Libro de reglas
Manuel Gil
Disculpe, ¿ha visto a mi hermandad?
Entrevista José Manuel Sánchez Bautista – Exaltador de la Saeta 2026 en Algeciras
Pregunta.Decía San Agustín aquello de que “quién canta reza dos veces”.
Respuesta.Absolutamente. Gracias a la exaltación estoy descubriendo lo increíble y tremendamente profunda que es la saeta. He comprendido que no se trata de un espectáculo, va mucho más allá de lo superficial, es un cante que se eleva al cielo, algo que el corazón no puede guardarse y es una manifestación pública de fe incomparable cuando el saetero rompe la noche.
P.El flamencólogo jerezano Juan de la Plata decía que los andaluces, en tres o cuatro versos, somos capaces de hacer un tratado sobre filosofía, amor o de lo que sea…
R.Totalmente de acuerdo, tenemos esa fortuna y talento. Cuando nos esmeramos por algo y nos apasiona, le ponemos tanta fe que somos capaces de conseguir cualquier cosa.
P.¿Cómo vive esta previa? Dicen sus predecesores que es una obra se disfruta mucho leyendo y documentándose…
R.Con enorme respeto y con muchísima emoción. Antes veía la saeta como algo más lejano a mí, ahora, después de todas las lecturas, la siento como un bien muy arraigado a nuestra tradición. No estoy preparando un texto, me estoy preparando por dentro, rememorando y reviviendo recuerdos unidos a la Semana Santa y la saeta. Pensando en esas personas que me enseñaron a amar a mis titulares, en mi familia, en los que ya no están y en los que sí la escucharán. Cuando uno habla de sentimientos y fe es imposible esconder algo en el corazón y los nervios, lógicamente, están ahí.
P.Esta exaltación no será precisamente su debut ante el atril, ¿le llega con otra madurez y momento vital?
R.Rotundamente sí, tengo junto a mí a la persona que más quiero en este mundo: mi hijo. No era consciente de que existía ese amor. Será algo muy especial y bonito poder contarle a mi hijo qué significa la saeta, de mi propia voz, es algo que no podía imaginar.
P.Le cuelo una crítica muy personal respecto a la exaltación, ¿no cree que en los últimos años la saeta ha sido la menos protagonista y el acto se ha disfrazado en una suerte de pregón?
R.Llevo escritas algunas cosas respecto a eso. Entre todos debemos darle el sitio a la saeta y volver a los orígenes, poner en el centro del acto a la propia saeta. En mi caso, la exaltación será muy didáctica, una conversación con mi hijo sobre lo que significa, su historia en Algeciras y sus grandes defensores. Será mi humilde contribución a ese regreso a la raíz.
P.Como joven cofrade que fue, precoz pregonero y aún más precoz hermano mayor, ¿cree que llega el relevo generacional también a los cargos de responsabilidad?
R.Es evidente que existe una llamada emergente entre los jóvenes por formar parte de las cuadrillas de costaleros, algo que, por supuesto es maravilloso, pero también debemos contagiar y explicar que la Semana Santa no se sostiene únicamente con el hombro o la cerviz. Que demanda una implicación mayor parar sostenerla de una manera estructural. Detrás de cada cargo existen muchas horas de trabajo sin lucimiento, compromiso, sacrificio y esfuerzo. Quizás, como autocrítica, las Juntas de Gobierno no hemos sabido transmitir ese ejemplo; la responsabilidad hay que contagiarla, no imponerla. Yo tuve que dar el paso a hermano mayor con 32 años y estoy convencido de que cuando llegue el momento los jóvenes lo darán también, pero debemos hacerles ver que se puede servir a una hermandad lejos de una parihuela, cuidando un legado y una historia.
P.¿Qué pasa con la figura del nazareno? Crecemos en todo: en recorridos, en romanos, en bordados, …pero los cortejos merman.
R.En nuestra generación, la mayor ilusión de los niños era revestirnos, “salir de penitente” que se decía entonces. Hoy vivimos en una sociedad de inmediatez, de consumo rápido en Redes Sociales y bajo la sombra del ‘Like’. Precisamente, un nazareno simboliza todo lo contrario al dichoso ‘Like’. El nazareno es anonimato, silencio, caminar sin que nadie sepa quién eres; es la figura más importante de las hermandades y debemos transmitirlo. Explicar pedagógicamente su relevancia y hacer ver que acompañar a nuestros titulares es mucho más que ser costalero.
P.Sin embargo, en el Consejo Local sí hemos visto ese paso al frente.
R.A mí, personalmente, me abre una gran esperanza ver gente joven asumiendo este tipo de cargos. Me da tranquilidad, significa que la tradición no está anclada, que sigue muy viva. La Semana Santa no puede ser sólo memoria, debe tener futuro. En el caso del Consejo y su Permanente, es un grupo preparado y formado; esto no se trata de edades, más bien de actitud. Ahora, lógicamente, les toca decidir, atreverse, acertar y equivocarse. Si los mayores aportan memoria y los jóvenes impulso, nuestra Semana Santa crecerá.
P.Desde hace años, lleva su labor profesional más allá de lo necesario, dando especial visibilidad a la Semana Santa y otras grandes tradiciones de la ciudad…
R.Como servidores públicos que somos en la televisión, vivo mi trabajo como un servicio. Para mí, las fiestas populares no son un mero entretenimiento, son identidad y memoria compartida, es la forma que tiene la ciudad de mirarse al espejo. Lo que hacemos en Semana Santa, con tantas horas en directo, no es simplemente dar cobertura, es abrir una ventana a muchas familias, personas mayores, enfermos o vecinos que están fuera; así podemos llevarles un poco de fe a sus casas. En mi caso, también es un sacrificio personal, ya que vivo gran parte de nuestra Semana Mayor entre cuatro paredes y hablándole a un monitor, pero cumplir esa misión y su resultado significa mucho más.
P.Aún recuerdo mi crónica y titular a su pregón: “El pregón de todos los algecireños”. ¿Habrá algo de ese carácter de homenaje en la exaltación?
R.Sí. Trataré de rememorar a todas esas personas que han hecho tanto por la saeta y que sin ellos sería impensable estar hoy aquí, con figuras tan esenciales como Corruco de Algeciras. Pero también habrá tiempo para las reivindicaciones. En Algeciras tenemos unos saeteros extraordinarios, tanto aficionados como profesionales, si conseguimos explotar ese recurso y convertirlo en beneficio para la ciudad, sería otro gran activo en todos los ámbitos.
P.La última. Si supiera cantar, ¿a quién y dónde arrancaría una saeta?
R.Lo veo difícil, creo que eso no ocurrirá nunca [ríe]. Si tuviera ese talento, que no, me gustaría hacerlo por seguiriya, con ese quejido que no pide permiso y sale crudo, sin maquillaje. ¿Y el lugar? Un balcón sencillo, sin focos, quizás cerca de alguna recogida y le cantaría a Nuestra Señora del Mayor Dolor.
P.Gracias y tuya es la palabra, mucha suerte.
R. Gracias a ti también, por tu trabajo, por lo que hacéis en el periódico. Es fantástico que haya más voces hablando sobre nuestra Semana Santa, da riqueza al mensaje y a la ciudad.
Temas relacionados
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios