Negociación de los TAC La flota de Tarifa, pendiente de un recorte del 20% a la cuota del voraz en Bruselas

  • La Comisión Europea propone una bajada del techo de capturas para los años 2021 y 2022 en el caladero en el que faenan los buques del Estrecho

  • Los pescadores reclaman que se les compense con más atún si baja el voraz, cada vez más escaso frente a los túnidos

Buques pesqueros en el Puerto de Tarifa. Buques pesqueros en el Puerto de Tarifa.

Buques pesqueros en el Puerto de Tarifa. / Erasmo Fenoy

La flota pesquera del voraz de Tarifa se juega este miércoles buena parte de su futuro para los próximos dos años en Bruselas. La capital comunitaria acoge la segunda jornada del Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea en el que se fijarán los Totales Admisibles de Capturas (TAC) de numerosas especies, entre ellas el besugo de pinta.

La negociación, que se prevé maratoniana, parte con una propuesta de la Comisión Europea que supone un recorte del 20% en la cuota del voraz para el bienio 2021-2022 en el caladero en el que faenan los barcos del Estrecho, según ha podido comprobar Europa Sur por fuentes de la patronal pesquera Cepesca y la documentación preliminar. España persigue que esta reducción no sea tan drástica, al igual que otras bajadas previstas para especies como la merluza o la cigala. 

Por lo pronto, la mañana de este miércoles ha concluido sin un acuerdo, por lo que los equipos negociadores continuarán los contactos a lo largo de toda la jornada. 

La Cofradía de Pescadores de Tarifa se mantiene a la espera, con prudencia ante el resultado final de las negociaciones y posibles cambios, aunque avanza un claro mensaje: si la cuota del voraz disminuye, deberá ser compensada con otra especie como el atún rojo para mantener la viabilidad de la flota local.

Los pescadores tarifeños llevan años advirtiendo de que el besugo es cada vez más escaso frente a los túnidos, lo que habría llevado a los científicos a plantear el recorte de la quinta parte de la cuota para los próximos dos años. "Somos grandes perjudicados porque el voraz es nuestra especie de referencia. Si nos recortan, deberemos tener una alternativa", insiste Manuel Suárez, patrón mayor de Tarifa.  

Los pesqueros con base en Tarifa, un total de 44 buques, se encuentran adscritos en la denominada Zona 9 dentro del mapa de zonas pesqueras de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Este área comprende principalmente los caladeros del Estrecho de Gibraltar, el Golfo de Cádiz y la costa de Portugal.

La propuesta de TAC para 2021-2022 para el besugo (Pagellus Bogaraveo) en la zona 9 asciende a 93 toneladas para España y otras 25 para Portugal. En el bienio anterior, el TAC propuesto y que finalmente no tuvo apenas cambios fue de 117 toneladas para España y 32 para Portugal. Es, por tanto, una diferencia del 20,5% a la baja.

Comparativa de los TAC del bienio 2019-2020 y 2021-2022. Comparativa de los TAC del bienio 2019-2020 y 2021-2022.

Comparativa de los TAC del bienio 2019-2020 y 2021-2022.

"Está claro que hay que pelear los dos frentes. Mantener el máximo voraz posible y que se nos permita capturar más atún. El Estrecho está lleno de atún rojo y está desplazando al besugo, pero tenemos una cuota ridícula de atún rojo para los barcos de Tarifa", apostilla Suárez.

Según el patrón mayor de Tarifa, de los 44 pesqueros con base en la localidad, 35 tienen la posibilidad de pescar atún pero con una cuota de solo 1.300 kilos al año. "Algo que se pesca en uno o dos días".

Y la situación biológica del voraz no resulta halagüeña. Aunque el techo de capturas para este año es de 117 toneladas para España, la flota de Tarifa está lejos de alcanzarla por la escasez de ejemplares. 

Desde hace tiempo, en la lonja de Tarifa entra bastante más atún rojo que voraz, si bien el besugo mantiene un precio sensiblemente más elevado. Desde enero y hasta la última subasta celebrada en Tarifa, en los muelles de la ciudad se han descargado 7.831,69 kilos de voraz, según los datos provisionales del Sistema de Información Andaluz de Comercialización y Producción Pesquera (Idapes), a una media de 22,45 euros el kilo. 

En los datos del sistema Idapes también constan las descargas de atún en Tarifa, aunque "engordadas" con la cuota de la almadraba de la pasada primavera, con 214.805 kilos desde que arrancó el año, si bien la mínima parte se corresponde con los pesqueros.

"Si el recorte de la cuota del voraz sale adelante, los mismos científicos que avalan que hay poco voraz deben dar el visto bueno a que se capturen más kilos de otras especies como el atún rojo", valora el patrón mayor tarifeño. 

El resultado de las conversaciones dependerá de una negociación que otros años se ha prolongado hasta bien entrada la madrugada. Nada apunta a que este año vaya a ser distinto.

La negociación, por ahora sin acuerdo

La reunión de Pesca en Bruselas será una de las más animadas del año en el seno de las instituciones comunitarias. No en vano, los Veintisiete se juegan buena parte del pastel para un sector estratégico y que, en cierto modo, también supone una puesta en escena de la soberanía y el peso político de los Estados en el mar. 

Al tradicional tira y afloja con las cuotas se une este año un factor extra: el Brexit. El tradicional Consejo de Ministros de Pesca de diciembre, el más complicado del año, se presenta más difícil que nunca por la incertidumbre sobre la futura relación con el Reino Unido, de la que dependerá el acceso de los buques europeos a aguas británicas y el reparto de las especies compartidas.

Al no tener aún las cifras para los TAC y cuotas que se gestionan conjuntamente con el Reino Unido, de momento se han dejado en blanco esos epígrafes. Bruselas establecerá un periodo transitorio en el que se mantendría el régimen de capturas actual, con la esperanza de que en ese plazo se pueda alcanzar un acuerdo, indicaron fuentes diplomáticas. La flota del Cantábrico y Gran Sol es la más afectada por esta situación. 

El ministro Luis Planas (derecha) en un corrillo, este martes en Bruselas. El ministro Luis Planas (derecha) en un corrillo, este martes en Bruselas.

El ministro Luis Planas (derecha) en un corrillo, este martes en Bruselas. / FRANCISCO SECO / POOL Agencia EFE

España, representada por el ministro Luis Planas, ha rechazado este miércoles por la mañana por "insuficiente" una nueva propuesta para el reparto de las posibilidades de pesca en 2021 que aliviaba el recorte para la merluza capturada en aguas ibéricas del 13% al 10% y que mantenía la reducción de días de actividad en el Mediterráneo Occidental en el 15%.

Las conversaciones que Alemania como presidencia de la UE mantuvo durante la tarde de este martes con los socios interesados en las negociaciones pesqueras se ha plasmado en una nuevo texto que no ha sido recibido con buenos ojos por los Veintisiete, han informado fuentes de la delegación española.

Los responsables de Pesca se han reunido sobre las 10:00 horas y han intercambiado sus opiniones sobre el documento elaborado por Alemania. Tras certificar que no ha servido para sellar un acuerdo, han disuelto la reunión para dar espacio a nuevos contactos bilaterales y trilaterales. España, por ejemplo, mantendrá reuniones con Dinamarca y Países Bajos como parte de estos contactos.

"Las posiciones están muy alejadas", han señalado fuentes de la delegación española antes de afirmar que todavía es "necesario seguir trabajando" para encontrar una solución que satisfaga a todos los Estados miembros. "Hemos encontrado insuficientes las mejoras que se formulan", han explicado las mismas fuentes sobre la posición española.

España está concentrando sus esfuerzos en revertir el tajo a la merluza que se captura en el Cantábrico y el Golfo de Cádiz. El punto de partida era una reducción del 13% que este miércoles pasó a ser del 10%. Tampoco convence la mejora en el caso del lenguado de aguas ibéricas, que ha pasado de una disminución del 42% a una del 20%.

Otro objetivo que se ha marcado la delegación española es conseguir que el reglamento de este año prevea una futura apertura de la cigala para el Cantábrico con "condiciones limitadas" y mejorar las posibilidades de pesca de esta especie en el Golfo de Cádiz.

Con respecto al Mediterráneo Occidental, la última propuesta sigue contemplando una reducción del esfuerzo pesquero del 15%, que obligaría a la flota española a amarrar durante semanas y que se sumaría al recorte del 10% aprobado para 2020.

España está intentando, junto con Francia e Italia, que se "module" esta reducción porque el límite para conseguir un nivel sostenible es 2025. Además, aducen que el sector ya se ha enfrentado este año a dificultades significativas derivadas de la pandemia y el cierre de bares y restaurantes, por lo que aboga por que el esfuerzo se reparta entre los próximos cuatro años.

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