Algeciras

Así se salvó Villa Patricia de la piqueta

  • La retirada de la protección al inmueble, uno de los edificios singulares de Algeciras, recibió tres alegaciones

  • La falta de conservación y de control municipal son algunos de los aspectos en los que inciden las reclamaciones

El estado actual de Villa Patricia. El estado actual de Villa Patricia.

El estado actual de Villa Patricia. / Erasmo Fenoy

Villa Patricia, uno de los edificios más singulares de la Villa Vieja, en Algeciras, ha ganado la batalla a la piqueta. El inmueble, parte de una amplia parcela en la que también está el colegio San José-Virgen de la Palma, es propiedad de la Fundación Educativa Católica, que inició un expediente para retirarle su catalogación como bien de especial protección dentro del Plan General de Ordenación Urbana por “carecer del interés arquitectónico que le supone a un elemento de grado 3”. La comisión de Urbanismo decidió la semana pasada dar marcha atrás a estas intenciones después de que se presentaran tres alegaciones, del PSOE, de Antonio Benítez Gallardo y de la exconcejal María José Jiménez Izquierdo, que inciden en el interés del edificio por su singularidad arquitectónica y en su mal estado de conservación a pesar de que hace décadas que se llama la atención por su falta de mantenimiento

En el pleno celebrado el pasado 31 de enero, cuando se inició el expediente, la concejal de Urbanismo, Yéssica Rodríguez, explicó que el edifico se encuentra en estado de ruina y que la retirada del edificio del catálogo de bienes protegidos cuenta con informes favorables del director técnico, de la letrada asesora de su delegación y del secretario general. “Los motivos que dan viabilidad a esta modificación son varios, pero el principal es el mal estado de la edificación, declarada en ruina ordinaria debido a que el coste de su rehabilitación superaría el 50% del de una obra nueva", explicó. 

La falta de concreción de su estilo y de su fecha de construcción, según el informe que amparaba la retirada de su protección, eran algunos de los motivos que se esgrimían para dar otro uso al suelo en el que se encuentra el edificio. 

Jiménez Izquierdo recuerda en sus alegaciones que el inmueble se construyó como casa de recreo semiurbana en una parcela de unos 1.100 metros cuadrados y que fue inscrita en el Registro de la Propiedad en 1912. También señala que en la página 121 de la primera edición del libro Arquitectura Inglesa en el Campo de Gibraltar, la doctora en Historia del Arte y profesora titular de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Ana María Aranda Bernal, explica que, a mediados del siglo pasado, la propiedad fue donada a las monjas Adoratrices del colegio colindante. De esta manera, el jardín de la finca pasa a formar parte del patio de recreo y el edificio se dedica a usos de la orden religiosa, hasta que es definitivamente desocupado en los años 80 del pasado siglo por lo costoso de las reparaciones para su mantenimiento.

El escrito indica que el estado de ruina en el que se encuentra Villa Patricia no ha sido "sobrevenido o  imprevisto", sino que ha sido "anunciado, provocada por sus propietarios que, desde hace al menos 30 años, han incumplido continuadamente el deber de conservar el edificio en condiciones de seguridad, higiene y ornato que la ley les impone ante la pasividad culpable de los sucesivos gobiernos municipales".

La exconcejal señala que en el Texto Refundido del Plan General de Ordenación Urbana, de 1984 y aprobado en 1991, ya consta que el estado de conservación de la casa situada en el número 4 de la calle San Nicolás -más conocida como Villa Patricia-, se calificaba como bueno. "Y hay testimonios orales y escritos de ciudadanos que recuerdan que, al menos hasta 1985, el edificio se utilizaba para llevar a cabo actividades extraescolares (sobre todo, retiros y reuniones de carácter social y religioso)", afirma. 

Jiménez Izquierdo lamenta que en el expediente administrativo no se dice nada sobre el deber de conservación que pesa sobre el propietario, ya que según la normativa le obligaba al "debido cumplimiento de las exigencias de seguridad, salubridad, accesibilidad y ornato en el ámbito de las actuaciones urbanísticas" y recuerda que el Ayuntamiento estaba obligado a fiscalizar su estado de conservación y, en su caso, a la adopción de las medidas adecuadas e incluso la rehabilitación del inmueble.

La alegante se ampara en diversa normativa, como el Código Civil o la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía, que obliga a mantener los edificios en buen estado por sus propietarios: "Situación que no se ha producido en Villa Patricia a pesar de su catalogación, ya que el propietario ha incumplido su deber de conservación y rehabilitación y el Ayuntamiento ha omitido su deber de inspección, vigilancia y control permitiendo el estado de ruina de la edificación. Y ahora con esta modificación puntual quieren ocultar tanta desidia y dejadez, permitiendo la desaparición del poco patrimonio que queda en nuestra ciudad".

El PSOE, en las alegaciones que presentó contra la modificación puntual del PGOU, llamaba la atención sobre el interés urbanístico, arquitectónico y arqueológico que existe en la calle San Nicolás, donde todavía se mantiene la villa de recreo de estilo eduardiano que el empresario gibraltareño Guillermo Luis Lombard erigió en los primeros años del siglo XX y que dedicó a su esposa.

“Compartimos la preocupación que genera el inmueble por su estado, y no estamos por no tocar nada. Al contrario, defendemos una actuación que dé seguridad y además permita una rehabilitación de la Villa y del espacio que la rodea, de acuerdo con los propietarios actuales”, explicaba hace unos meses el concejal socialista Fernando Silva.

“No se reconoce un hecho previo que entendemos sustancial y que ha condicionado la actual situación, como es el incumplimiento de las recomendaciones recogidas y establecidas en el propio Catálogo de elementos y bienes a conservar del Plan General de Ordenación Urbana, como son la obligación de “conservación y mantenimiento” del inmueble que tenía el propietario, así como la recomendación de “rehabilitación” que se estableció”, añade el viceportavoz municipal socialista.

Ahora se abre un escenario en el que reclama una rehabilitación total o parcial del palacete y una actuación urbanística ligada a la conexión con la plaza del Coral, para la que hay un proyecto urbanístico en marcha. 

Villa Patricia es uno de los inmuebles que queda en la Villa Vieja, zona donde se asentaron miembros de la burguesía británico-gibraltareña en la segunda mitad del siglo XIX. A esa arquitectura inglesa también pertenecen otros edificios de recreo como el hotel Reina Cristina o los jardines de Villa Smith, donde se encuentra la sede de la Mancomunidad de Municipios.

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