San Roque

Unas nutrias crían por primera vez en la Estación Ambiental Madrevieja

  • El hallazgo en estas lagunas sanroqueñas, impulsadas por la Fundación Cepsa, supone un paso adelante en la conservación de la biodiversidad con un entorno industrializado

Una de las nutrias, en la estación ambiental Una de las nutrias, en la estación ambiental

Una de las nutrias, en la estación ambiental / Antonio González

La vida se abre a su paso en la Estación Ambiental Madrevieja (San Roque). Una pareja de nutrias (Lutra lutra) ha conseguido criar por primera vez en este recinto impulsado por la Fundación Cepsa en el año de su décimo aniversario. El pasado 1 de marzo, miembros de Ornitour –la empresa que gestiona este hábitat- pudo constatar la noticia gracias a un programa de seguimiento de mamíferos con cámaras de fototrampeo, y en cuyo largo proceso participaron más de cien fotógrafos. Este hallazgo, supone un paso más hacia la demostración de que los espacios naturales pueden desarrollarse junto a entornos fuertemente industrializados, como el de la refinería de San Roque. En estos diez años, Madrevieja se ha convertido en un refugio para más de 800 especies de plantas y animales, número que tiene muchas posibilidades de continuar en aumento.

Para los que no sepan qué es o dónde está la Estación Ambiental Madrevieja, es un centro de investigación que tiene como fin preservar la biodiversidad en una zona fuertemente industrializada a través de educación (visitas guiadas con colegios) y conservación ambiental en el término municipal de San Roque. Las veinte hectáreas de la Estación, con sus dos lagunas, se sitúan a la altura de la barriada de Miraflores, sólo que al otro lado de la autovía (A-7) entre la refinería y la carretera que lleva al enclave arqueológico de Carteia. Este prado, antes conocido como el de Fontetar, toma su nombre del arroyo de la Madre Vieja, el río del pinar del Rey.

Esta familia de nutrias, animales muy curiosos -aunque también nocturnos-, se dejaron ver merodeando juntos por primera vez en diversos puntos de la Estación a principios de este mes de marzo, gracias a instalación de cámaras de fototrampeo. Este hecho supuso la primera evidencia de la reproducción de esta especie dentro de los límites de Madrevieja.

Estos ejemplares de nutrias, concretamente, cambiaron su conducta para ir asentándose paulatinamente en la Estación y comenzaron a frecuentarla como refugio durante el día, debido a la espesa vegetación que ha tomado el lugar, y posteriormente para realizar salidas al arroyo de la Alhaja durante la noche.

La cría de nutria, tomada por fototrampeo La cría de nutria, tomada por fototrampeo

La cría de nutria, tomada por fototrampeo / Ornitur

Uno de los principales motivos por lo que las nutrias, en este caso, han hecho de la Estación Ambiental su hogar es que, con el tiempo, la presencia de las lagunas ha dado la estabilidad y un hábitat idóneo para que estas hagan vida normal (su ciclo biológico completo). El diseño del entorno propició y originó una gran riqueza medioambiental, que trajo consigo abundancia de comida para las propias nutrias, cosa que les ha permitido establecerse y reproducirse con éxito.

Los hábitos de las nutrias se pudieron seguir gracias a la utilización de cámaras de fototrampeo, que consiste en una serie de cámaras fijas con sensores de movimiento. Desde sus inicios la empresa Ornitour llevó a cabo el seguimiento de fauna y flora de la Estación Ambiental, como parte de un proceso de mejora ambiental llamada Programa de seguimiento de mamíferos.

En todo este proceso participaron más de cien fotógrafos de naturaleza que aportaron una parte importante de observaciones e imágenes sobre estos pequeños mamíferos. Lo más destacable de toda esta información recogida y de gran valor biológico para La Estación Ambiental es que las nutrias se dejaron ver a plena luz del día en un buen número de ocasiones, pese a ser una especie nocturna.

Las nutrias, más frecuentes de lo que se piensa en el Campo de Gibraltar, comenzaron a frecuentar las dos lagunas de la Estación Ambiental en julio de 2009, a principios de la creación del hábitat. Esta especie ya se encontraba presente en el cercano arroyo, atraída por la presencia del cangrejo rojo (uno de sus principales manjares). La primera constancia que se tiene de la presencia de nutrias en la Estación Ambiental se remonta a unos rastros del 18 de marzo de 2010, al año siguiente de la creación de las lagunas. Desde entonces su presencia fue regular y siempre usaron la Estación como área de campeo para alimentarse, con incursiones desde el arroyo en plena noche.

El 6 de octubre se obtuvo la primera foto en la que aparece la pareja. Meses después, el 22 de febrero de 2019, se tomó la primera foto del cachorro en solitario, y por último, el 1 de marzo de 2019, otra en la que aparece junto a la madre. Con posterioridad se consiguieron fotos muy interesantes de la pareja y el cachorro juntos: una auténtica estampa familiar de estos pequeños mustélidos.

Ornitour quiso “constatar la reproducción de la nutria” en la Estación como “un éxito de las mejoras ambientales realizadas en estos años”. “Esto demuestra que un lugar fuertemente antropizado, rodeado por el casco urbano de San Roque, industrias y carreteras, puede ser un lugar con alta biodiversidad”, aseguró la empresa. “Así lo evidencia la presencia de otros carnívoros (zorros, meloncillo, gineta, tejón…), así como de 140 especies diferentes de aves o anfibios, de los que sólo falta uno para reunir a todos los de la provincia de Cádiz”, añadió. La Estación Ambiental Madrevieja se ha convertido en un lugar idóneo para observar libélulas, entre otros muchos invertebrados.

La Fundación Cepsa “celebra” el nacimiento del primer cachorro de nutria en la Estación Ambiental Madrevieja, al mismo tiempo que se congratula porque el espacio natural cumpla su décimo aniversario con este hallazgo.

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