Algeciras CF | Playoff de ascenso a Segunda Raúl Hernández, el 'espía' del Algeciras ante el Sanse

  • El madrileño defendió el pasado curso la camiseta del primer rival albirrojo en el camino a Segunda

  • "Ellos han cambiado mucho, pero si hacemos lo que sabemos tenemos muchas papeletas", afirma

  • "Pensar que estamos a solo dos partidos... Es una pasada", confiesa

Raúl Hernández corre durante un entrenamiento.

Raúl Hernández corre durante un entrenamiento. / Erasmo Fenoy

Cuando la papeleta del bombo emparejó al Algeciras CF con el Sanse el pasado lunes en el sorteo del playoff de ascenso a Segunda casi todo el algecirismo pensó en la misma persona: Raúl Hernández. Qué mejor que un madrileño y ex de la UD San Sebastián de los Reyes para tratar de desencriptar al rival del próximo sábado en el Municipal Villanovense (12:00).

La primera eliminatoria de las dos que deberá superar el Algeciras para dar el gran salto a la categoría de plata ha querido que sea con un guiño para el algecirista Raúl Hernández, que el pasado curso defendió la camiseta del Sanse hasta que la pandemia puso patas arriba la vida de todo el mundo. El atacante se convirtió el pasado verano en el primer fichaje de un proyecto que por entonces solo se prometía revolucionario en el Nuevo Mirador. Iba a ser algo más que revolucionario.

Raúl Hernández Grados es de Leganés, ha jugado en muchos equipos de Madrid y formó parte del Sanse 19/20 que parecía condenado al descenso hasta que el coronavirus interrumpió todo en marzo. Como ocurrió con el Algeciras, la UD San Sebastián de los Reyes tiene muy poco que ver con el equipo de la pasada andadura. "Trajeron a un nuevo entrenador y hubo mucho cambio de jugadores. Apenas siguen Fer Ruiz, Gavilán y unos cuantos chicos del filial que suben con el primer equipo. Y al margen de ellos conozco también a Cidoncha y alguno más", explica el albirrojo.

El madrileño sí ha tenido ya algún contacto telefónico "con directivos y con Marín, que allí es un encargado de la cantera, y sobre todo hemos hablado de que nos vamos a vernos el sábado. Siempre es bonito un reencuentro y más así", dice.

Raúl entiende que sí hay ciertos paralelismos entre el Algeciras y el Sanse por lo vivido en las dos últimas campañas: "Fíjate como son las cosas, la pasada temporada tanto Sanse como Algeciras abajo en la tabla. El Algeciras sí había salido del descenso pero el Sanse estaba prácticamente hundido, si no llega a ser por el tema de la pandemia... y este año todo lo contrario, dos proyectos que han salido súper bien, los dos líderes y en el playoff", reflexiona.

¿La mayor diferencia entre los clubes? "Son muy diferentes, sobre todo el tema de la afición. Aquí el apoyo es muchísimo mayor. El año que estuve allí nos venía a ver poquita gente, familiares y poco más, en Madrid con tantos clubes es complicado", señala.

Raúl, no obstante, advierte de las fortalezas de un rival del que algo sí sabe: "Creo que vamos a vernos dos equipos fuertes, con intensidad, que compiten bien y saben manejar diferentes tipos de juego. Ellos a balón parado es verdad que son fuertes, pero nosotros haciendo lo que sabemos tenemos muchas papeletas para ganar", argumenta.

¿Ha reparado el vestuario en que está a solo dos partidos de la gloria? "Es una pasada. Si lo piensas así... es que lo estás tocando con las palmas de las manos. Por eso estamos con la máxima ilusión, con ganas de que llegue el sábado y con la moral por las nubes", reconoce.

"Esto es algo único que igual algunos no vivimos más"

El madrileño admite que la remontada en Murcia ante el UCAM ha puesto al equipo a tope: "No solo moralmente, en todos los sentidos. Empezamos perdiendo pero, a diferencia de otras veces, no bajamos, fuimos a tope, crecimos y así se reflejó con los dos goles y con la máxima ambición. Creo que ese partido fue la recompensa al trabajo del año".

El primer gol del Algeciras, el del penalti sobre Yelko, vino de un córner provocado por un chutazo de Raúl desde la distancia. ¿Por qué no se atreve más con esa pegada? "Siempre he sido un jugador de disparo, de que cuando tengo ocasión ni me lo pienso y la del otro día fue así. Siempre me lo dicen, que dispare que tengo buen disparo, pero es cierto que las lesiones me han impedido dar el máximo nivel cuando mejor estaba. El parar y volver a empezar... Pero por suerte estoy ahora bien y muy contento de poder agrandar este final y de poder ayudar al equipo", resalta.

El algecirista es uno de los pocos jugadores del vestuario de Salva Ballesta que sabe lo que es vivir un playoff de ascenso a Segunda. Lo hizo hace tan solo dos años con el Barakaldo, con el que cayó eliminado en la primera ronda. "Para muchos es primera experiencia y ojalá que sean dos partidos porque es algo muy bonito", dice.

"Son momentos que la afición y nosotros no olvidaremos, es algo único que se vive una vez en mucho tiempo o incluso ni se vuelve a repetir. Así que a disfrutarlo y a darlo todo", acaba.

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