Algeciras CF - Betis Deportivo | La crónica Licencia para soñar (1-0)

  • Un gol de Canillas de penalti da la primera victoria de la segunda fase al Algeciras

  • Los albirrojos, arropados por el Mirador, exhiben oficio para maniatar a un rival de talento 

Canillas celebra el gol de penalti ante el Betis Deportivo.

Canillas celebra el gol de penalti ante el Betis Deportivo. / Erasmo Fenoy

Disfrutar, competir, sufrir y ganar. Todo en uno. Así empezó el sueño de estar en el playoff de ascenso a Segunda para el algecirismo. Tres puntos y un primer paso adelante para creer con más fuerza que nunca. El Algeciras CF, arropado por el Nuevo Mirador, tumbó al Betis Deportivo, a un filial de Primera. El equipo de Salva Ballesta se multiplicó en todas sus facetas, demostró un oficio enorme y sacó provecho de un discutido penalti marcado por Canillas para apuntarse una victoria en el estreno de la segunda fase de la temporada.

Con aroma de liguilla en el ambiente, con la afición enchufadísima y con las ideas claras, el Algeciras comenzó su nuevo reto con el pie derecho. El duelo, como se presumía, era para remangarse. Los de casa tuvieron que ponerse el mono de trabajo para hacer frente a un elenco de puro talento, un Betis que tuvo el empate en el último suspiro con un balón al palo y que acabó desquiciado con el árbitro. Esos pequeños detalles que marcan el otro fútbol también sonrieron a los algeciristas.

Pero que nadie se lleve a engaño o se quede solo con si hubo penalti o no de Julio Alonso a Llinares, algo que es difícil de atestiguar incluso en la repetición de una acción de contacto. El Algeciras jugó el partido que tenía que jugar y lo hizo casi a la perfección. Los albirrojos exhibieron su versión más madura y también la más guerrillera. Se vio a ese equipo que se adapta a cualquier situación, ese que se defiende como una manada de lobos, ese que sabe cómo prender la chispa cuando se confabula con su afición.

La victoria del Algeciras tuvo mucho que ver con su parroquia. Los 800 fieles observaron con calma una primera parte que fue más de los béticos que de los albirrojos, sin embargo, las gradas comenzaron a redoblar los tambores cuando el equilibrio se rompió. Cuando el Mirador achucha, achucha de verdad.

Salva Ballesta sorprendió a medias con un once con las novedades de Jorge Canillas y Álex Barrera, dos aciertos totales y dos jugadores que se postulan para ser importantes en lo que viene por delante. Apoyado en una defensa que se entiende de maravilla cuando están Robin y Fran Serrano, y con Almenara tirando del carro, el Algeciras tomó la temperatura al partido a través del centro del campo, consciente de que el peligro le venía por las bandas.

Ni un minuto tardó el Betis Deportivo en colarse por su derecha con un centro de Fran Delgado que abortó Robin providencial. El primer acercamiento algecirista llegó en el 12', en pleno dominio verdiblanco, con una contra en la que Canillas sirvió a Romero, pero este disparó forzado fuera. Se veían las intenciones de uno y otro.

El primer periodo discurrió con más balón para el filial del Betis y con la sensación de que ninguno de los dos quería meter la pata. Faltaba un puntito de velocidad, pisar menos la pelota y arriesgar para romper las defensas. El descanso puso fin a esta tregua.

El segundo acto comenzó como el primero con tentativa bética: un disparo de Callejón que obligó a Vallejo a sacar las manos y un remate de Raúl que se fue alto tras un centro desde la izquierda. Las dos llegadas marcaron el preámbulo del acercamiento del Algeciras en el minuto 50 tras una falta de pillo sacada por Armando. Los albirrojos atacaron por su izquierda, Iván metió el balón en el corazón del área y allí chocaron Llinares y Julio Alonso. El colegiado señaló el punto fatídico y los béticos se llevaron las manos a la cabeza. El malagueño Jorge Canillas, casi inédito desde que llegó en invierno, agarró el esférico y ejecutó a la perfección.

El gol quebró todos los esquemas y dio comienzo otro partido, ahora con el Algeciras infinitamente más cómodo en su rol más canchero. El juego se endureció y el Nuevo Mirador subió los decibelios.

Ruano trató de dar una vuelta al Betis Deportivo desde el banquillo con el algecireño Juan Serrano -que no fue titular en su regreso a casa- y Baena. Precisamente de botas de Serrano salió un disparo por bajo peligroso en el minuto 68 que casi sorprende a Vallejo.

Ballesta contestó con la entrada de Alcázar, eléctrico en su reaparición tras dos meses de lesión. Con el jiennense por la izquierda y Gonzalo Almenara por la derecha, el Algeciras abrió dos autopistas que obligaron a los béticos a vigilar sus costados. Por la banda de un Almenara sobresaliente pudo sentenciar el equipo de casa con una clarísima ocasión en el minuto 74 que el recién ingresado Edu Ubis no acertó a meter ante Rebollo.

La recta final dejó ver a ese Betis Deportivo épico que hace dos semanas logró su ascenso a la Primera RFEF con una remontada en Córdoba. Mizzian estuvo a punto de empatar en el 84' con un balón en el área chica que desbarató Vallejo y, la más clara, Baena se topó con el palo tras una jugada de Fran Delgado por la derecha. Los cinco minutos de añadido se consumaron con un par de saques de esquina a los que subió el meta Rebollo y una última acción en la que los visitantes reclamaron sin éxito manos.

El Algeciras, que celebró sobre el césped algo más que un triunfo -cada éxito será un añadido ya-, se pone con 35 puntos y se garantiza seguir entre los tres primeros del grupo IV por el playoff de ascenso a Segunda con cinco jornadas por delante. Los de Ballesta son segundos del grupo a un solo punto del UCAM, que venció en Sanlúcar (0-1). El San Fernando-Linares fue aplazado por los positivos de Covid del equipo de Linarejos.

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