Los comerciantes de Gibraltar temen que el tratado les arrebate la 'britanidad' que los hace distintos

Los empresarios afrontan con "frustración, preocupación y enojo" la implementación del acuerdo, frente al que no pueden prepararse por la falta de detalles

La Comisión Europea publicará esta semana el acuerdo sobre Gibraltar

La reunión en Gran Battery House.
La reunión en Gran Battery House. / GFSB

Las pequeñas y medianas empresas de Gibraltar afrontan con "frustración, preocupación y enojo" la implementación del tratado entre la UE y Reino Unido sobre Gibraltar, ante el que no pueden prepararse, pese a que quedan menos de dos meses, sencillamente porque no lo conocen. Según quedó patente en el reciente foro organizado por la Gibraltar Federation of Small Businesses (GFSB) y la Cámara de Comercio gibraltareña en la sala de conferencias de Gibtelecom, que registró un lleno absoluto, los empresarios tienen algo más que recelos: “Hablamos del 10 de abril y no sabemos nada”.

Aunque en un principio era una sesión informativa en la que los principales actores de la negociación por parte llanita (el ministro principal, Fabián Picardo, y el viceministro principal, Joseph García, y el fiscal general, Michael Llamas) iban a ofrecer detalles del documento final, la reunión se convirtió en un flujo continuo de preguntas sin respuesta por parte de grupos empresariales sectoriales, que reflejaron la gran cantidad de dudas que mantiene el sector y las tensiones que estas generan.

Los participantes coincidieron en que los efectos del tratado irán mucho más allá de importadores y minoristas, abarcando cuestiones como la deficiente supervisión de licencias comerciales, la actividad de proveedores de servicios transfronterizos no regulados, la necesidad de mantener igualdad de condiciones para todas las empresas, la rendición de cuentas y la posible pérdida de la singularidad de Gibraltar debido a la interrupción de rutas logísticas y al aumento de los costes de importación de productos del Reino Unido.

Entre los temas clave planteados por los asistentes se encuentran el apoyo financiero que recibirán para amortiguar el impacto económico del tratado, la existencia de guías operativas claras y por escrito, incluyendo manuales sectoriales, así como las estrategias coherentes para mantener la actividad comercial y proteger el comercio local. Reclaman además una aplicación "justa y consistente" de las normas, evitando "distorsiones competitivas". También piden planes para proteger la britishness de Gibraltar (la britanidad o britanicidad, es decir, a las características, valores, identidad y cultura que se asocian con ser británico o con el Reino Unido), considerada "un valor diferencial importante" en el comercio.

Quedó patente que las empresas demandan claridad antes de la implementación, no después, y existe preocupación compartida de que, una vez ratificado el tratado, la atención política pueda disminuir mientras los efectos comerciales se intensifican. Como siguiente paso, la GFSB y la Cámara de Comercio recopilarán y sintetizarán los problemas planteados en el foro y desde el anuncio de la fecha de implementación del tratado, para presentarlos formalmente al Gobierno.

stats