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Algeciras Un Martes Santo sin Medinaceli

  • La Hermandad programa una misa y un via crucis por redes sociales para un Martes Santo que dejará la ausencia del Señor de Algeciras en las calles

Jesús de Medinaceli y la Virgen de la Esperanza en su capilla este Martes Santo, sin salida por el coronavirus Jesús de Medinaceli y la Virgen de la Esperanza en su capilla este Martes Santo, sin salida por el coronavirus

Jesús de Medinaceli y la Virgen de la Esperanza en su capilla este Martes Santo, sin salida por el coronavirus / Erasmo Fenoy

La plazoleta de San Isidro suena a vacío este martes. Los efectos del confinamiento se dejan sentir hoy en este enclave de Algeciras más que en ningún otro punto de la ciudad, con la nostalgia del bullicio de cualquier Martes Santo, el anticipo de la noche mágica de San Isidro y de toda la ciudad. Faltan las familias de paseo, los hermanos de Medinaceli y Esperanza ajetreados con los últimos preparativos o simplemente nerviosos ante la espera, la representación municipal rindiendo honores, con la imposición del bastón de mando a Jesús de Medinaceli. Y esta noche no habrá vuelta por Montereros ni el bello encuentro del Señor con su Madre. 

La ausencia de esa explosión de vida refuerza aún más la soledad de la plaza. En el interior de la capilla aguarda el Señor de Algeciras, símbolo de la Semana Santa cercenada que nos deja la pandemia del Covid-19. No está solo; la Hermandad ha celebrado una eucaristía a las 12:00 para conmemorar el Martes Santo forzadamente sin público pero a la que todos los devotos han podido asistir a través de las redes sociales de la hermandad. Y a las 20:00, la hora en la que deberían abrirse las puertas de la capilla para iniciar la estación de penitencia, se retransmitirá a través de ellas el rezo de un via crucis para acompañar a Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima de la Esperanza.

En la difícil situación actual, con una crisis sanitaria sin precedentes, ese rezo tiene unos destinatarios claros, recuerda la hermana mayor de Medinaceli, Inmaculada Pérez. "Rezamos por los enfermos y sus familias, por los sanitarios, por los que ayudan en cualquier ámbito, por los fallecidos, por aquellos que pasan por dificultades económicas". Emocionada, en un audio difundido a los hermanos, remarca que "hoy es un día muy duro", en un momento "con mucho dolor y preocupación por la situación, lleno de dudas e incertidumbre". Frente a él, "el barrio estará rebosando de corazón, estaremos más unidos que nunca".

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