Campo chico

Alberto Pérez de Vargas

¿Para cuándo Gayubo?

La obra casi completa del pintor fue ofrecida hace ocho años, en depósito, al Ayuntamiento de Algeciras

Gayubo, con una de sus obras. Gayubo, con una de sus obras.

Gayubo, con una de sus obras. / E.S.

Es de estimar en lo mucho que vale, la política cultural del Ayuntamiento de Algeciras, desde que dejó de estar dirigida por la vieja izquierda no evolucionada. El Consistorio está aprovechando bien las oportunidades de financiación que le ofrecen desde la Diputación hasta más allá de los Pirineos. Lo hace tan bien que parece que lo hace todo, disimulando, en la medida de lo posible, la ayuda externa. Nada que reprochar, es una práctica común en la política. Por ejemplo, a nadie se le ocurrirá mencionar a Fátima Yáñez ni referirse, salvo para descalificarla, a la reforma laboral que protagonizara la ministra onubense en 2012, durante el Gobierno presidido por Mariano Rajoy. Pues bien, de esa ley derivan los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) que tanto juego están dando hoy día para suavizar el efecto demoledor de los despidos y atenuar la ruina de las empresas.

El Ayuntamiento está echando a rodar estos días, por esas redes sociales que circulan a través de las rutas marcadas por las ondas de radio frecuencia, vídeos publicitarios de gran calidad relacionados con los veinticinco años de existencia del Museo Municipal. Una institución muy importante que se ha ido construyendo con mucho esfuerzo, desde iniciativas apenas aireadas que compusieron su protohistoria, como las de José Antonio Benítez Santos y Juan Ignacio de Vicente Lara, personalidades que debieran ser puestas en valor como Dios manda y a las que me referiré en su momento. Después vendría Antonio Torremocha, ya en la historia, y Pilar Pintor, a la que hoy sustituye temporalmente (supongo), Rosabel O'Neill Pecino. El último de estos vídeos, magnífico, como los anteriores, tiene un interés muy especial por varias razones. Está dedicado a la figura del gran pintor castellano-andaluz Felipe Gayubo Pérez, que llegó a Algeciras con su familia cuando era universitario, procedente de Aranda de Duero, donde nació el día 28 de noviembre de 1935, y aquí vivió y desarrolló una espléndida obra pictórica, hasta su muerte, ocurrida el día 14 de mayo de 2008.

El admirado maestro Antonio López Canales, una de las más grandes figuras de nuestra plástica, es el relator de lujo, del vídeo al que me refiero, que anteayer apareció en el escaparate telemático de youtube (youtu.be/DGdoe0pCvuo). El maestro se detiene ante un cuadro de 1971, uno de los pocos que hay en el museo, de Gayubo, y nos explica, con la maestría del docente con muchos años de experiencia, cómo el autor puede reemplazar la técnica con la fuerza inmensa de su creatividad y con su habilidad, que uno imagina sobrenatural, para reflejar en el lienzo el dictado de su inteligencia y de su voluntad. Puedo garantizar a cualquiera que tenga la oportunidad de ver el cuadro en el museo, que quedará sobrecogida por su belleza. Afortunadamente el observador ignorará que la obra casi completa de Gayubo, fue ofrecida en depósito al Ayuntamiento de Algeciras, ¡hace ocho años!, en un acto –en el que yo mismo participé– presidido por el alcalde, el día 25 de junio de 2012.

Desde aquel “Campo Chico” del 25 de mayo de 2008, estoy clamando en el desierto del desinterés de la Alcaldía de Algeciras, abandonada su palabra y el compromiso contraído de acoger la obra extraordinaria de Gayubo. El ayuntamiento ha recibido no pocas donaciones, pero lo cierto es que no sabe qué hacer con ellas. Es una pena que se ignore un capital cultural de calidad mientras se derrocha en no sé qué vacuos fastos y parafernalias. Legados, como el de Gayubo, debieran tener una consideración preferente. Son decenas, los cuadros de ese gran artista que permanecen aparcados y yo diría que olvidados por nuestras veneradas autoridades.

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