Proyecto de investigación El alga invasora de Tarifa, materia prima para las bandejas de los avíos del puchero

  • El proyecto Algae-Copack impulsado por la Diputación Provincial investiga cómo producir a gran escala barquetas para la industria agroalimentaria con vegetación marina

  • La start-up Futur Alga crea un primer el prototipo y busca ahora perfeccionar la formulación con la 'Rugulopteryx Okamurae' como base

Un manto de algas cubre la playa de Los Lances, en Tarifa. Un manto de algas cubre la playa de Los Lances, en Tarifa.

Un manto de algas cubre la playa de Los Lances, en Tarifa. / Erasmo Fenoy

Hace tiempo que es posible encontrar en el mercado platos y cubiertos desechables hechos con pasta de caña de azúcar o maíz a precios asequibles como alternativas ecológicas y sostenibles al plástico de un solo uso.

Ahora, el grupo de investigación del proyecto Algae-Copack impulsado por la Diputación Provincial de Cádiz busca cómo aprovechar las molestas algas que alfombran el Estrecho de Gibraltar y parte de la costa de Cádiz para fabricar bandejas para frutas y verduras, entre ellas las que sirven para agrupar las hortalizas de los avíos del puchero o los tomates en rama. 

En este equipo se integran las cooperativas Futur Alga y Nuestra Señora de Las Virtudes. La primera, como creadora de un prototipo de bandeja alternativa a la de poliestileno expandido; la segunda, como potencial utilizadora de los envases. La potente cooperativa agrícola de Conil de la Frontera consume cada día entre 8.000 y 15.000 bandejas plásticas. 

"Existen en el mercado envases fabricados con sémola de maíz, harina de yuca y varios tipos de algas. Por eso nos planteamos como idea de partida que algo se podría hacer con las algas de arribazón de las costas de Cádiz para crear un envase biodegradable y compostable", explican la jerezana Sofía Tristancho y Víctor Manuel Pérez, de Minas de Río Tinto (Huelva). Ambos son los cooperativistas de la start-up Futur Alga, una de las piezas en el desarrollo del proyecto. 

Víctor Manuel Pérez y Sofía Tristancho con una bandeja de poliestileno y otra hecha con algas marinas. Víctor Manuel Pérez y Sofía Tristancho con una bandeja de poliestileno y otra hecha con algas marinas.

Víctor Manuel Pérez y Sofía Tristancho con una bandeja de poliestileno y otra hecha con algas marinas.

Tristancho y Pérez estudiaron en la Universidad de Cádiz las licenciaturas en Ciencias del Mar y Biología Marina y comenzaron a esbozar la idea empresarial en mayo de 2018, cuando crearon la cooperativa con sede en Jerez. "La cooperativa se incubó en una aceleradora de empresas de Andalucía Emprende en Sevilla y también nos hemos formado en el mundo empresarial hasta que en febrero de este año se comenzó a gestar el proyecto Algae-Copack", detallan. A su vez, han profundizado en su formación en Canarias, Portugal y Holanda. 

También forman parte de esta alianza la Universidad de Cádiz, COAG Andalucía y la firma Global TEC-Automatizaciones e Ingeniería. Entre todos buscarán dar con la fórmula más viable desde el punto de vista de la seguridad alimentaria y la producción a gran escala. Y también para lograr la financiación que permita hacer realidad la iniciativa. La UCA aportará medios para la investigación y análisis, COAG se encargará de la difusión y Global TEC prestará apoyo tecnológico. La Diputación, además de coordinar, se encargará de cuestiones administrativas y burocráticas.

De cristalizar en un formato comercialmente viable, con estas bandejas ecológicas se acabaría con dos problemas de una sola tacada. Por un lado, contribuiría a frenar el avance de especies de alga invasora como la Rugulopteryx Okamurae, que llega frecuentemente a las costas de Tarifa y Algeciras tras haber colonizado los fondos marinos del Estrecho de Gibraltar. Por otro, a dejar de usar plástico en un elemento que es necesario para proteger el producto agroalimentario durante el transporte y comercialización. Es, por tanto, un claro ejemplo de economía circular

El uso del alga marina que trae de cabeza a los pescadores del Estrecho de Gibraltar surgió conforme avanzaban en el desarrollo del prototipo de la primera bandeja. En principio, Futur Alga planteaba usar las popularmente llamadas algas de arribazón que llegan puntualmente a las costas de la Bahía de Cádiz tras los temporales de invierno. "Son algas de varias especies autóctonas que emergen por el mar de fondo hacia las playas. Pero desde hace unos años comenzó a llegar mayoritariamente la Rugulopteryx Okamurae. Vamos a intentar utilizarla por que hay cientos de toneladas disponibles que llegan a toda la costa de Cádiz y parte de Andalucía. Es decir, es más abundante y buscaremos hacer de esa crisis ambiental una oportunidad", reconocen los creadores de la bandeja.  

¿Cómo hacerlo? Tristancho y Pérez detallan que una vez recogidas las algas, deben adecuarse con la limpieza de los restos de arena y residuos (plásticos). Tras un proceso de secado y almacenaje, se efectúa una molienda para triturar las algas secas. Con ellas y la mezcla de otros componentes naturales se crea una lámina con una resistencia y flexibilidad similar al plástico. Así produjeron hace un año la bandeja prototipo.

La bandeja prototipo hecha con algas. La bandeja prototipo hecha con algas.

La bandeja prototipo hecha con algas.

"El quid de la investigación para el proyecto está ahora en dar con los componentes de mezcla más adecuados y con el proceso más eficiente y económico para darle la forma a las bandejas. Existen tres métodos mayoritarios, el extrusionado, prensado o termoconformado", detallan los socios de Futur Alga. Es entonces donde entran en escena el resto de integrantes del proyecto Algae-Copack para estudiar cuestiones como la resistencia del material o el diseño de la maquinaria necesaria.

Futur Alga aspira a llegar a acuerdos con los ayuntamientos más afectados por la colonización de las algas invasoras para que se conviertan en sus suministradores de la materia prima en lugar de pagar por el tratamiento de las algas en el vertedero. 

Financiación y apoyo institucional

Una vez constituido el grupo operativo, y plasmado su acuerdo de colaboración, el equipo concurrirá a las líneas financieras que ya se han publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía conforme establece la Agencia Europea de Innovación, y que se incluyen en la Inversión Territorial Integrada de la provincia de Cádiz.

"Se trata de una solicitud que se evaluará por concurrencia competitiva. Esperamos tener la respuesta en marzo o abril de 2021. Si es positiva, podrá arrancar el proyecto con mayor impulso. Si no, seguiremos buscando la financiación. Futur Alga no va a parar hasta que estas bandejas ecológicas sean una realidad", apostilla Pérez.

La Diputación Provincial de Cádiz se muestra totalmente implicada en la iniciativa, tal y como apunta Ana Carrera, vicepresidenta del Instituto Empleo y Desarrollo Socioeconómico y Tecnológico (IEDT) y responsable del área de Empleo de la Diputación.

"El proyecto Algae-Copack contribuye a diversos objetivos marcados por el IEDT. Como determina Europa en el Green Deal y los Fondos Next Generation, la recuperación tiene que venir por el crecimiento verde, la mitigación del cambio climático y la digitalización. En estos dos primeros aspectos el proyecto de economía circular Algae-Copack concuerda con esta estrategia, con la idea de solucionar un problema del sector agroalimentario a través de un residuo que constituye un problema ambiental", resalta Carrera. 

Carrera subraya que la búsqueda de esta solución supone un ejemplo de colaboración público-privada. "En el proyecto participan el sector productivo agroalimentario, la investigación, jóvenes a través de una start-up de economía social y la administración pública que da cohesión a todas las entidades, empresas y profesionales que intervienen en esta convergencia", concluye la responsable institucional del IEDT.

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