PERSONAJES HISTÓRICOS DEL CAMPO DE GIBRALTAR (XXVI) José Rodríguez de Rivera y el proyecto portuario de 1908

  • Por Real Orden del 10 de agosto del año 1906 se creaba la Junta de Obras del Puerto de Algeciras

  • Esta medida le otorgaba finalmente independencia para acometer los proyectos portuarios que la ciudad necesitaba

Chalanas transportando piedras para las obras del muelle de la Galera. Año 1915

Chalanas transportando piedras para las obras del muelle de la Galera. Año 1915 / Archivo de la APBA

Por Real Orden del 10 de agosto del año 1906 se creaba la junta de obras del Puerto de Algeciras, documento que fue leído en la sesión inaugural de dicha institución, presidida, de manera accidental, por el alcalde de la ciudad don Emilio Santacana y Mensayas, el día 30 de noviembre del mismo año. En la sesión extraordinaria celebrada el 28 de noviembre de 1907, presidida en esta ocasión por don Antonio Bonany y Vargas Machuca, se leyó la real orden, firmada quince días antes, por la que se nombraba ingeniero-director de la citada institución portuaria a José Rodríguez de Rivera y Gastón, con un sueldo anual de 12.500 pesetas.

Por fin, después de numerosas vicisitudes, el Puerto de Algeciras contaba con una junta de obras y una dirección facultativa propia, instituciones que, en un principio, nacían en el seno del Ayuntamiento pero que pronto adquirirían un carácter independiente y una autonomía que les permitió, sin la dependencia que, hasta ese año, tenían de la Delegación Provincial de Obras Públicas, acometer los proyectos portuarios que la ciudad necesitaba y que habían estado paralizados, por diversas razones, casi un siglo. José Rodríguez de Rivera tomó posesión del cargo de ingeniero–director de la junta de obras del Puerto de Algeciras el día 4 de enero de 1908.

Reformado del Proyecto portuario de José Rodríguez de Rivera. Año 1912 Reformado del Proyecto portuario de José Rodríguez de Rivera. Año 1912

Reformado del Proyecto portuario de José Rodríguez de Rivera. Año 1912 / Archivo de la APBA

El primer problema con que la junta y su director se encontraron cuando comenzaron su andadura como entes independientes y vinculados directamente con el Ministerio de Fomento, fue su financiación y el modo de atraer recursos que posibilitaran emprender los proyectos de obras que eran de urgente ejecución. Tomando como base el proyecto non nato que había elaborado, unos años antes, el ingeniero jefe de la provincia, Enrique Martínez, José Rodríguez de Rivera redactó uno nuevo con el título de “Proyecto de un Puerto de Refugio en Algeciras”, en el que se incluían algunas de las ideas que había propuesto el ingeniero Juan Martínez Villa en 1859 y otras sacadas de los proyectos elaborados en 1887, 1891 y 1895. El proyecto de José Rodríguez de Rivera fue aprobado por la junta de obras del Puerto el 31 de diciembre de 1908.

Impuesto especial

Para financiar parte de las obras propuestas en dicho proyecto, al margen de las subvenciones que pudieran llegar del Ministerio de Fomento, la junta de obras solicitó a las autoridades ministeriales que se le permitiera aprobar un impuesto especial sobre el embarque y desembarque de pasajeros y mercancías realizados con el puerto de Gibraltar, así como el cobro de un recargo en el impuesto que se venía imponiendo sobre el transporte de mercancías que entraban y salían por el puerto de acuerdo con las tarifas que se aplicaban al tráfico de productos según la Ley de 20 de marzo de 1900.

El Ministerio de Fomento aceptó la petición de la junta y, de esa manera, y a la espera de que el proyecto general de 1908 se dividiera en obras menores que pudieran ser acometidas con las subvenciones estatales, se llevaron a cabo algunas, bajo la dirección del señor Rodríguez de Rivera, como el dragado de los entornos del muelle Comercial, el ensanchamiento de dicho muelle y la instalación de dos tinglados metálicos que venían reclamando los comerciantes de la ciudad. El total de lo recaudado en el año 1908 con los impuestos antes citados ascendió a 51.650 pesetas, lo que solo permitía ejecutar pequeñas obras de conservación y mantenimiento.

Fabricación de bloques para la obras del 1º Trozo del muelle de la Galera. Años 1914-15 Fabricación de bloques para la obras del 1º Trozo del muelle de la Galera. Años 1914-15

Fabricación de bloques para la obras del 1º Trozo del muelle de la Galera. Años 1914-15 / Archivo de la APBA

En sesión extraordinaria de la junta, celebrada el 2 de junio de 1911, se informó a sus miembros de que en el Proyecto de Ley sobre la reorganización de las Juntas de Obras de Puertos, sometido a las Cortes unos días antes, se había asignado 6.500.000 pesetas para la construcción del Puerto de Algeciras. Con los viajes a Madrid del ingeniero-director y la intervención del diputado a Cortes José Luis de Torres Beleña cerca del Ministerio de Fomento, éste aprobó, con carácter definitivo, el 13 de septiembre de 1911, el “Proyecto de un Puerto de Refugio en Algeciras”.

En la exposición de motivos del citado proyecto, su autor refería que: la situación privilegiada de la bahía de Algeciras, en la boca oriental del Estrecho, donde se cruzan numerosas líneas de navegación de gran importancia, cuyo número aumentará el día en que el Estrecho quede entre los canales de Suez y Panamá, formando la llave de las comunicaciones marítimas intercontinentales, harán que una vez creado el puerto de refugio, se convierta en puerto de recalada y aprovisionamiento de gran número de embarcaciones. En otro punto del capítulo introductorio, el señor Rodríguez de Rivera aseguraba que el puerto de refugio, cuya construcción se proponía, tendría una serie de ventajas que no tenían otros puertos del entorno, como era la de disponer de amplios espacios para el almacenamiento de carbón y, sobre todo, la de poder proporcionar aguada a los buques, servicio que en el puerto gibraltareño era escaso y dificultoso.

Principales obras

Las principales obras incluidas por José Rodríguez de Rivera en su proyecto consistían en: a) construcción de un largo rompeolas que arrancara en la escollera situada al norte de la Isla Verde que habilitara unas 111 hectáreas de aguas abrigadas; b) encauzamiento del curso bajo del río de la Miel donde atracaban numerosas barcas de pesca y faluchos; c) construcción de un muelle de costa (en la playa de la Marina) y d) construcción de un muelle entre la desembocadura del río y la llamada piedra de la Galera destinado al atraque de grandes barcos de pasajeros y mercantes.

Sin embargo, las obras del rompeolas de la Isla Verde, que la Junta y su ingeniero–director consideraban prioritarias y cuya construcción se debería acometer antes que las del muelle de la Galera para poder habilitar aguas abrigadas a las embarcaciones, se fueron retrasando debido a los obstáculos que ponía el Ministerio de Guerra para su aprobación, pues exigía que primero se llevasen a cabo las obras del muelle de la Galera que los militares consideraban muy necesario para el abastecimiento de Ceuta y, sobre todo, para atender a sus futuros proyectos expansivos en el Protectorado.

Obras de ampliación del muelle Comercial y construcción de dos tinglados. Años 1912-13 Obras de ampliación del muelle Comercial y construcción de dos tinglados. Años 1912-13

Obras de ampliación del muelle Comercial y construcción de dos tinglados. Años 1912-13 / Archivo de la APBA

En esa pugna, entre la Junta de Obras del Puerto de Algeciras -apoyada por el Ministerio de Fomento- con el Ministerio de Guerra, es necesario decir que salió vencedor el Ministerio de Guerra, que logró que Fomento aprobara y sacara a subasta en primer lugar las obras del muelle de la Galera (cuyo trozo primero se construyó entre 1913 y 1917) y quedaran relegadas las del rompeolas de la Isla Verde, que no se pudieron iniciar hasta el año 1919.

El 16 de septiembre de 1912, tan solo cuatro días antes de que fuera asesinado el presidente del Consejo de Ministros, señor Canalejas, se firmó la real orden por la que se nombraba nuevo ingeniero-director de la Junta de Obras del Puerto de Algeciras a Ramón Martínez Campo, cesando en su cargo José Rodríguez de Rivera. Es probable que dicho cese estuviera motivado por su enérgica oposición a que el Ministerio de Guerra lograra que el de Fomento diera prioridad a la construcción del muelle de la Galera y no a la del rompeolas de la Isla Verde, oposición que el paso de los años vendría a darle la razón, pues los temibles temporales del sudeste que azotaban cada invierno la costa algecireña, carente el puerto de una dársena de aguas abrigadas, ocasionaron graves destrozos en el muelle de la Galera, en el de Villanueva y en los buques que estaban atracados en su pretil meridional, así como en las embarcaciones de obras propiedad de la junta (barcas para el transporte de materiales, dragas, lanchas de los buzos y chalanas para el transporte de piedras) que, en numerosas ocasiones, fueron hundidas por las grandes olas.

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