Iñaki Urdangarin y los motivos por los que rompió su matrimonio con la infanta Cristina
El ex marido de la infanta concede distintas entrevistas de cara al lanzamiento de su libro 'Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes'
Iñaki Urdangarin da su primera entrevista tras cerrar página con el caso Nóos
Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia, espectadores de lujo en un partido de Pablo Urdangarin
Iñaki Urdangarin está siendo portada de las revistas y este domingo aparecerá en Lo de Évole porque ha decidido que ha llegado el momento de hablar y contar. Con el título Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes (Planeta), el exdeportista de élite publica el próximo 12 de febrero su volumen de autobiografía y testimonios que promete polémica en el entorno de quienes fueron sus compañeros de aventuras empresariales y su familia. Urdangarin, a tenor de sus declaraciones, se aleja del rencor en su liboro para abrazar una reflexión realista de lo que vivió y analizar desde su punto de vista esos 25 años en primer plano más allá de su faceta deportiva en el balonmano.
Lejos de la frialdad que rodeó su separación y la preparación de un divorcio que tarda en certificarse, Urdangarin reconoce el papel de su ex esposa durante el proceso del Caso Nóos, que incluso llevó a la hija de don Juan Carlos a sentarse en el banquillo para declarar. "Siempre estaré agradecido a Cristina por todo. Por cómo sostuvo a nuestra familia y por cómo estuvo a mi lado", reconoce Urdangarin en esa cuenta atrás que le llevó a prisión por las comisiones recibidas. Es un reconocimiento explícito a la lealtad inquebrantable de la infanta, recluida en Suiza con sus hijos, en una casa familiar que se venía encima para ambos en sus reencuentros.
El que fuera duque de Palma describe cómo el estallido del caso Nóos actuó de desgaste continuo, un corrosivo gota a gota que fue destruyendo el núcleo familiar que habían formado, dejando solo dolor e indiferencia. En el libro describe el proceso judicial no solo como una batalla legal a largo plazo, con su condena posterior, sino que también fue el motivo que a modo de barrido iba disolviendo afectos. La situación personal en Ginebra se convirtió en insostenible. En la casa solo quedaron la infanta y la benjamina, Irene,
Urdangarin admite que, tras su paso por prisión, ya no se reconocía en el estilo de vida que mantenía la infanta en Suiza. "Me sentía un extraño entrando en mi propia casa", reonooce el ex deportista profesioanl. La desconexión emocional era un hecho consumado mucho antes de que la prensa hiciera pública su nueva vida en Vitoria junto a un compañera del despacho de abogados, Ainhoa Armentia. El matrimonio ya estaba diluido, pero no había pruebas.
La publicación de las fotografías junto a Armentia en las playas de Bidart fueron el detonante "que dinamitó" los pocos vínculos que tenia con su entonces esposa. Las fotos precipitaron el divorcio cuando hubiera necesitado más tiempo, otros plazos, para acordar un divorcio que a largo plazo era inevitable. El impacto de aquellas imágenes fue devastador. No solo confirmaban el fin de su matrimonio bajo los focos sino que ya su relación con la familia de don Juan Carlos iba a ser diferene a partir de este momento. Fue, de todas formas, "una liberación dolorosa". Terminó siendo el golpe final a su ambición, su caída a los infiernos y el punto de inflexión para desarrollar una nueva vida sin renunciar al vínculo con sus hijos.
Su libro de memorias, de las recepciones en palacio a la celda de Brieva y su ensordecedor silencio, traza la sinuosa línea desde la influencia como yerno de don Juan Carlos hasta su declive profesional y personal. Como redención, su papel de padre, y su deseó de desarrollar una vida satisfactoria alejada de lo que fue. El deseo de "volver a aprender a caminar entre la gente" y asumir que no queda demasiado, salvo sus hijos y su curtida experiencia deportiva, de aquellos años, con el distanciamiento con los Reyes actuales.
Su futuro personal está junto a Ainhoa Armentia y el deseo de tener un camino propio alejado de miradas y disecciones.
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