David Sánchez: "Estar fuera de play-off ahora no es un fracaso; fracasar sería no ascender"

Real Balompédica Linense | Tercera Federación

El entrenador de la Balona defiende a su plantilla, a la que asegura que no le está pasando factura la presión y para la que no pide cambios

Los familiares de los jugadores de la Balona envían un emotivo mensaje de apoyo

David Sánchez, entrenador de la Balona, posa para la entrevista de 'Europa Sur'
David Sánchez, entrenador de la Balona, posa para la entrevista de 'Europa Sur' / Erasmo Fenoy

Serio pero distendido. Vestido aún con el chándal tras su primer entrenamiento post-vacacional, espera en la sala de prensa del Ciudad de La Línea la batería de preguntas. El entrenador David Sánchez no pierde la oportunidad de defender a muerte a su vestuario y de proponer que las notas al trabajo de la Real Balompédica Linense se pongan al final del curso. Que el equipo esté ahora fuera de los puestos de play-off casi lo considera más una casualidad que el reflejo de lo sucedido en las quince primeras jornadas. “Lo que sería un fracaso es que no ascendiésemos”, asume con naturalidad el preparador sevillano, que se muestra partidario de aceptar las críticas.

¿Se había planteado alguna vez que podría estar cuestionado después de 13 jornadas sin perder?

—La verdad es que nunca me había pasado. Bueno, el año de Tercera Federación del Xerez DFC no perdimos en casa y también fui cuestionado. El fútbol se basa en resultados. Es verdad que me hace ilusión, no por mí, por todo el mundo, que podamos superar el récord de Jordi Roger [más de 13 partidos sin conocer la derrota], porque eso es consecuencia de un buen trabajo. Nos hubiera gustado irnos de vacaciones un poquito más arriba en la clasificación, más cerca del líder, con sensaciones mejores de los últimos dos partidos, que han sido un poco locos. Pero yo comprendo a la gente. Cuando uno viene a estos sitios, Jerez, La Línea, lo hace sabiendo que hay mucha presión. En este caso además el equipo acaba de descender, hace nada estaba en Primera RFEF. El camino es complicado, pero que estamos totalmente capacitados y muy fuertes para lograr el objetivo.

¿Cuál es la realidad de la Balona, que lleva 13 partidos sin perder o que ha ganado uno de los últimos cinco?

—Son números, son estadísticas. Hay mucha gente que les echa mucha cuenta. Soy consciente de que vamos sextos, a cinco puntos del líder. Pero los dos últimos partidos hemos estado más cerca de ganar que de perder y con dos o tres puntos más, estaríamos segundos o terceros y usted no me estaría haciendo estas preguntas. Pero es verdad que necesitamos mejorar, sobre todo aquí en casa.

¿Es un fracaso que la Balona llegue fuera de play-off al parón de Navidad?

—No. Para mí lo que sería un fracaso sería no ascender a final de temporada. Ahora estamos fuera del play-off, pero a un punto. Si Cascajo marca el penalti en el tiempo añadido con el Dos Hermanas o no hubiésemos cometido el último penalti en Utrera ya estábamos entre los cinco primeros. No son excusas, son realidades. Para mí sería un fracaso brutal no lograr el ascenso, o por lo menos llegar hasta el último escalón, porque al final del fútbol muchas veces también depende un poco de la suerte.

David Sánchez, durante un entrenamiento
David Sánchez, durante un entrenamiento / Erasmo Fenoy

Me ha birlado usted la siguiente pregunta del guion, ¿estamos de acuerdo entonces en que sí sería un fracaso no ascender.

—Para mí personalmente, sí. Para los jugadores no, porque están dándolo todo y están capacitados. Para mí sí sería un fracaso porque he venido para eso. Tenía otras opciones en verano en Segunda Federación, pero la Balona era un objetivo y una posibilidad de aprendizaje. A mí me gusta, desde siempre, ir a clubes con expectativas muy altas, con afición, que haya mucha hambre. Y por eso creo que he acertado viniendo, porque estoy muy contento. Lo que no quita que hay días y semanas muy duros.

Es fácil imaginar desde fuera que para alguien que ha jugado en Primera División pueda resultar más llevadero, pero ¿le puede estar sucediendo a algún jugador de la plantilla que todo lo que supone la Balona y su entorno le esté pasando a factura?

—Yo no lo percibo así, la verdad. Si no lo diría, pero yo no lo siento. No es fácil convivir con la exigencia que hay, pero no sólo en La Línea, en cualquier lado. Eso de tener que ganar cada partido, porque la gente sólo espera ganar, solo les vale ganar, eso es difícil. Hay partidos que se complican, como sucedió el día del Dos Hermanas, con dos penaltis, o el otro día en Utrera, que nos vimos dos-cero. Pero me quedo con que somos capaces de remontar y después cometemos otro penalti. Los errores nos están costando muy caro. Pero yo no veo al equipo condicionado. El día del Cádiz Mirandilla no nos pesaba esa responsabilidad añadida de la que me habla, el día del Pozoblanco no nos pesaba... es que hay partidos. Ésta es una categoría muy difícil. El otro día escuché al míster del Ceuta [en referencia a José Juan Romero] en una entrevista que es más difícil entrenar en estas categorías que en las más altas y estoy totalmente de acuerdo. [Se para para pensar y vuelve] Pero no veo que nos esté pasando factura. Cuando estamos bien con balón y estamos a gusto, cuando el equipo está bien... pero hay partidos que no estamos tan limpios, no tenemos esa claridad con balón. Nos cuesta como a cualquier equipo de la categoría.

El míster los de los albinegros, en una sesión de trabajo
El míster los de los albinegros, en una sesión de trabajo / Erasmo Fenoy

Pues la percepción es que el equipo juega más sereno fuera de casa que en el Ciudad de La Línea, que aquí se precipita en exceso.

—Eso lo admito, lógicamente. Pero eso es porque a la gente de fuera le pesa. Porque en el minuto 20 o 25 va 0-0 fuera de casa y no hay runrún, no hay...

… míster, luego me está dando la razón, pesa ese jugar en la Balona, pesa hacerlo en ese estadio.

—No, de verdad, no es cuestión de que pese. Lo que pasa es que hay partidos que no estamos a gusto, que vamos 0-0 en casa y esa precipitación, esa gana de ganar, esa rapidez con la que queremos ganar los partidos no nos favorece y muchas veces...

… es uno de los principales defectos de esta Balona, que es que es muy impaciente. Igual no es el término futbolísticamente más correcto, pero nos entendemos.

—El día del Dos Hermanas, por ejemplo, con 0-0 que estábamos bien los primeros 20 minutos, pero la gente quiere ganar rápido y eso muchas veces sí que nos puede llevar a precipitarnos. Somos verticales, queremos pisar mucho área, sobre todo aquí en casa, para meter en el partido a la gente que venga a vernos, que sean partidos calientes, pero sí, es verdad, muchas veces tenemos un poquito de precipitación.

"Comprendo que le afición después de dos descensos en tres años esté defraudada, cansada"

David Sánchez es de este oficio desde siempre. ¿Entiende que la gente aquí después de vivir dos descensos entre años esté impaciente y esté de uñas? Nadie puede echar la culpa de eso a uno solo de los inquilinos del vestuario, pero hay que entender al que paga y acaba pensando ‘otro año igual’ hace mucho que perdió la paciencia.

—Claro que lo entiendo. Pero muchas veces el amar a una persona, a un club… lo que hay que hacer es transformarlo en serenidad suficiente para ayudar. Nosotros estamos encantados, la afición fuera de casa está siendo impresionante, dentro de casa nos sentimos arropados, ha apretado en momentos duros. Pero comprendo que la gente está después de dos descensos en tres años está un poco defraudada, está un poco cansada. Pero el aficionado tiene que comprender que nosotros necesitamos ese aliento. Ha habido partidos en los que hemos marcado en los últimos minutos, como el día del Sevilla C. Siempre lo he dicho, mientras haya partidos... Éste es un equipo con mucho alma, con mucho corazón. Es verdad que tenemos cosas que mejorar, lo sabemos, estamos intentando hacerlo. Lo hemos hablado, estamos cometiendo errores y continuamente los mismos, y eso estamos incidiendo. Los errores, que nos están costando muy caros, y hay que buscar partidos no tan locos como los dos últimos, que sean partidos más controlados.

Igual que es evidente que ninguno de ustedes tiene culpa de lo que ha sucedido en la Balona en los tres últimos años, también es indiscutible que cuando firmaron aquí en verano sabían donde venían, que esta no es una plaza fácil.

—Yo vine a entrenar a Tercera Federación porque era en la Balona, a pesar de que tenía ofertas de Segunda RFEF. Es evidente que sabía donde venía. No niego que algunos jugadores son jóvenes, otros no han estado en clubes tan grandes como la Balona y a lo mejor pesa un poco esa ansiedad de tener que ganar todos los domingos, de tener que estar arriba, muchas veces hay que saber aguantarla, y a veces algún chico pues se diluye un poco o está un poco más nervioso en un momento puntual. Nosotros intentamos darle tranquilidad, yo soy un entrenador que siempre me ocupo mucho de que ellos estén tranquilos, porque son, al final, lo importante. Lo difícil es lo de ellos, salir al campo e intentar ganar partidos. A mí me corresponde lo más fácil, decidir en una mesa a quién juega, los cambios... es más secundario a lo que hacen ellos.

El entrenador de la Balona charla con sus jugadores
El entrenador de la Balona charla con sus jugadores / Erasmo Fenoy

Yo no estoy de acuerdo con lo que le voy a preguntar, pero me lo ha transmitido tanta gente que se lo quiero hacer llegar. Hay quien sostiene que cuando usted en las ruedas de prensa repetidamente habla de la necesidad de que tenemos que caminar todos unidos, en el fondo esa expresión lo que hace es esconder una crítica a la falta de apoyo, no solo de la afición, sino de los medios, que usted no está contento con el apoyo del entorno. ¿Lleva razón esa gente?

—No, nada, nada. Estoy contentísimo con la afición, es verdad que en algún momento aquí en casa, cuando hemos estado ahí regular... pero está en su derecho de críticar. Yo hablo de estar todos unidos porque cuando llegué vi muchos caminos, mucha gente dividida y estoy intentando unir a todo el mundo, dentro de las críticas. Yo soy el primer crítico conmigo, el primero que me mete más presión, el primero que sufro, el primero que la semana que no ganamos es muy dura para mí porque siento el fútbol así, me gusta sentirlo así y creo que es mi fuerte. Pero ¿críticas a la afición de la Balona? Ninguna. Demasiado que después del doble descenso en tres años estén con nosotros. Fuera de casa está siendo impresionante y en cuanto los pedimos, están ahí. En ningún momento ha sido respecto a eso.

Dice que le da mucha fuerza a los partidos cuando no los gana, ¿cuántas le ha dado al empate en Utrera con el que se cerró el año?

—Pues muchas, porque merecíamos irnos de vacaciones con una satisfacción, porque hay mucho trabajo detrás. Han sido cinco meses muy duros. Al final, en caliente, te puede enfadar mucho, pero después en frío tengo que mantener esa tranquilidad tanto cuando ganamos como cuando perdemos. Mantener ese equilibrio que es importante en estos clubes.

"Si volviésemos a jugar con el Utrera y en las mismas circunstancias, volvería a poner la misma defensa"

Si pudiese volver atrás, ¿pondría la misma defensa que en el San Juan Bosco?

—Sí, sí, sí, sí, seguramente sí. A toro pasado todo el mundo tiene su opinión, pero nosotros el jueves hicimos y ensayamos dos defensas y dos mediocentros diferentes. Y después nos reunimos todos los miembros del cuerpo técnico y decidimos lo que creíamos que era más oportuno. En las mismas circunstancias, claro está, la respuesta es sí.

Otra cosa que me hacen llegar muchos aficionados: la Balona tiene mejor plantilla que equipo, ¿usted comparte esa teoría?

—Bueno, nosotros tenemos muy buena plantilla, creo que hay jugadores importantes que todavía esperamos más de ellos, pero para mí es una buena plantilla. Tengo diferentes opciones, tenemos dificultades para las convocatorias cuando están todos bien, sin lesiones o sin sanciones. Tenemos problemas para el once. Tenemos muy buena plantilla y para mí también un buen equipo. Si es verdad que hay jugadores que venían de otra categoría que esperamos más de ellos y vamos a trabajar para que nos den todo lo que tengan dentro.

La imagen que yo tengo de usted es que usted jugaba muy bien con el fútbol. A mí me resulta raro que un equipo entrenado por usted le cueste tanto jugar bien al fútbol y juegue muchas veces con dos mediocentros defensivos.

—Bueno, no estoy de acuerdo con esa afirmación. Creo que ha sido la posición en que más hemos cambiado. Creo que somos un equipo, vertical, que queremos estar mucho en área, que queremos crear ocasiones y es verdad que hemos cambiado ahí. En la visita al Mirandilla jugamos con Boateng y Moyano y ganamos cero-cuatro y sin embargo frente al Dos Hermanas nos faltó fútbol.

"Yo estoy contento con la plantilla, si algún jugador que tenga pocos minutos se quiere ir..."

El club podría contemplar hasta tres cambios en la plantilla. Uno que ha forzado por la desgraciada lesión de Rubén Olea y otro, creo que quedó patente en Utrera, que la plantilla precisa un segundo lateral zurdo. ¿Son suficientes? ¿Son necesarios? ¿Son…?

—Yo hice mi informe y transmití mi opinión al club. Yo estoy contento de la plantilla. Estamos buscando. Por lo que me ha dicho Miguel Ángel [en referencia a Rondán, el director deportivo], queremos buscar un sub-23 para hacerle competencia a Pedro Morillo y ahora con la lesión de Rubén, seguramente habrá buscar un lateral derecho para completar. Yo estoy contento con la plantilla. La plantilla tiene mucho margen de mejora. Que algún jugador que esté jugando menos levante la mano y quiera salir, pues buscaremos solución.

Tengo una apuesta con Pepe Rincón que me obliga a pagarle una cena si hace ocho goles y doce asistencias…

—...buena cifra, sí. Buena cifra.

Ahora, por aquello de que es el entrenador, le propongo que ponga usted el contenido de su propia apuesta.

—Si ascendemos. Si no, la pago yo.

Pocas veces pagaré una apuesta más a gusto.

—Y llega la despedida, con un fuerte apretón de manos.

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