Elecciones Generales 2019 Gibraltar, a las urnas con la mirada en la Verja

  • El Peñón elige hoy al Gobierno que adaptará su economía a un escenario fuera de la UE

  • La dependencia de los trabajadores transfronterizos y la disputa por el Tratado Fiscal, claves

Un ciudadanos observa los carteles electorales. Un ciudadanos observa los carteles electorales.

Un ciudadanos observa los carteles electorales. / Jorge del Águila

Gibraltar acude este jueves a las urnas para elegir al Gobierno con el que abandonará la Unión Europea en contra de la voluntad de sus ciudadanos, que en 2016 votaron en masa por la permanencia. Arrastrado por Reino Unido, el Peñón se irá más tarde o más temprano del club comunitario y, de momento, prepara la marcha preocupado por la dependencia que su economía tiene de los trabajadores transfronterizos. Está además bajo una fuerte disputa entre los partidos sobre la conveniencia del Tratado Fiscal que firmaron Reino Unido y España, que asegura un alto grado de cooperación de las autoridades fiscales competentes cuando el derecho europeo deje de aplicarse en el Peñón.

Todas las formaciones políticas coinciden en que el Brexit obligará a Gibraltar a reinventarse como en aquel 1988 en el que sufrió una fuerte pérdida de empleos tras los recortes del Ministerio de Defensa. Lo que los gibraltareños eligen este jueves es a las personas que, como entonces, diseñarán un nuevo plan de reestructuración económica para paliar los efectos negativos de la salida de los mercados europeos, de los que forma parte desde 1973.

La coalición formada por el partido laborista (GSLP) de Fabián Picardo y los liberales (GLP) de Joseph García ha pergeñado un plan para aumentar la capacitación de los trabajadores gibraltareños y que se reduzca progresivamente esa dependencia de los extranjeros, la inmensa mayoría españoles. La principal causa del crecimiento espectacular de la economía gibraltareña en los últimos años se debe al reclutamiento de mano de obra que llega desde hace años desde el otro lado de la Verja hacia el sector privado con salarios mínimos. La idea de la alianza GSLP/GLP es cambiar esa circunstancia. “El lado positivo en la situación posterior al Brexit es que tendremos un mejor control del mercado laboral y nos aseguraremos de capacitar a nuestra gente, especialmente en las áreas donde ahora dependemos mucho de trabajadores fronterizos, lo que puede convertirse en un problema en el futuro”, explica el veterano Joe Bossano en el programa electoral de su partido.

Todos los partidos abogan por mejorar la formación de los trabajadores locales

El asunto preocupa también al partido social-demócrata que lidera Keith Azopardi, quien fue viceministro principal con Peter Caruana. En su programa electoral, esta formación reconoce que la Roca "siempre tendrá necesidad" de la mano de obra que llega de España. "La experiencia de Brexit ha puesto de manifiesto la realidad de una comunidad que depende de los trabajadores transfronterizos. Somos susceptibles a la presión en nuestra frontera terrestre y la única forma de asegurar nuestro futuro es asegurarnos de que nuestra gente sea la primera opción para todos nuestros empleadores. Eso significa que el Gobierno debe garantizar que nuestra gente tenga las últimas habilidades y capacitación disponibles para que puedan prosperar en el mercado laboral ahora y en las industrias futuras que se pueden crear en nuestra comunidad".

La formación entiende que Gibraltar debe "aprovechar las oportunidades inherentes que existen dentro para nuestros jóvenes, abordando primero el déficit de habilidades en la artesanía tradicional al tiempo que creamos nuevas vías que proporcionen un aprendizaje moderno que aplique la misma lógica del aprendiz contratado". "Creemos que nuestro éxito futuro está directamente relacionado con la creación de habilidades basadas en el aprendizaje y el acceso a una mayor formación si es necesario”, sentencia.

También refleja este asunto en su programa Together Gibraltar, un partido formado en 2017 por la parlamentaria Marlene Hassan Nahon, ex integrante de los socialdemócratas. “A las empresas en Gibraltar a menudo les resulta difícil atraer y retener una fuerza laboral competente y calificada. El principal competidor de las empresas en términos de contratación de trabajadores calificados es el propio Gobierno, con paquetes de empleo beneficiosos que las empresas luchan por igualar. Es una amenaza general a la capacidad de las empresas privadas de expandirse, prosperar y contribuir a la economía", explica el partido.

Los socialdemócratas reprueban los acuerdos con España y la coalición los ensalza

"A menudo, la única opción es buscar empleados en España y más allá. Este es especialmente el caso en los sectores de construcción y mantenimiento de propiedades donde la falta de formación ha llevado a una clara escasez de trabajadores en los campos de electricidad, plomería y carpintería, por nombrar solo algunos”, continúa. El partido afirma que, junto al Departamento de Educación, los sindicatos locales y las organizaciones empresariales, implementará “una estrategia progresista y a largo plazo para apoyar a las empresas en el desarrollo de trabajadores cualificados a través de esquemas de capacitación, prácticas y aprendizajes”.

En lo que no están de acuerdo los partidos es en el Tratado Fiscal firmado entre el Reino Unido y España. La coalición en el Gobierno en funciones lo defiende. Afirma que “no hace absolutamente ninguna concesión sobre la soberanía o la soberanía fiscal de ninguna manera” y que una vez ratificado conducirá a que Gibraltar sea eliminado de las listas negras como paraíso fiscal por España. Se propone rubricar con Reino Unido un acuerdo de doble imposición y construir una red de tratados fiscales con otros países para asegurarse que se cumplen las directrices de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). “Como resultado de nuestro  Tratado Fiscal con el Gobierno de España, este último levantó sus objeciones a nuestra inclusión en el marco inclusivo BEPS (el Plan de Acción contra la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios) de la OCDE. Este es un marco esencial del que formar parte para poder realizar negocios de servicios financieros de buena reputación a nivel internacional. El hecho de no tener acceso al marco BEPS estaba empezando a dañar a Gibraltar”.

“Quienes hayan declarado que no cumplirían estos acuerdos si fueran elegidos para el Gobierno de Gibraltar tendrán que vivir con las consecuencias de sus acciones. En el caso de un acuerdo, significaría que el período de transición no se aplicaría a Gibraltar y que saldríamos de la UE solos incluso antes que Reino Unido. Esto representa una política peligrosa e irresponsable de su parte”, afirma la coalición en referencia al GSD, que se compromete en su programa electoral a no cumplir el Tratado Fiscal con España.

ElGobierno de Picardo recuerda que la futura relación estará sujeta a las demandas de Madrid

“El Tratado Fiscal firmado con España es malo para Gibraltar”, argumenta el partido. “Grava a los gibraltareños que regresan a casa desde España durante cuatro años como si todavía vivieran en España incluso después de volver a casa. Considerará a algunos gibraltareños que realmente viven en Gibraltar como residentes fiscales españoles solo porque pueden tener activos, como una casa de vacaciones, en España. Grava a las empresas de Gibraltar que ni siquiera operan en España como si comerciaran en España solo porque los accionistas o directores pueden vivir allí. Es un desincentivo para la inversión interna y la creación de empleo. Impone impuestos a los ciudadanos españoles o a las empresas españolas residentes o que operan en Gibraltar como si fueran residentes fiscales en España, incluso cuando no viven allí ni operan en España”, explican los socialdemócratas, que entiende que el “el Gobierno de GSLP ha aceptado un sistema que ha permitido a España ejercer una jurisdicción fiscal sobre los gibraltareños, nuestros residentes y empresas, incluso cuando viven aquí y operan aquí exclusivamente” y que no ha reconocido los derechos del Peñón.

“No estamos dispuestos a ser chantajeados por España ni a ser engañados para entrar en malos tratos con España como lo ha permitido el Sr. Picardo”, sentencia.

Gibraltar tiene la vista puesta en futuro que prevé complicado. El Gobierno en funciones recuerda que "cualquier acuerdo del Reino Unido para una nueva relación con la UE estará sujeto a la unanimidad y por lo tanto, a la aprobación de España antes de que se aplique a Gibraltar". En sus previsiones está que Madrid "demande concesiones a cambio de tal aprobación". En la jornada de este jueves, los yanitos eligen a las personas que lidiarán con el incierto panorama. No es un día cualquiera. 

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