Tarifa

El Festival de Cine Africano de Tarifa llega a Latinoamérica poniendo el foco en el cine de la diáspora

  • La sección 'La tercera raíz' ofrece cuatro películas de afrodescendientes

Un fotograma de 'Pacífico oscuro'.

Un fotograma de 'Pacífico oscuro'.

El Festival de Cine Africano de Tarifa (FCAT), que celebra su 18ª edición hasta el 6 de junio, cruza hasta Latinoamérica para poner el foco en la afrodescendencia latinoamericana dentro de la sección La tercera raíz. Esta sección permite enlazar, desde una perspectiva cinematográfica, la visibilidad e invisibilidad del negro en un continente donde la población afrodescendiente alcanza los 200 millones de personas de un total de 625 millones de latinoamericanos.

Así, la diáspora africana se hará presente en películas que llegan desde la República Dominicana, Brasil, Argentina y Colombia. Desde la República Dominicana llegará Miriam miente, de Natalia Cabral y Oriol Estrada. La cinta pretende confrontar a la audiencia con el conflicto universal que puede surgir cuando el deseo individual de amor y fraternidad se contrapone al deseo social de formar parte de una comunidad en la cual podamos sentirnos aceptados y amados.

Ambientada en una celebración aristocrática kitsch, Miriam miente es un pequeño relato caribeño sobre razas y clases sociales condenada por las calamidades históricas no resueltas de su sociedad. Además, esta película tiene la peculiaridad de tener subtítulos especiales para sordos, con descripción de sonidos, del tono de voz, con distintos colores según el personaje y otras peculiaridades.

La colombiana Pacífico oscuro, que se estrenará en España en el marco del FCAT, viene firmada por Camila Beltrán y retrata a las mujeres de su país quienes pactaron con las fuerzas ocultas para aprender a cantar. Beltrán ha expresado que "hace mucho tiempo, en el Pacífico colombiano, las mujeres hacían un pacto con fuerzas misteriosas para aprender a cantar", y ha añadido que "poco a poco, todo esto que enseñaron los ancestros se fue quedando en el olvido y desde entonces se siente que algo hace falta".

Antes de comenzar con su proyecto de largometraje en Colombia, la directora decidió que primero quería hacer un corto en el país y escogió a Cali como escenario, por ser una ciudad que siempre le había interesado mucho.

Breve espejismo de sol, de Eryk Rocha, es una coproducción brasileño-argentina firmada por el hijo de Glauber Rocha -pilar fundamental del cinema novo de los años 60-. Paulo es un taxista que recorre noche a noche las calles de Río de Janeiro a bordo de un vehículo alquilado. A lo largo de esas extenuantes jornadas laborales se cruza con varios síntomas de una violencia social creciente, desde mensajes de radio anunciando asesinatos a colegas hasta la presencia de algunos pasajeros agresivos.

A una pareja de argentinos de vacaciones, interpretada por Inés Estévez y Luis Ziembrowski (excusa que confirma el carácter de coproducción de Breve espejismo de sol), le sigue un empresario aparentemente dedicado al negocio o una enfermera encarnada por Barbara Colen -vista recientemente en Bacurau.

Además, desde Brasil llega también Plaza Paris, dirigida por Lúcia Murat. Se trata de un thriller que muestra el creciente conflicto entre Camila, una psicoanalista portuguesa, que llega a Brasil para desarrollar sus investigaciones sobre la violencia, y su paciente Glória, residente de una favela, en un centro terapeútico de una universidad de Río de Janeiro. Glória es ascensorista en la universidad y tiene un pasado de una gran violencia: violada por su padre, no tiene ahora a nadie más que a su hermano Jonas, un camello en la cárcel, para darle la protección que ella busca. La película muestra una relación de contratransferencia, donde el miedo del otro acabará dominando la trama. El contexto es la ciudad de Río, que se muestra intensa y violenta, del mismo modo en que están rompiendo las calles para las reformas de lo que fueron los Juegos Olímpicos en Brasil.

Lúcia Murat, la directora de la película, tiene una gran trayectoria como cineasta y guionista. Fue militante contra la dictadura, detenida la primera vez en 1968 en el congreso clandestino de la UNE (União Nacional dos Estudantes) y liberada algunas semanas después. En marzo de 1971 fue presa nuevamente y torturada. Estuvo tres años y medio en prisión. En la década de 1980, Lúcia se dedicó al cine y dirigió varias películas, algunas de ellas abordando la temática de la dictadura militar, como Qué bueno verte viva (1989), Casi dos hermanos (2004) y La memoria que me cuentan (2013), esta última inspirada en la vida de la también militante y amiga Vera Silva Magalhães.

Para esta edición, el FCAT ha decidido que una fotografía del artista senegalés Omar Victor Diop, referente internacional de su país por su forma de captar la diversidad de las sociedades y estilos de vida africanos modernos, sea protagonista del cartel que anuncia la mayor cita transfronteriza de cine africano en el mundo de habla hispana. El FCAT cuenta a su vez con el mayor fondo fílmico subtitulado al español especializado en los cines de África.

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