Tribuna de opinión

Eduardo Sáenz de Varona

Vocal de la Asociación de Amigos de la Laguna de la Janda

La Laguna de La Janda y la ornitóloga Cristina Lieb

Homenaje a quien más ha hecho por el humedal

Cristina Lieb, Eduardo Sáenz de Varona y Fabiola Domínguez en Algeciras (1982). Cristina Lieb, Eduardo Sáenz de Varona y Fabiola Domínguez en Algeciras (1982).

Cristina Lieb, Eduardo Sáenz de Varona y Fabiola Domínguez en Algeciras (1982). / E. S.

Muchos de los algecireños de más edad recuerdan a míster Lieb, que fue director del hotel Reina Cristina –uno de los famosos de Europa cuando en 1901 fue abierto al público– y que bajo su gestión alcanzó su mayor esplendor. Su hija Cristina Lieb de Parkes se estableció en una finca propiedad de su familia ubicada en Pelayo (Algeciras) y pronto se dedicó al estudio de la naturaleza y la ornitología.

Mítica es ya su etapa de cría de galgos para carreras en torno a 1970, que compaginaba con la observación de las aves del Estrecho de Gibraltar y de lo que fue Laguna de la Janda.

Su primer contacto con la Laguna se produjo a la corta edad de siete años cuando la conoció, antes de su desecación, en una visita realizada en compañía de su padre. Ya entonces le impactó lo que era todavía uno de los humedales más importantes de Europa, auténtico paraíso para las aves migratorias.

Esta visita fue la génesis de su posterior dedicación a la ornitología lo que la condujo, mucho más tarde, a realizar publicaciones de las que citaremos, a título de ejemplo, La cigüeña negra viaja a través del Estrecho de Gibraltar o El censo migratorio postnupcial de la cigüeña negra en el Estrecho de Gibraltar en 1995 y 1996, en colaboración con otros ornitólogos y publicado en la Revista Almoraima número 19 de 1998 del Instituto de Estudios Campogibraltareños.

De Cristina Lieb (Parkes por su matrimonio) debemos destacar su carácter filantrópico. En efecto ha donado al Colectivo Ornitológico Cigüeña Negra de Tarifa, del que fue miembro fundador con otros ornitólogos, sus Cuadernos de Campo, que contienen datos de más de 42 avutardas en lo que fue Laguna de la Janda y sobre la cópula de las cigüeñas blancas. Todo ello producto de sus observaciones ornitológicas durante más 30 años.

En otro orden de cosas también donó al Museo Municipal de Algeciras la Medalla Conmemorativa, acuñada en plata, de la proclamación en 1843 de Isabel II como reina de España y que se encuentra expuesta en el Museo. Dicha Medalla fue protagonista de la pieza del mes del Museo en noviembre de 2017.

Además son dignas de reseñar sus intervenciones en Canal Sur TV, junto con otros ornitólogos, tratando sobre el paso de las aves y la migración de éstas por el Estrecho y la Laguna de la Janda.

Su añejo interés por la Laguna la llevó en 1994 a crear, junto con otras personas –entre las que se encontraba el que este artículo suscribe– la Asociación de Amigos de la Laguna de la Janda, cuyo metaobjeto era recuperar el humedal en su estado primigenio, realizando numerosas actividades en tal sentido.

De la mencionada Asociación fue presidenta ejecutiva hasta que en octubre de 2018 fue nombrada Presidenta de Honor.

Por su extensa, eficaz y dilatada dedicación en el campo de la ornitología y sobre todo por su labor, primero como fundadora, más tarde como presidenta ejecutiva y actualmente como Presidenta de Honor de la Asociación de Amigos de la Laguna de la Janda, en aras de la recuperación de los uno de los humedales más importantes de Europa, es por lo que la Asociación la va a homenajear próximamente. Estas líneas pretenden complementar el citado homenaje dando un tinte poético al mismo entre los versos del prefacio de Milton de William Blake: El tordo, el pardillo, el jilguero, el petirrojo y el reyezuelo despiertan al sol con su dulce sueño sobre los montes.

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