Elecciones Municipales 2019 La Línea vota a La Línea

  • La gestión económica de la deuda y un trato cercano han sido las claves del aplastante triunfo del partido de Juan Franco

Varias personas caminan por el centro de La Línea, esta semana Varias personas caminan por el centro de La Línea, esta semana

Varias personas caminan por el centro de La Línea, esta semana / Erasmo Fenoy

Hace poco más de cuatro años, La Línea 100x100 aún sopesaba presentarse a las elecciones municipales de 2015. Primero se constituyó como una plataforma cívica y tras dar la sorpresa con nueve concejales en esos comicios –los mismos que el PSOE–, el apoyo del PP y Ceferina Peño le dio la Alcaldía a Juan Franco. Ahora, la formación localista cuenta con una amplia mayoría absoluta (21 concejales en una corporación de 25), que supera incluso a la que obtuvo Juan Carlos Juárez con el PP en 2003 con 20 ediles. En estos cuatro años de gobierno, 100x100 y Juan Franco se han ganado el beneplácito de unos ciudadanos que echaban en falta una gestión cercana y que se notara en la calle. Así, han logrado el respaldo más que suficiente para convocar una consulta popular en la que se preguntará a los linenses si desean que el municipio se constituya en ciudad autónoma.

Ese camino no ha sido nada fácil. El partido localista ya advirtió a su llegada a la Alcaldía que primero era necesario solucionar el problema económico del Ayuntamiento para que su gestión se pudiera ver reflejada en la calle, ya que la deuda total era de más de 170 millones de euros. Ahora se encuentra en 135 millones y según las estimaciones que maneja la Tesorería municipal, estará totalmente saldada en 2032. Además, los buenos resultados económicos permitirán al Consistorio usar 25 millones para inversiones en los próximos cuatro años.

Juan Franco pidió en junio de 2015 un mínimo de 18 meses desde la toma de posesión del equipo de gobierno para que su gestión pudiera palparse en forma de inversiones y mejora de servicios debido a esa delicada situación económica. Uno de los primeros problemas que tuvo que afrontar el equipo de gobierno fue el pago de las nóminas a los trabajadores de los planes de empleo de la Junta de Andalucía, que se llegaron a manifestar en algunos actos municipales antes de las elecciones de mayo de 2015.

También lamentó el alcalde nada más llegar al Consistorio que el presupuesto de 2015 ya estaba agotado. Entre otros asuntos, su equipo de gobierno tuvo que contratar a prisa y corriendo el servicio de socorrismo en las playas con la temporada de verano ya iniciada.

Con estos ingredientes, La Línea 100x100 lo tuvo complicado en su primer año y medio de mandato. La gestión estuvo enfocada casi exclusivamente en poner en orden el caos en el que se encontraban las arcas municipales. Entre los hitos conseguidos en los primeros 365 días, se puso al día a los trabajadores municipales –que llegaron a tener pendientes 10 nóminas–, se liquidó la deuda con la Seguridad Social y la Agencia Tributaria, de algo más de 47 millones de euros, y se encauzó el pago de las mensualidades corrientes por estos conceptos. Solo con estas gestiones, La Línea tenía vía libre para optar a subvenciones, ya que con la anterior situación era imposible.

También se pagaron las deudas con proveedores, más de 9 millones de euros, y se negoció un nuevo convenio con el Servicio Provincial de Recaudación para mejorar el porcentaje de pago de los contribuyentes y la cantidad a ingresar por parte del Consistorio.

Estas fueron las bases para poder realizar actuaciones en la ciudad. Lo más tangible han sido los planes de asfaltado, que han mejorado calles de todo el municipio con 2,2 millones de euros, con un poco más del 50% subvencionado con la ayuda del Plan Invierte de la Diputación de Cádiz. Si en los cuatro años anteriores apenas se asfaltaron unos metros en la calle Isabel la Católica, en el mandato que está a punto de concluir se ha mejorado el firme en 202.000 metros cuadrados. Otro aspecto importante ha sido la puesta en marcha del nuevo hospital, que aunque es responsabilidad de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento tenía que hacerse cargo de la urbanización de su entorno y de las conexiones de agua y electricidad. Hasta la llegada de Juan Franco a la Casa Consistorial, estas gestiones no se habían llevado a cabo.

Además, ha ayudado a mejorar la imagen de la ciudad la externalización de servicios como los de apoyo a la jardinería y de limpieza. Aunque esta decisión ha sido criticada desde algunos partidos, al Ayuntamiento no le quedaba otra que recurrir a empresas privadas porque no tiene capacidad para realizar nuevas contrataciones debido a los planes de ajuste a los que está sometido el Consistorio.

Todas estas cuestiones las han sabido valorar los ciudadanos con su apoyo en las urnas el pasado domingo. Aunque las personas encuestadas en la calle por Europa Sur también destacan el aspecto humano del alcalde, Juan Franco. “Es una persona muy cercana”, declaran muchos linenses al ser preguntados por el aplastante triunfo de La Línea 100x100 en las elecciones del 26 de mayo.

Otro factor que ha influido para que la formación localista haya conseguido estos espectaculares resultados es el hecho de que no tiene que plegarse ni rendir pleitesía a las administraciones superiores. Franco ha alabado y criticado a PSOE y PP por igual según la postura del Gobierno central, Junta de Andalucía, Diputación o Mancomunidad en asuntos que beneficiaban o mejoraban a la ciudad. Por ejemplo, criticó a la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar por elaborar un plan para el Brexit que dejaba a un lado a La Línea y que incluía, entre otras cosas, el desdoble de la N-340 entre Algeciras y Vejer. Pero alabó su ayuda para acometer las conexiones a las redes de saneamiento del nuevo hospital o en la elaboración del plan de infraestructuras hidráulicas.

Para dejar de depender de las administraciones superiores, el alcalde propuso el pasado mes de diciembre que La Línea pueda convertirse en ciudad autónoma. Esta medida la han rechazado los partidos mayoritarios y solo la ha respaldado el andalucista Ángel Villar, que se ha quedado fuera del arco municipal tras las elecciones del pasado domingo. Antes de iniciar los trámites para que el municipio se pueda convertir en autosuficiente, el Ayuntamiento pretende convocar una consulta popular, que gracias a la mayoría absoluta podrá ser aprobada en el Pleno sin necesidad de que se recojan unas 7.000 firmas. El Consistorio está a la espera de recibir un informe del departamento de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid el próximo mes de julio y a partir de ahí iniciará los trámites.

La campaña electoral también ha sido clave para que la formación localista haya logrado este histórico apoyo, solo superado por el que obtuvo el PSOE de Juan Carmona en 1983, con 22 concejales. Las fiestas organizadas en la plaza Cruz Herrera y en la plaza Fariñas congregaron a decenas de personas que apoyaron a la candidatura localista, reforzada este año con tres importantes valores de la sociedad linense: Momo Valle, hermano mayor de la hermandad del Rocío; Raquel Ñeco, ex presidenta del colectivo ecologista Verdemar; y Javier Vidal, director deportivo de la Unión Linense de Baloncesto. Los tres, en sus respectivos campos, han realizado gestiones muy valoradas en cada uno de los sectores y ahora tienen la oportunidad de trasladarla al Ayuntamiento.

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