“Podemos acercarnos mucho a cómo se tocaba en el siglo XVII”

Leonor de Lera | Violinista

La violinista Leonor de Lera publica un álbum con disminuciones propias sobre repertorio vocal de principios del Seicento

La violinista hispanofrancesa Leonor de Lera
La violinista hispanofrancesa Leonor de Lera / Raquel Pascual
Pablo J. Vayón

12 de mayo 2024 - 06:09

La ficha

ARCADIA

Obras de Giammatteo Assola, Giuseppino del Biado, Giaches de Wert, Andrea Falconieri, Claudio Monteverdi, Francesco y Riccardo Rognoni, Philippe Verdelot, Giulio Caccini, Bartolomeo Tromboncino, Vincenzo Ruffo, Adrian Willaert y Sigismondo d'India con disminuciones de Leonor de Lera

Leonor de Lera, violín barroco

Nacho Laguna, tiorba y guitarra barroca

Pablo FitzGerald, archilaúd y guitarra barroca

Pan Classics

Especialista absoluta en el repertorio para violín del siglo XVII, Leonor de Lera publica su primer disco sin su grupo, L’Estro d’Orfeo.

–¿Por qué este nuevo formato?

–Sentía que en este momento de mi carrera necesitaba hacer algo fuera de mi grupo. No es que haya pasado nada con él ni que piense dejarlo, pero creí que era el momento de hacer algo así, como Leonor de Lera, con todo el peso sobre mí. Obviamente no puedo tocar este repertorio yo sola como si fueran las Sonatas de Bach, tengo a gente que me acompaña. A Nacho Laguna lo conocí trabajando en otro grupo, y de Pablo FitzGerald había oído hablar muy bien, fui a verlo cuando vino a tocar aquí..., me gusta mucho cómo tocan los dos. Las cuerdas pulsadas me venían muy bien para el tema de la Arcadia que había elegido, porque los pastores de este entorno siempre acompañaban el canto con laúdes y guitarras. Era una forma de cambiar el acompañamiento al que estaba más acostumbrada con mi grupo y al ser dos me da una variedad para usar diferentes combinaciones.

–Insiste en el Seicento. Su especialización en la música para violín del XVII es absoluta, ¿qué le atrae de esta música?

–Su lenguaje, tan distinto al del XVIII. Tiene un algo en las armonías, en el modo de hacer las melodías. Es el momento en que el instrumento se hace solista y empieza el virtuosismo instrumental. Hay muchísima exploración, a ver dónde puedo llegar con este instrumento… y eso se refleja en la música que escribían. Cuando me puse a estudiar el violín barroco desde el principio tuve una conexión muy fuerte con este estilo de música y por eso quise profundizar en ella. Es la que más feliz me hace. Me parece apasionante, y me encanta cómo suena esta música. Como es un lenguaje tan diferente al que viene más tarde tienes que estudiarlo en profundidad, tienes que leer mucho, poner mucho en práctica, pensar mucho, tocar mucho para poder llegar a expresar una idea clara del estilo… Ya sabemos que son interpretaciones nuestras de hoy en día, porque no tenemos un disco para escuchar cómo tocaban entonces, pero pienso que con el material que tenemos nos podemos acercar bastante. Si uno lo interpreta bien podemos acercarnos mucho a cómo se tocaba en el siglo XVII. No estoy de acuerdo con los que dicen que nos estamos inventando las cosas. No. Tenemos suficiente material como para saber por dónde iban los tiros.

Arcadia - Leonor de Lera
Arcadia - Leonor de Lera

–El repertorio instrumental de esta época es amplio, pero menor del que vendrá después. Así que aquí decide meterse en música vocal…

–En realidad no hago más que lo que hacían ellos en la época. Como esta música no está tan cerrada formalmente, hay mucha libertad para ornamentar, y de ahí viene todo mi interés por la disminución, porque era consustancial a la música del período. En la partitura no está todo escrito, se esperaba que el intérprete añadiera ornamentaciones en las cadencias y en determinados pasajes de las obras, en las repeticiones, como era práctica usual coger obras vocales conocidas y componer nuevas melodías con disminuciones. Todos los tratados de disminuciones tienen ejemplos justamente de eso. A mí me da tantas posibilidades… Me permite ser muy creativa y hacerme medio compositora de esa obra, lo cual es muy gratificante. En mis dos discos con L’Estro d’Orfeo ya hacía disminuciones: en el primero hice sólo una obrita, pero ya en el segundo, que se titula justamente L’arte di diminuire, hice alguna más. Y en este prácticamente todas son mías: 16 de 18. Las otras dos son disminuciones del tiempo: Un Gay bergier de Riccardo Rognoni, que no se ha hecho mucho, y el Vestiva i colli de Francesco Rognoni que sí es bastante habitual. En Vestiva i colli sólo añado una cadencia final a lo Rognoni, hecha en su estilo, para eso estaban en su trabajo las páginas dedicadas a la cadenza final, para añadirlas…

Nacho Laguna
Nacho Laguna / Ken Yoshida

–Es un CD con temática literaria: la Arcadia.

–Es nuestro decorado. Son textos de los poetas famosos sobre la Arcadia, Sannazaro, Guarini... Textos pastorales, un tema que hizo olas, se hizo muy popular, luego perdió importancia y a finales del Renacimiento volvió a subir mucho. Textos en torno a la Arcadia, historias con dioses, semidioses, pastores, que conviven en un ambiente idílico y casi todos son en torno al amor en sus diferentes posibilidades. Escogí madrigales, canciones y villanescas que me inspiraban mucho, y con ellos hice un programa creo que variado.

–¿La ordenación en el CD tiene algún sentido? ¿Se cuenta una historia?

–No hay un guion de historia. Tenía claro con qué quería empezar. Busco algo de variedad y contrastes, el moverme de afecto a afecto.

–¿Una especialización tan marcada es una ventaja o un hándicap para salir al mercado de los conciertos?

–Cuando empecé pensé justo en si no me estaba cerrando muchas puertas, pero hablando con mis compañeros que tienen grupos para hacer música antigua posterior tampoco es que estén trabajando el doble o el triple que yo. Además es lo que más me gusta… No me apetece montar un grupo, con todo lo que eso lleva, para hacer algo que hace todo el mundo o que no me apasiona. Yo voy a seguir con esto, aunque sea difícil, hasta donde pueda. Es cierto que España no es el mejor sitio para presentar este tipo de repertorio instrumental, porque los programadores no lo conocen mucho y actualmente se orientan sobre todo en recuperación de repertorio español o música con cantantes, porque parece que solo la música vocal con un cantante famoso es lo que vende. Es difícil salir de ahí, lo que me parece erróneo, pero ya sabemos cómo es el mundo… Obviamente hay que vivir, pero mientras pueda yo voy a seguir por este camino, haciendo lo que estoy haciendo.

Pablo FitzGerald
Pablo FitzGerald / Ken Yoshida

–¿Cómo llega a Pan Classics?

–Los dos primeros discos estaban en Challenge, pero quería cambiar. Contacté con varias discográficas y escogí a Pan Classics, porque me ofrecía las mejores condiciones de acuerdo a lo que yo quería hacer.

–¿Espera más trabajo con la publicación de este disco?

–No lo sé. Espero que dé sus frutos… Pero aunque a mí no me salieran más conciertos, me hace mucha ilusión que la gente lo escuche, porque es mi proyecto más personal, ya que la mayor parte de la música la he escrito yo…

–¿Hay ideas para próximos proyectos?

–Tengo como cien ideas para discos. Lo que no tengo es dinero…

–¿Y la música algo posterior, la de los Pandolfi Mealli, Uccellini, Schmelzer, Biber…?

Pandolfi lo he hecho en concierto ya muchas veces. Este verano estaré en el Alcázar de Sevilla tocando Uccellini y Biber junto a Nacho Laguna. Haré Sonatas del 81, que me encantan, incluso más que las del Rosario, y que toqué mucho cuando estudiaba.

ARCADIA EN SPOTIFY

stats