La Fiscalía pide 13 años de prisión para cinco guardias civiles de La Línea por contrabando de tabaco y pertenencia a banda criminal
La Audiencia de Cádiz juzga a un total de once personas detenidas en febrero de 2019 tras una investigación abierta por Asuntos Internos de la Benemérita
Cinco guardias civiles, detenidos en la Verja por contrabando
La Sección 7ª de la Audiencia de Cádiz, con sede en Algeciras, dejará este viernes visto para sentencia el juicio contra cinco guardias civiles para los que la Fiscalía solicita un total de 13 años de prisión por delitos de contrabando, pertenencia a banda criminal y revelación de secretos. Los agentes, que prestaban servicio en el puesto de control aduanero situado en La Línea y que controla las mercancías que entran en España desde Gibraltar, fueron detenidos entre los días 15 y 16 de febrero de 2019 por sus compañeros a partir de una investigación desarrollada por el servicio de Asuntos Internos de la Benemérita.
Las diligencias desarrolladas a cargo del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 4 de La Línea concluyeron que los cinco agentes, liderados por uno de ellos y en connivencia con otras cinco personas también acusadas, tramaron una operativa destinada a introducir de contrabando ingentes cantidades de cajetillas de tabaco ocultas en una flota de vehículos formada, al menos, por once coches, furgonetas y camiones caleteados. Los hechos descritos tuvieron lugar entre los años 2016 y 2018.
"El tránsito de todos los vehículos se realizaba con total impunidad, ya que los acusados guardias civiles, de común acuerdo entre ellos y con el resto de los acusados, les permitían cruzar la frontera para introducir clandestinamente tabaco en territorio español, incumpliendo las normas tributarias y aduaneras, alguno de ellos en numerosas ocasiones en escaso periodo de tiempo", detalla el escrito de conclusiones final defendido este jueves, 5 de marzo, en la sala de vistas por el fiscal Juan Cisneros.
El Ministerio Público destaca que los conductores de los vehículos hacían el transporte del tabaco evitando las vacaciones y los días de descanso de los guardias civiles acusados, "lo que podían hacer porque éstos, pese a conocer que se trataba de una información reservada, les informaban de forma periódica de los turnos de trabajo de todos los agentes del puesto".
El jefe principal
Los cinco agentes, "de común acuerdo con el resto de los acusados, estaban claramente organizados con una estructura funcional perfectamente delimitada en tres niveles, en la que el acusado J.M.S.J. ostentaba la función de jefe principal sobre sus compañeros, ya que organizaba" los pases del tabaco por la Verja y otras actividades.
El resto de guardias civiles acusados formaban "un segundo nivel ejecutando las órdenes de J.M.S.J. y contribuyendo con el incumplimiento de los deberes de su cargo a la consumación de las actividades delictivas realizadas". Otros cinco acusados ejercían labores de transportistas, "aprovechando la facilidad que suponía el contar con agentes de la Guardia Civil en su estructura organizativa".
Los investigadores contabilizaron 295 pases por la Verja de los vehículos, la inmensa mayoría de las veces cuando los agentes acusados se encontraban de servicio en el puesto
En el pormenorizado relato de los hechos consta que los investigadores contabilizaron 295 pases por la Verja de los vehículos, la inmensa mayoría de las veces cuando los agentes acusados se encontraban de servicio en el puesto aduanero. En más de una ocasión, se pone de relieve cómo los guardias civiles trataron de persuadir a los responsables de Aduanas o de la Policía Nacional que les acompañaban para que no llevasen a cabo el registro de algunos de los vehículos y cómo, una vez realizados estos, se encontró tabaco en su interior.
Como ejemplo de ello se describe lo ocurrido el 21 de enero de 2017 a las 21:45: "Agentes de Policía Nacional de la Aduana de La Línea procedieron a la interceptación de un camión, Peugeot modelo Boxer, matrícula XXXXX que transportaba un total de 7.170 cajetillas de tabaco, ocultas en un doble fondo en el suelo, valoradas en casi 30.000 euros", detalla la Fiscalía.
"El conductor del camión era J.C.M.C y cuando fue interceptado en el control de pasaportes de ese cuerpo policial, el acusado J.M.S.J., que se encontraba de servicio, tras inspeccionar personalmente el camión en cuestión, intentó convencer a los agentes de la Policía Nacional para que no lo inspeccionasen, haciéndoles creer que no llevaba nada. No obstante lo anterior, los policías del Puesto de Control decidieron inspeccionarlo, realizándose la incautación del tabaco arriba reflejado", indica el escrito de Cisneros. Hasta ese momento y desde el 23 de noviembre de 2016 (es decir, en apenas un mes), el camión en cuestión había entrado por la Aduana a España un total de 24 veces.
Las peticiones de condena
La Fiscalía pide para cada uno de los agentes implicados 5 años de prisión por contrabando, otros 5 años por pertenencia a grupo criminal y tres por revelación de secretos, además de su inhabilitación como guardias civiles y el pago solidario de una multa de 900.000 euros. Para otras cinco personas, las solicitudes de condena son de diez años (5 por contrabando y 5 por grupo criminal) y multa de 900.000 euros. Las diez, además, deberían afrontar de forma solidaria una indemnización al Estado de 185.632,12 euros.
Para undécima persona se piden otros diez años de prisión, 5 por contrabando y 5 por tráfico de drogas, esta última a causa de que en el registro de su domicilio se hallaron 301 gramos de cocaína, valorada en 20.400 euros.
La Abogacía del Estado, personada como perjudicada, se ha adherido a estas solicitudes, aunque ha elevado las peticiones de condena al apreciar también los delitos de apropiación indebida y falsedad documental.
En la sesión final de este viernes, las defensas de los acusados presentarán sus alegaciones.
Temas relacionados
No hay comentarios