Asociación Autismo Cádiz La inclusión en la comunidad y la participación en la sociedad como objetivos

Miembros del Grupo de Autogestores en un encuentro el año pasado. Miembros del Grupo de Autogestores en un encuentro el año pasado.

Miembros del Grupo de Autogestores en un encuentro el año pasado.

La Asociación Autismo Cádiz cuenta con unos servicios de habilidades sociales y adaptativas y un grupo de autogestores que comparten una misión: la inclusión de las personas con TEA (trastorno del espectro autista) en la comunidad, su máxima autonomía y grado de participación en la sociedad. Cada uno de ellos, de forma particular, tiene una serie de características.

Por un lado, el servicio de Habilidades Adaptativas trabaja fundamentalmente en contexto natural y de forma individual, tanto con el centro educativo, en la casa o en otros entornos cotidianos. Así, las familias y las propias personas con TEA son una pieza clave en la elaboración de su plan personalizado, el cual persigue su inclusión en todos esos entornos.

Creado para personas con TEA en todas las etapas de la vida, cuenta en la actualidad con diez chicos de diferentes edades. "Es importante contar con la colaboración de todo el núcleo familiar, no tiene sentido que las profesionales trabajemos aisladamente una metodología y unos objetivos", apunta Rosa Moreno, profesional de este servicio. Para ello, desde un principio se habla con ellos, se les explica la importancia de su papel y se les dota de herramientas.

En el caso de personas con TEA con más necesidades de apoyo o menores, el contacto con las familias es prácticamente semanal y el trabajo, constante. "Sobre todo es muy importante trabajar la anticipación. Así, por ejemplo, si la tarea es hacer la compra, hacemos una lista con los productos y le anticipamos lo que tiene que hacer una vez esté allí. Igualmente a la hora de darse una ducha, de hacerse unas palomitas, etcétera", explica Moreno. Cuando se trata de un adulto con TEA con menos necesidades de apoyo se realiza la intervención directamente con la propia persona.

Adrián Asencio, persona con TEA perteneciente a este servicio, explica sus aprendizajes en este servicio: "Aprendo actividades como comprar en el supermercado, manejar dinero o hacer las cosas de la casa". Además de la familia, también es constante la relación con otros profesionales, con quien se tienen reuniones de coordinación.

Adrián Asencio. Adrián Asencio.

Adrián Asencio.

Por otro lado, el servicio de Habilidades Sociales se distribuye de manera grupal y engrosa también todo el espectro de edades. Así, en total, Autismo Cádiz cuenta con seis grupos, cuatro de ellos en Jerez, otro en Puerto Real y un último en Cádiz.

Las personas con TEA de este servicio se reparten en estos grupos conforme a sus edades, gustos e intereses. "En este servicio es importante la interacción social y también que aprendan, pero que se lo pasen bien", apunta la profesional. El proceso de conformación de su plan individual es similar al de las habilidades adaptativas, consensuado con las familias.

Se trabaja en los espacios de la entidad y en la comunidad. En las instalaciones se trabaja con los más pequeños a través de una de las herramientas de aprendizaje que es el juego: "Deben saber respetar las normas, hacer turnos, ganar y perder", explica Moreno.

Cuando ya son más mayores, el trabajo se centra en la ampliación de intereses, en que comprendan los cambios propios de la adolescencia, en profundizar en la resolución de conflictos y en el uso de las tecnologías, entre otros. "La idea es que puedan participar en la sociedad como lo harían otras personas de su edad", añade la profesional.

Por su parte, Alfonsi Romero, madre de Carla Ortega, apunta la importancia de este servicio. "Para nosotros es crucial que Carla trabaje las habilidades sociales. Tiene un carácter muy fuerte y seguir estableciendo los límites es necesario".

Carla Ortega. Carla Ortega.

Carla Ortega.

Es también en las instalaciones de la entidad donde se trabajan las actividades que después se desarrollan en la comunidad. Así, se realizan dinámicas para, por ejemplo, ir a la bolera o al cine. "Una cosa muy importante es que las actividades partan de sus intereses y que las organicen ellos en la medida de lo posible", concluye Rosa.

Por último, el Grupo de Autogestores es un grupo pionero conformado por personas con TEA con vocación de defensa de sus los derechos y deberes como ciudadanos. Destinado a mayores de 18 años, actualmente son nueve personas, que trabajan por conocer cuáles son estos derechos y deberes, cuándo los primeros se vulneran, cómo pueden reclamarlos y alzar la voz para ser escuchados y participar en la sociedad.

El Grupo de Autogestores se reúne periódicamente pero es más activo cuando tienen una actividad o acción entre manos. Así, por ejemplo, recientemente se reunieron para elaborar un manifiesto y unirse a la campaña contra la violencia de género el pasado 25 de noviembre.

También participan en encuentros como el celebrado el año pasado en La Línea y en todas aquéllas actividades en las que consideran importante que se escuche su voz. Abel Giménez, uno de los componentes de este grupo, insiste en este sentido: "Defendemos nuestros derechos y reclamamos participar en la sociedad. Lo que hacemos en Autogestores me encanta", concluye.

Abel Giménez. Abel Giménez.

Abel Giménez.

Tanto el servicio de Habilidades Adaptativas como el de Habilidades Sociales y el Grupo de Autogestores respaldan una serie de derechos recogidos en la Convención de Derechos de Personas con Discapacidad de la ONU. Los dos más destacados son el artículo 5, que se refiere a las obligaciones de los estados partes por velar por la igualdad y no discriminación, y el artículo 19, que apunta al derecho a vivir de forma independiente y a ser incluido en la comunidad.

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