Por montera
Mariló Montero
Se nos sigue helando la sangre
En Benamahoma vive un señor que ha venido a reunir en una sola pregunta toda la hartura que acumulan las Españas: “¿Pero tanta agua cabe en el cielo, Dios mío?”. En el siglo IV a. C. estaba la Academia de Platón y en 2026 está mi Cadi peripatética y coplera, sabia de vientos de levante y retórica de cuplé del Yuyu, que este año es papable y desde el Falla ha leído aquello que en Judea dijo Jesús a San Pedro: “Ay, San Pedro, pisha, no tire más agua”.
Está todo el país encendiendo velas para que salga el maldito sol, y está Andalucía, bendita tierra mía, que parece Sumatra en noviembre. Hablan de fenómeno inédito y en Grazalema vomitan agua hasta los enchufes del empacho y la tierra amenaza, poca broma, con tragarse las casas. En la tele de Madrid han dicho que temen por la Tacita de Plata porque el Puente de Carranza está inundado por los lados, que es así a bote pronto lo que tiene que te construyan en mitad de una bahía. En las grandes agencias de información anuncian que en la sierra ha llovido en 16 horas más que en la capital en un año. Pregunto yo a santo de qué habrá que comparar hasta las chinchetas con Madrid. Aunque, claro, luego llega Juanma Moreno y te dice lo mismo: Juanma, coño, busca los datos de Sumatra.
María Jesús Montero ha salido esta semana, muy solemne y muy pedagógica, como de educadora social de colegio de Écija, a hacer balance del temporal en Andalucía. La ministra de Hacienda es más cachonda que el Yuyu. No te aprueba unos Presupuestos desde 2022, pero te detalla el despliegue de la UME que ni el Jemad. Estamos a una ballena varada en la playa de Rota de que comparezca desde Sevilla para explicar las costumbres migratorias de los cetáceos. A mí ahora me da miedo que me llame Marcelino Iglesias para contarme que por culpa de las derechas no hay subida de pensiones, pero en la campaña de las elecciones andaluzas Montero se te planta en casa con el puchero o se nos cuela en la pachanga del chiquillo, aviso.
Madrid va a celebrar en mayo una feria andaluza en el Iberdrola Music, que es como si Los Beatles tocasen en un tabanco. “Más de 200.000 m² sostenidos al 100% con energía renovable se convertirán en un pueblo efímero lleno de alegría, farolillos y compás”. Así anuncian ‘Madrilucía’, con su gitana de Lavapiés y su Chino Cudeiro, con su césped artificial y su photocall, con sus pantallas LED en las casetas y su camerino por si te apetece vestirte de flamenca. San Pedro, pisha, a ve si tira agua.
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