, Cádiz, Huelva y Almería. Como Mañueco, Moreno puede cambiar a un socio cómodo como Cs por la extrema derecha populista.

La sexta pieza es la compatibilidad de Feijóo con Ayuso. Cuando el 15 de marzo la presidenta de Madrid le dijo en público "somos un equipo de soldados que te vamos a acompañar, pero tiene poca paciencia para las tonterías", sonó a advertencia. En noviembre fue la más aplaudida en el congreso del PP andaluz en Granada; ayer, no. Y la séptima consecuencia de este congreso de reinicio es que corre el escalafón. Feijóo llega a Génova con 60 años y los mejor situados en un virtual orden sucesorio son Moreno de 51 y Ayuso de 43. No sólo MAR está pensando en las futuras jugadas. Bendodo también.

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