UD Los Barrios - AD Ceuta | La crónica (1-2) Los Barrios roza la gesta con dos menos

  • La Unión se queda con diez en la primera jugada y juega con nueve desde el minuto 38 

  • Los barreños igualan de penalti en la segunda parte y encajan la derrota al final tras un esfuerzo enorme

  • Los caballas salen colíderes de Los Cortijillos

Un jugador de la Unión trata de recuperar el balón contra el Ceuta Un jugador de la Unión trata de recuperar el balón contra el Ceuta

Un jugador de la Unión trata de recuperar el balón contra el Ceuta / Erasmo Fenoy

La Unión Deportiva Los Barrios encadenó su tercera derrota de la temporada en el grupo X-A de la Tercera división tras caer 1-2 ante la AD Ceuta, que comparte el liderato con el Xerez CD, en el duelo aplazado de la tercera jornada, que se disputó en el estadio Antonio Gavira de Los Cortijillos por la resiembra del San Rafael. Los gualdiverdes plantaron cara y estuvieron a punto de sumar milagroso punto al acabar con nueve y tras haber jugado desde la primera jugada con un hombre menos. 

Menos de un minuto. Ese fue el tiempo que le duró al técnico gualdiverde, Keko Rosano, el plan inicial del partido. No habían pasado ni quince segundos cuando Benji le ganó la espalda a Ussama y tomó la directa hacia la meta de Benito del Valle. El defensor de la Unión derribó al jugador caballa y el árbitro no lo dudó: era el último hombre y acababa de cortar una ocasión manifiesta de gol. Roja directa y a la Unión se le ponía cuesta arriba desde literalmente la primera jugada.

Ficha técnica Ficha técnica

Ficha técnica

No tardó mucho el Ceuta en adelantarse. El mismo Benji que había provocado la expulsión remató a la red a los tres minutos un centro proveniente de la derecha. Dos minutos después, pudo firmar un doblete cuando un centro raso de Pablo se paseó por el área sin encontrar rematador. 

Ante la pesadilla inicial, Rosano se apresuró a mover el banquillo para compensar el desajuste provocado por la inferioridad numérica y antes del minuto 20, Bouba y Karim ya se habían retirado para dar paso a Valdri y Regino. 

El Ceuta estaba cómodo, pero sin puntería para ampliar su ventaja, en un duelo dirigido por un árbitro muy tarjetero, que enseñó un número de cartulinas demasiado elevado para la escasa brusquedad del partido durante los primeros compases, pero que luego se relajó. Antes del minuto 10, además del expulsado Ussama, ya habían visto la amarilla otros dos jugadores, uno por conjunto.

Pero si el partido ya estaba complicado para la Unión, se torció todavía más en el minuto 38. Los barreños pudieron empatar en una falta que el árbitro ubicó centímetros detrás de la línea del área pero que muchos de los presentes vieron dentro, pero solo dos minutos después, se consumó el desastre. Seidu realizó una falta en la frontal del área y, el colegiado sevillano Lafuente Sánchez le enseñó una rigurosísima segunda amarilla. La Unión recibió el que parecía el golpe definitivo a sus opciones, pero nada más lejos de la realidad.

Al descanso, debajo en el marcador y con dos futbolistas menos, la suerte parecía echada, pero el guion de la segunda parte contuvo mucha más épica de lo que a priori nadie podía esperar. El Ceuta especuló con el marcador y lo pagó.

A los diez minutos de la reanudación, la Unión encontró el camino al empate desde los once metros. En una falta botada desde el lateral, hubo un choque entre varios jugadores para llegar al balón, entre los que se vieron envueltos Ekedo, que provocó el penalti, y el meta visitante Isi, que tuvo que ser sustituido y llevado al hospital en el golpe. Alberto Ramos no perdonó la ocasión y batió al recién entrado Maqueda para poner la igualada.

Defensa numantina

Los siguientes veinte minutos fueron un asedio constante de los ceutíes a los gualdiverdes. Todo el peligro que no crearon en la media hora anterior lo concentraron en pocos minutos. Pero la Unión supo defenderse durante un buen rato, dando ejemplo de cómo aguantar un marcador con dos hombres menos.

Los ceutíes se llegaron a frustrar ante la solidaridad defensiva de la muralla gualdiverde. Unas veces se estrellaban contra el meta Benito del Valle y otras sus disparos eran constantemente repelidos por los hombres de la Unión. Sirva como ejemplo una jugada en la que, en un lapso de medio minuto, los chicos de Keko Rosano despejaron cuatro disparos seguidos con diversas partes de su cuerpo.

Un jugador de la Unión despeja el balón Un jugador de la Unión despeja el balón

Un jugador de la Unión despeja el balón / Erasmo Fenoy

Pero jugar once contra nueve es muy difícil y la Unión terminó por sucumbir. Lo hizo, tras mucha lucha, a poco más de diez minutos del final, cuando Pablo logró por fin rematar un centro desde la derecha sin encontrar un defensor en la trayectoria del disparo. A la Unión siempre le quedará que vendió muy cara su piel en la adversidad.

En los diez minutos finales, el Ceuta volvió a bajar un pistón, aunque rozó el 1-3 frente a una Unión ya físicamente exhausta ante el infructuoso esfuerzo realizado para mantener el empate. El partido llegó abierto al descuento y la Unión tuvo una última opción en dos saques de esquina consecutivos, con todo el equipo, incluido Benito del Valle, al remate, pero la consumación del milagro no llegó.

El club de la Villa se va de vacío en un partido en el que, solo por el esfuerzo realizado, el empate hubiera sido un resultado más que justo. Toca ya concentrarse en el Conil, que visitará Los Barrios el próximo fin de semana, para romper de una vez la dinámica negativa.

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