Precariedad de la Justicia Colapso en el único juzgado de Violencia sobre la Mujer del Campo de Gibraltar

  • La enorme carga de trabajo y la falta de espacios adecuados lleva a una situación límite a la juez titular y al resto de funcionarios

  • El TSJA desoye la petición de un juez de refuerzo

La entrada del juzgado de Violencia sobre la Mujer en Algeciras, este martes.

La entrada del juzgado de Violencia sobre la Mujer en Algeciras, este martes. / Erasmo Fenoy

El pasado 1 de octubre se activó la unificación en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Algeciras de todas las causas relacionadas con esta materia que, hasta ese momento, se tramitaban de forma separada en los juzgados de los tres partidos judiciales de la comarca: Algeciras, La Línea de la Concepción y San Roque. El objetivo perseguido era establecer criterios homogéneos en la toma de decisiones respecto a la situación de las víctimas y sus presuntos maltratadores, así como descargar de trabajo a los juzgados ordinarios, algunos de los cuales presentan desde hace años una pendencia muy abultada con casos muy complejos, especialmente los relacionados con el tráfico de drogas.

Seis meses más tarde, la experiencia demuestra que la puesta en marcha de un único Juzgado de Violencia sobre la Mujer en la comarca se ha convertido, pese a sus buenas intenciones, en un cuello de botella que ha llevado a una situación límite a la juez titular, a la letrada de la Administración de Justicia y al resto de funcionarios asignados a dicha oficina.

La situación ha sido puesta de relieve a Europa Sur por el decano de los jueces de Algeciras, Alberto Ruiz, quien asegura que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha desoído hasta el momento la peticiones de la titular del juzgado para contar con un juez de refuerzo. "De media, cada día hay cinco o seis detenidos a los que hay que tomar declaración, así como a las víctimas. El horario de trabajo del juzgado se suele prolongar hasta bien entrada la tarde y, en más de una ocasión, la juez y los funcionarios han salido más allá de las diez de la noche", relata Ruiz.

Las dependencias del juzgado, añade el decano, "son pequeñas y en muchas ocasiones no hay espacio suficiente para que los supuestos maltratadores estén separados lo suficiente de las personas que los han denunciado", lo que provoca situaciones de tensión.

La Junta de Andalucía, cuya competencia es dotar de medios materiales y funcionarios a los juzgados, tiene previsto el traslado del Juzgado de Violencia sobre la Mujer a otras dependencias transitorias más desahogadas, aunque problemas burocráticos han impedido que por el momento se pueda dar este paso, apunta el decano.

"Combatir la sobrecarga"

El real decreto de julio de 2020 para la unificación en Algeciras en un solo juzgado de todos los casos de violencia sobre la mujer de todo el Campo de Gibraltar especificaba que la meta de esta medida era "combatir la sobrecarga" que soportaban "un número importante de juzgados de Instrucción y de Primera Instancia que compatibilizan la materia de violencia de género con las del resto del orden jurisdiccional penal, además de cumplir lo acordado en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, en concreto la medida relativa al mantenimiento de la ampliación de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer a más partidos judiciales solo si repercute en una mejora cualitativa de la atención y en los medios con los que se cuenta".

"Se trata de un redimensionamiento de la planta judicial existente y una optimización de los recursos disponibles, con el fin de alcanzar una mayor proximidad en relación con la víctima, que redundará en una atención más especializada, ágil y uniforme", destacaba el decreto en el BOE.

"En definitiva, se trata de dar una óptima prestación del servicio público, tanto a las víctimas de violencia de estos partidos como al resto de los ciudadanos, que recibirán una mejor atención de los juzgados de primera instancia e instrucción, que no tendrán que asumir los asuntos ordinarios civiles y penales junto con los de violencia de género", indicaba el texto firmado por el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo

Protesta de CCOO

El sindicato CCOO ya se opuso entonces a la medida al entender que "menoscaba el derecho de la mujer a una justicia cercana y ágil, hace aún más difícil el trance de la denuncia por violencia y va en contra de los principios del Pacto de Estado contra la Violencia sobre la Mujer".

El sindicato señaló que el juzgado de Algeciras iba a asumir toda la carga de trabajo de dos partidos judiciales más "a coste cero, sin nombramiento de personal de refuerzo para este juzgado, que presenta deficiencias que es necesario afrontar antes de que sea efectiva la comarcalización de este órgano judicial".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios