Día Internacional de las personas con discapacidad Asansull y Apadis: Al servicio de los mayores y de la diversidad funcional

  • Ambas entidades llevan más de 50 años arraigadas en el Campo de Gibraltar para mejorar la vida de las personas pertenecientes a este colectivo

Un usuario de Asansull sonríe durante una actividad Un usuario de Asansull sonríe durante una actividad

Un usuario de Asansull sonríe durante una actividad / Erasmo Fenoy

Este 3 de diciembre se celebra, como cada año, el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. En este 2020, la conmemoración de esta fecha se hace mucho más difícil ante la situación provocada por el coronavirus, pero el trabajo que realizan las asociaciones para dotar de una mejor vida y mayores recursos a estas personas no se detiene ni siquiera en tiempos de pandemia. Su labor es, no solo esencial, sino "fundamental", como define Ismael Vaca, el coordinador de una de estas agrupaciones, Asansull.

En el Campo de Gibraltar, son varias las organizaciones que se dedican a la atención de las personas con discapacidad psíquica. Entre ellas, destacan Asansull y Apadis, la primera, con presencia en toda la comarca, aunque más centrada en La Línea, y la segunda, con base en Algeciras.

Ambas llevan prestando servicio en la zona desde hace décadas. Asansull cumple este aciago 2020 el medio siglo desde su constitución oficial y Apadis hizo lo propio hace unos años, en 2017, por lo que la labor de ambas tiene ya un elevado arraigo en la comarca.

El trabajo que realiza Asansull implica a varios cientos de profesionales. Entre todos los servicios que ofrecen, tienen más de una veintena de centros, casi todos ellos en La Línea, pero también en los municipios de Algeciras, Los Barrios, San Roque y Tarifa.

Una actividad en la residencia de Apadis Una actividad en la residencia de Apadis

Una actividad en la residencia de Apadis / Erasmo Fenoy

Su trabajo de apoyo no solo se limita a personas con discapacidad, sino también a mayores. Entre sus centros, hay residencias para estancia permanente para mayores y para personas con discapacidad psíquica, viviendas tuteladas, centros de día, de formación, ocupacionales y de atención temprana. Estos últimos se dedican a la atención a los más pequeños, de 0 a 6 años, a los que dan apoyo profesional en caso de algún trastorno en el desarrollo, ya sea temporal o permanente.

Su coordinador, Ismael Vaca, destaca la importancia de la labor que realizan en el Campo de Gibraltar: "Lo tengo clarísimo. No somos un servicio esencial, sino fundamental. Las entidades sociales hemos  impregnado un perfil social a un servicio básico frente a la mercantilización de otros escenarios. Hemos hecho un esfuerzo por dar un apoyo a personas vulnerables que es fundamental. También hacemos compañía y para ello la fórmula es dar cariño y acompañamiento".

"No somos un servicio esencial, sino fundamental. Las entidades sociales hemos  impregnado un perfil social a un servicio básico frente a la mercantilización de otros escenarios", opina Ismael Vaca, coordinador de Asansull.

La presidenta de esta entidad, María Luisa Escribano, espera que, tras cumplir medio siglo, su labor se extienda lo suficiente como para cumplir un siglo. "Ya no estaremos dentro de 50 años los que estamos hoy, pero tenemos que seguir igual o mejorar, dando gracias por lo que hemos podido vivir estos 50 años fructíferos, en los que hemos cubierto las necesidades de muchas personas y hemos recibido el apoyo de las administraciones, las ciudades, sobre todo de La Línea, y de la ciudadanía". De momento, ya están buscando cómo ampliar algunos de sus servicios en nuevos espacios.

Apadis Bahía de Algeciras, por su parte, tiene más delimitada su actividad geográficamente. Centra su actividad a atender a personas con discapacidad en Algeciras, donde cuenta también con un centro ocupacional y otro ocupacional y de formación en el Cortijo Real, donde se intenta favorecer la inserción laboral y también social de usuarios de entre 16 y 45 años.

Un taller de ejercicio de Apadis Un taller de ejercicio de Apadis

Un taller de ejercicio de Apadis / Erasmo Fenoy

A nivel residencial, cuentan con la residencia Nuestra Señora de Valme, así como con varias viviendas tuteladas, en las que viven personas que tienen una mayor autonomía y pueden salir solos. Además, como Asansull, tienen un centro de atención temprana, y, también, un servicio de ocio y deporte en el que ofrecen actividades deportivas, culturales, vacacionales y de ocio compartido para ayudarles a encontrar un entretenimiento estable y permanente.

Pero sus proyectos no se quedan ahí y ya están planificando una ampliación de sus actividades. Por un lado, han logrado la cesión de la antigua biblioteca municipal de Algeciras, en la calle Salvador Allende, para introducir una nueva unidad de día para personas dependientes, una de las áreas que les faltaba por cubrir. Además, también preparan la puesta en marcha de dos nuevas viviendas tuteladas en la avenida Virgen del Carmen tras la cesión de un particular.

"Llevo 36 años en Apadis y hemos cambiado muchos clichés sobre la discapacidad intelectual. Somos pioneros en la zona e incluso en la provincia, con más de cincuenta años de historia. Nuestra visión es ser una entidad de referencia, centrada en las personas y en favorecer la inclusión con un espíritu innovador", señala Mari Carmen Portillo, la gerente de la entidad.

"Hemos cambiado muchos clichés sobre la discapacidad intelectual", argumenta Mari Carmen Portillo, gerente de Apadis

Al hablar de ese espíritu innovador, Portillo recuerda las actividades culturales realizadas por la asociación, entre las que se incluye la realización de un cortometraje. Precisamente, una pequeña producción puso hace unos años a Apadis en el mapa nacional, cuando el corto Bla bla bla, dirigido por Alexis Morante y protagonizado por Salva Reina junto a varios usuarios de Apadis con síndrome de Down, terminó con una nominación a los Goya. Una forma efectiva de poner en el mapa la actividad que realizan.

Un año difícil

Pero este año no ha sido fácil ni para Apadis ni para Asansull. En un tiempo en el que es tan difícil dar cariño y estar cerca físicamente de aquellos que queremos debido al coronavirus, ambas asociaciones han tenido que seguir realizando su actividad. Y no ha sido fácil.

Una actividad de Asansull en uno de sus centros en Algeciras Una actividad de Asansull en uno de sus centros en Algeciras

Una actividad de Asansull en uno de sus centros en Algeciras / Erasmo Fenoy

Para empezar, ambas cuentan con residencias, en el caso de Asansull, también de mayores. Por ello, evitar la entrada del virus en las residencias en imprescindible y ambas están extremando sus precauciones. Según explica Tania López, trabajadora social de Asansull, la plantilla trabaja semanas alternas y siempre, antes de incorporarse, se realizan un test de antígenos. En caso de dar positivo, se aíslan en sus casas sin haber tenido contacto estrecho en la última semana con los internos.

Apadis utiliza un método similar. En la residencia Nuestra Señora de Valme, los trabajadores se realizan también test de antígenos todas las semanas y antes de incorporarse si han estado de permiso más de cuatro o cinco días. "De momento, estamos manteniendo el virus a raya", dice José María España, encargado de la gestión de la residencia.

Pero una vez dentro, libre de virus, la vida también es más difícil para los internos una vez hay que guardar distancias. Por ello, en la residencia de Apadis se ha puesto en marcha el llamado plan de Humanización. Según explica España, este plan trata de mitigar la sensación de aislamiento que pueden sufrir los internos debido a las medidas para evitar los contagios. Así, se les ofrece la posibilidad de acudir a talleres de mantenimiento físico, manualidades y paseos terapéuticos, así como tratar de favorecer el contacto con los familiares a través de videollamadas.

En Asansull, por su parte, actualmente tienen todavía todos sus servicios abiertos. Aunque en el confinamiento estricto de marzo debieron cerrar los centros de día, la actividad volvió con la desescalada, pero aun así no pararon en los peores meses de la pandemia. "Hemos sido la única entidad que ha reforzado el servicio en este tiempo, sobre todo para usuarios de gran vulnerabilidad", destaca Ismael Vaca.

Este jueves es un día especial. Es el día en el que se conmemora y visibiliza al colectivo con el que ambas asociaciones trabajan. Este año será diferente por la imposibilidad de grandes reuniones, pero se celebrará de otra manera más discreta. Lo que no ha interrumpido el coronavirus es la actividad de ayuda que Apadis y Asansull llevan realizando más de medio siglo y que esperan continuar realizando al menos ese tiempo.

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