Arte Sureño Cuando los campogibraltareños llevaban plumas

  • Las pinturas rupestres reflejan tocados de plumas, moños, sombreros y hasta cuernos que evidencian la complejidad de la sociedad postpaleolítica

  • Simón Blanco cataloga algunos de ellos y considera que es un aspecto "muy atractivo por su relevancia social y valor simbólico"

Antropomorfos con tocados circulares. Abrigo de la Lechuza (Tarifa) Antropomorfos con tocados circulares. Abrigo de la Lechuza (Tarifa)

Antropomorfos con tocados circulares. Abrigo de la Lechuza (Tarifa) / S. B.

Hubo un tiempo en el que los campogibraltareños llevaban plumas. También cuernos. Y moños, sombreros de ala ancha e incluso una suerte de diademas rituales sobre el pelo recogido. Aunque fue hace mucho, mucho tiempo, todavía queda testimonio de aquellas costumbres. Porque en algún momento de la Prehistoria, quizá hace 10.000 o 5.000 años, quizás más, alguien dibujó figuras humanas en las paredes de las casi 500 cuevas que entonces se frecuentaban en las provincias de Cádiz y Málaga. Y en aquellas pinturas reflejó los adornos para la cabeza que entonces utilizaban.

Eso sí, para verlos hay que saber mirar. Se puede hacer a través de los ojos del espeleólogo algecireño Simón Blanco, uno de los mayores investigadores y defensores del Arte Sureño, que ha analizado esas pinturas rupestres para poner en valor un aspecto que considera "muy atractivo por su relevancia social y valor simbólico".  

Antropomorfo con peinado curvo en forma de media luna invertida. Abrigo del Sol (Tarifa) Antropomorfo con peinado curvo en forma de media luna invertida. Abrigo del Sol (Tarifa)

Antropomorfo con peinado curvo en forma de media luna invertida. Abrigo del Sol (Tarifa) / S. B.

"Estos adornos personales son de gran valor étnico y son frecuentes en el Arte Sureño postpaleolítico. Pueden distinguirse peinados tradicionales y diversos tocados entre los que predominan los que cuentan con apéndices lineales, curvos y circulares", explica el experto.

A través del simple trazo lineal horizontal sobre la cabeza, representaron posibles boinas y sombreros de ala ancha, algunos abombados con forma de montera. "Esta indumentaria, frecuente en la región, parece la más funcional y sería muy apropiada para una zona como la nuestra de gran exposición solar y lluvias frecuentes, considera Simón Blanco, que las identifica en las cuevas de Ciaque (Media Sidonia), Los Alemanes (Tarifa) y Los Guerreros (Alcalá). 

El investigador explica que estos apéndices lineales también están relacionados con los tocados de plumas, que "para muchas culturas primitivas sirvieron de indicativo del rango social y pueden distinguirse por el número de trazos perpendiculares que están en contacto con la cabeza: un único trazo vertical, dos trazos inclinados o tres o más trazos abiertos en abanico" y que pueden observarse en la Lechuza (Tarifa), el Arco (Benalup), Tajo de las Figuras (Benalup), el Mediano (Los Barrios), el Castaño (Alcalá) o Jara (Tarifa).

Simón Blanco entiende que, en los dibujos con dos trazos, cabe la posibilidad de sean representaciones de cuernos. Así aparecen en los Guerreros o en el Tajo de las Figuras. "La figura femenina no idolizada, difícil de reconocer fuera de las escenas de componente social, cuando cuenta con los suficientes atributos para ser reconocida, tiene los cabellos recogidos en altos moños que se representan mediante trazo vertical globular". Así pueden verse en la cueva de los Taconeros (Los Barrios). 

Cuando las figuras aparecen con un apéndice curvo en la cabeza, en la zona suele ser con la forma de una media luna invertida, similar a la forma ancoriforme (con los brazos hacia abajo) pero con las extremidades terminadas en punta y que se relaciona con una forma muy estandarizada de peinado, incluso con cascos protohistóricos. "Es interesante señalar que en los casos donde aparecen asociaciones de antropomorfos, se alternan los tocados con apendices curvos y lineales", subraya Blanco, como en las figuras de los abrigos de la Torre de la Peña (Tarifa), el Padrón (Jimena) o el Sol (Tarifa). 

Antropomorfos con tocado de tres plumas. Abrigo del Mediano (Los Barrios). Antropomorfos con tocado de tres plumas. Abrigo del Mediano (Los Barrios).

Antropomorfos con tocado de tres plumas. Abrigo del Mediano (Los Barrios). / S.B.

Los tocados con apéndices circulares, son los más escasos y presumiblemente consisten en armazones de circulares para recogerse el pelo. Aparecen por ejemplo en la cueva de las Mujeres (Medina Sidonia) y en la Lechuza. "Estos complejos tocados bilobulados, de nulo valor utilitario, presentan en algunos casos trazos diferenciados en su interior y hay que relacionarlos con acontecimientos relevantes de carácter ritual o ceremonial para las comunidades tribales locales y podrían ser la antesala de los ídolos oculados, además de recordar los atractivos y compartimentados rodetes que lucen algunas damas de la escultura íbera", explica el investigador, para el que el protagonismo de estos tocados en las pinturas del Arte Sureño permiten reconocer la actividad que representaba cada figura y demuestran la creciente complejidad de aquellas sociedades. 

"Desafortunadamente, la deforestación y mercantilización que padece el alcornocal gaditano desde hace decadas, ha roto el frágil equilibrio milenario entre los pigmentos, los soportes de arenisca y el medio ambiente, lo que sumado al ostracismo social y administrativo, está provocando una irreversible degradación de un arte rupestre universal con más de 40.000 años de tradición, lamenta Simón Blanco. 

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