La independencia

El camino a la segregación

  • En La Línea se consolida una burguesía comercial y comienzan las reinvidicaciones al Ayuntamiento de San Roque, ya que aparece un sentimiento de identidad propia.

Aspecto de La Línea (1860-1870) Aspecto de La Línea (1860-1870)

Aspecto de La Línea (1860-1870)

La actividad comercial siguió dando sus buenos resultados tanto para Gibraltar como para La Línea a lo largo de las décadas de los años cincuenta y sesenta del siglo XIX. Pero el clima de malestar general por parte de la población de La Línea llegó cuando se promulga un Real Decreto, el 24 de julio de 1862 por el que se prohibía la construcción de cualquier edificación permanente, así como la reparación de las existentes debido a la inseguridad que ofrece el caserío para la defensa del territorio en circunstancias dadas frente a una colonia extranjera.

En 1864 se construye, sobre las ruinas del baluarte San José que había sido el cuartel general de La Línea de Contravalación durante el siglo XVIII, el nuevo edificio de la Comandancia, para albergar al comandante, máxima autoridad militar en La Línea de Gibraltar. El edificio fue terminado en 1865. El decreto de 1862 sería un detonante para que la burguesía local deseara tomar las riendas propias de su destino como municipio independiente, idea que finalmente tomaría forma en 1869, poco antes de que se consiguiera la independencia.

“La Gloriosa” en el municipio de San Roque

El 17 de septiembre de 1868 prosperaba la revolución “Gloriosa”, constituyéndose la Junta Revolucionaria Provincial en Cádiz el 19 de septiembre, manifestando el levantamiento de armas de la provincia contra la corrupción del gobierno y de Su Majestad la reina Isabel II. Declarado el pronunciamiento militar en las ciudades de la comarca el 21 de septiembre, se nombran las juntas revolucionarias locales.

En San Roque, don José Infante Herrera dimite como alcalde. La junta revolucionaria sanroqueña tenía como objetivo mantener el orden público, regular criterios económicos y abordar los aspectos religiosos. En La Línea, debido a su frontera con Gibraltar, se temía que pudiera iniciarse una contrarrevolución desde el territorio británico por partidarios de la destronada Reina de España. El 22 de septiembre se envía a San Roque al regimiento de infantería Valencia nº 23. Más tarde, ante las noticias de rearme de posibles isabelinos desde Gibraltar, la Junta Nacional envía dos compañías del ejército y a su vez se crea por el Ayuntamiento la Milicia, compuesta por civiles y soldados, llamados Voluntarios de la Libertad. El 30 de septiembre, la reina abandona España.

  • El clima en la pedanía de La Línea de Gibraltar era algo preocupante, por los siguientes motivos:
  • Noticias que llegaban de una posible ocupación de La Línea por partidarios isabelinos desde Gibraltar.
  • El tránsito de exiliados de la Comarca que cruzaban la frontera.
  • La supresión del fielato (Oficina que existía antiguamente a la entrada de las poblaciones, donde se cobraban los impuestos por la entrada y salida de mercancías de consumo), provoca un incremento masivo de mercancías procedentes de Gibraltar y con ello un ajetreado movimiento en la aduana.
  • Un número significativo de detenciones de civiles.
  • Un elevado número de población existente, unos 300 censados y más de 8.000 sin censar y sin control.

El 8 de octubre de 1868, al acabarse con todas las fuerzas leales a la reina, se crea el Gobierno Provisional. Las Cortes Generales votan en 1869 el tipo de Gobierno para España, triunfando la monarquía y nombrándose como “constitucional”, siendo una de las primeras tareas elegir un nuevo Rey por elección del Congreso entre diferentes príncipes democráticos o algún político nacional con prestigio. Quedaban excluidos los miembros de la Casa Borbón. Ante la elección de un monarca, el general, Francisco Serrano Domínguez es nombrado regente del Reino como jefe de Estado y Juan Prim es elegido presidente del Consejo de Ministros (actual jefe de Gobierno). El sufragio universal, una nueva moneda oficial nacional “la peseta”, la tolerancia de creencias religiosas son tareas realizadas por el nuevo gobierno.

Ya en 1869 los vecinos linenses empiezan a realizar acciones con la posibilidad de solicitar la segregación de San Roque, ante el abandono de ésta y siendo importante los siguientes aspectos:

  • La jurisdicción militar dependiente del comandante militar de La Línea fue suprimida por la Junta Revolucionaria, pudiéndose iniciar un primitivo casco urbano como otra población de jurisdicción civil, aunque estaba vigente la prohibición de construir y reparar edificios en mampostería por la Real Orden de 1862, derogada oficialmente en 1870.
  • Haber modificado la legislación arancelaria y favorecer la circulación de productos a través de la aduana, enriqueciendo a los comerciantes y mejorando la economía local.
  • La “cierta independencia” vivida en los meses de la revolución por parte de la alcaldía pedánea en materias políticas, económicas y legislativas, creando un sentimiento de identidad singular como para obtener la municipalidad.

Intereses políticos encubiertos

En las elecciones de enero de 1869 el partido republicano triunfó de forma aplastante en San Roque. Sin embargo, parece ser que en las pedanías, como era el caso de La Línea de Gibraltar, eran los progresistas monárquicos los que tenían más fuerza. Y gracias a la investigación del profesor Javier Quintana, es posible afirmar esta interesante conclusión: “Tras el último descalabro electoral, el primer cometido de González de la Vega no podía ser otro que rehacer y fortalecer las bases del partido progresista y socavar las bases del poder republicano.

Es muy probable que González de la Vega, ante el predominio republicano en Cádiz y en los núcleos de población importantes del Campo de Gibraltar como Algeciras, Tarifa y el propio San Roque, fomentara el desarrollo de círculos progresistas en los pequeños núcleos de población como Campamento y La Línea, zona militarizada y fácil de sustraer de la jurisdicción efectiva de San Roque”.

Rompiendo el censo y con el gran número de habitantes que tendría el nuevo municipio de La Línea, José González de la Vega podía tener así asegurada la vuelta al poder suya y de su partido, los monárquicos progresistas, en el Gobierno de la Diputación Provincial.

Y así, un 26 de noviembre de 1869, el general Francisco Serrano Domínguez, en calidad de regente del Reino de España, daba la orden, comunicada a través del ministro de la Gobernación, para que el Consejo de Estado dictaminara sobre la solicitud de 206 vecinos, añadiéndose posteriormente 134, siendo un total de 340, para que el punto de La Línea del Campo de Gibraltar, perteneciente al distrito de San Roque, pudiera formar un municipio independiente.