Persecución de película en plena borrasca Oriana: una narcolancha encalla en una playa gaditana y sus ocupantes huyen a pie
El Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Cádiz persiguió a la embarcación el viernes 13 de febrero en aguas de El Puerto de Santa María
La AUGC denuncia falta de medios mientras entra en vigor la nueva Ley de Multirreincidencia contra el petaqueo
El movimiento antidroga del Campo de Gibraltar cree que la nueva ley contra el petaqueo es una buena noticia para "la gente honrada"
El temporal no frenó la huida. En plena borrasca Oriana, con el mar revuelto y el viento azotando la costa gaditana, el Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Cádiz protagonizó el pasado viernes 13 de febrero una persecución de alto voltaje contra una narcolancha en aguas de El Puerto de Santa María. La escena, grabada en vídeo y difundida por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), muestra la tensión del operativo: la embarcación, acorralada, terminó encallando en una playa próxima, la de La Muralla, desde donde sus ocupantes escaparon a pie sin que se produjeran detenciones.
Las imágenes captan el momento en que la patrullera del Instituto Armado sigue de cerca a la lancha neumática de gran potencia, habitual en el tráfico de hachís y combustible. El mar embravecido no impidió la maniobra final de los tripulantes, que aprovecharon la proximidad de la costa para embarrancar y darse a la fuga tierra adentro. En la misma zona habían aparecido días atrás numerosas garrafas vacías de gasolina.
Desde la AUGC han acompañado el vídeo con un mensaje contundente: “La costa de Cádiz, el estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán no pueden seguir siendo una autopista del narcotráfico”. La asociación profesional denuncia que las embarcaciones dedicadas al petaqueo —el suministro de combustible a narcolanchas en alta mar— y al tráfico de drogas “operan con total impunidad” mientras los agentes que deben combatirlas “siguen sin medios suficientes”. “Más recursos, más personal y una estrategia real contra las mafias. No más parches”, reclaman.
La persecución se produce apenas un día después de que el Congreso aprobara la nueva Ley de Multirreincidencia, que castigará el petaqueo con penas de entre tres y cinco años de prisión. La reforma da respuesta a las reiteradas demandas de jueces, fiscales y fuerzas de seguridad para poder perseguir penalmente una actividad considerada clave en la logística del narcotráfico y el contrabando de tabaco en el sur de Andalucía y el Campo de Gibraltar.
El petaqueo —término con el que se conoce al abastecimiento de combustible mediante embarcaciones auxiliares que entregan bidones o “petacas” en alta mar— ha sido durante años uno de los eslabones más difíciles de encajar en el Código Penal. Con la nueva norma, el legislador pretende cerrar ese vacío y golpear la estructura financiera y operativa de las organizaciones criminales.
Sin embargo, mientras juristas, miembros de las fuerzas de seguridad y el movimiento antidroga celebran el avance legal, episodios como el vivido este viernes en El Puerto evidencian que la batalla continúa en el agua, muchas veces en condiciones extremas. La huida sin detenidos vuelve a poner el foco en la capacidad de reacción de los clanes y en la necesidad, según denuncian los agentes, de reforzar medios humanos y materiales.