El tiempo
¿Cuándo vuelve el sol al sur?

“He ordenado mi vida y ahora le doy importancia a lo que lo merece”

Fernando Díaz de la Guardia | Periodista

Fernando Díaz de la Guardia / M.G.
Andrés Cárdenas

10 de febrero 2026 - 05:30

Fernando Díaz de la Guardia (Granada 1972) fue de jovencito el cantante del grupo Christiana, pero abandonó su carrera musical para dedicarse al periodismo. Tras debutar en la cadena Ser, pasó a Localia Televisión y de ahí a Canal Sur. En 2023 pidió una excedencia para trabajar en la cadena televisiva Cuatro. Pero a los pocos meses sufrió una parálisis facial que le obligó a retirarse de la televisión. Dos años más tarde fue de nuevo contratado por Canal Sur. Compagina su trabajo con unas charlas motivacionales que ha llamado ‘Imbatibles’, un intercambio de experiencias con personas que se enfrentan a una adversidad en la vida. Hace unos días fue premiado por la Asociación de Periodistas de Granada por esta iniciativa.

Pregunta.–Antes de nada… ¿cómo se encuentra? ¿Ha superado su parálisis facial?

Respuesta.–Me encuentro mucho mejor que hace dos años cuando me sobrevino el brote de herpes zóster, pero me quedan secuelas. La más evidente es que he perdido el parpadeo espontáneo del ojo derecho. Estoy muy animado. He aprendido a distinguir entre problema y circunstancia. Los problemas casi siempre tienen que ver con la salud. Así que me he ordenado. Ahora le doy importancia a lo que realmente lo merece.

P.–Me imagino que lo ha pasado mal esos dos años en los que ha estado fuera de los focos.

R.–Meses después de la crisis de salud volví a exponerme a los focos, aunque protegido por unas gafas oscuras. Así me desenvuelvo en los escenarios donde he conducido la experiencia Imbatibles que le da sentido a mi enfermedad y me llena de entusiasmo. Imbatibles me permite compartir con el público las herramientas emocionales que empleo para salir adelante y además me sirve para aprender del testimonio de las personas que entrevisto y que son inspiradoras. Es terapéutico.

P.–Hace unos días fue premiado por los periodistas de Granada por este programa.

R.–Es un intercambio de experiencias entre personas que se enfrentan a la adversidad de un modo que considero estimulante. No se trata de contar penas, ni de decirle a nadie lo que debe hacer con su vida, pero si el público está atento puede llevarse conclusiones enriquecedoras. En cuanto al premio, lo agradecí profundamente porque me lo han dado los colegas.

P.–La puesta de largo del programa fue en Granada y tuvo mucho éxito. ¿Eso le animó a seguir?

R.–Nunca había hablado de mí en público. Le dije a mi amigo Nacho Lagos, el CEO de la productora Lapa Creativa, que realiza Imbatibles, que si no me sentía bien, no repetiría. Pero me sentí pleno. Se creó una conexión muy especial con los invitados y el público. Es una experiencia emocionante e impredecible, cuajada de sorpresas y sensaciones profundas. El objetivo es que el público salga con una sonrisa y dispuesto a saborear la vida de una manera consciente.

P.–Según tengo entendido dentro de poco hay una nueva edición.

R.–Hay varias fechas confirmadas para este año. El 16 de abril tendremos la segunda edición en Málaga; el 18 de junio debutaremos en Córdoba; el 18 septiembre volveremos a Granada. En noviembre estrenaremos en Jaén. Llevamos algo más de un año y donde vamos, repetimos. Probablemente también regresemos a Huelva. Estamos muy ilusionados con la respuesta de la gente.

P.–Está claro que después de los reveses hay que seguir luchando.

R.–La alternativa siempre es peor. Esta experiencia se llama Imbatibles porque considero que no hay nadie invicto, todos perdemos en la vida, pero podemos sentirnos imbatibles o intentarlo. Cuando me preguntan cómo estoy, siempre respondo: quiero estar bien. Creo que es el primer paso para conseguirlo. La voluntad ayuda cuando quieres estar bien.

P.–¿Las personas que han sufrido adversidades aman más la vida?

R.–Yo antes vivía en el mañana. Parece lógico porque la vida está organizada de forma convencional en torno a un reloj y un calendario. Ahora vivo en el presente. Perdí la sonrisa. Cada mañana salía a pasear por el campo con mis perros y pensaba en cómo yo sonreía antes. Cuando volví a casa y me miré al espejo afloró una tímida sonrisa y fue maravilloso. “No puedo parpadear, pero puedo sonreír”, me dije. Fue una revelación. Desde ese momento decidí aferrarme a lo que tengo y no a lo que me falta.

P.–Cuando le pasó su parálisis acababa de ser fichado por una cadena nacional y ahora ha vuelto a Canal Sur. ¿Ha encontrado apoyo en ese cambio?

R.–Me he sentido arropado por mis compañeros durante y después de los peores momentos. Tengo la suerte de sentirme querido. Canal Sur es mi casa profesional. Estoy agradecido.

P.–¿Le obsesionan las audiencias?

R.–Ya no me obsesiono con nada. El vocacional sufre por su empeño y yo ahora procuro disfrutar de mi vocación; de mis capacidades. Nadie escarmienta en cabeza ajena. Solemos creer que nos pertenecen demasiadas cosas a las que no se les da importancia hasta que se pierden.

P.–¿Quiénes son ahora sus referencias en la vida?

R.–La salud, el amor, la ilusión y la serenidad. Creo que es un error aparcar la serenidad hasta una futura jubilación. La serenidad debe estar siempre presente. No entiendo la serenidad como quietud, sino como la capacidad de disfrutar de la salud, del amor, del regalo de la vida.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último