El Golden Odyssey, el megayate de 150 millones del magnate chino Richard Liu, de Algeciras a Gibraltar
La embarcación, encargada en 2015 por un príncipe saudí, cuenta con 124 metros de eslora, casco de acero, superestructura de aluminio y cuatro cubiertas
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La Bahía de Algeciras amaneció este miércoles con una silueta difícil de ignorar. Blanca, imponente, de líneas elegantes y proporciones colosales. El Golden Odyssey, uno de los megayates privados más grandes y opulentos del mundo, echó el ancla en aguas algecireñas en una escala técnica que no pasó desapercibida.
El motivo de su parada: el relevo de su tripulación, compuesta por más de 70 personas. Tras completar la operación, el yate partió rumbo a Gibraltar, donde permanece actualmente. Su escala en el Puerto de Algeciras estuvo consignada por Transcoma. Pero más allá de la logística portuaria, lo que realmente atrae la atención es la historia y el lujo que rodean a esta auténtica ciudad flotante bajo la bandera de las Bermudas.
Un palacio valorado en 150 millones
Con 124 metros de eslora, casco de acero, superestructura de aluminio y cuatro cubiertas, el Golden Odyssey fue construido en 2015 por los exclusivos astilleros alemanes Lürssen, considerados la élite mundial en construcción de superyates. Su diseño exterior lleva la firma del prestigioso Martin Francis, mientras que los interiores fueron concebidos por el reconocido diseñador Alberto Pinto, sinónimo de sofisticación y exclusividad.
No es habitual ver en la Bahía de Algeciras un buque privado de estas dimensiones y nivel de exclusividad
A bordo puede alojar hasta 36 invitados y 76 tripulantes, distribuidos en espacios que rivalizan con los mejores hoteles de cinco estrellas del mundo. En la cubierta privada del propietario destacan dos impresionantes suites —una a proa y otra a popa— con salones independientes y amplios vestidores.
El nivel de lujo es difícil de exagerar: spa con hammam y baño de vapor, sala de tratamientos, gran piscina, salón de peluquería y belleza, centro médico completamente equipado, incluso con consulta dental, tobogán gigante y pirámide neumática para el ocio en el mar. Todo ello con un coste de mantenimiento anual estimado en 15 millones de euros.
En cuanto a prestaciones, navega cómodamente a 11 nudos y puede alcanzar los 21 nudos de velocidad máxima, con una autonomía aproximada de 6.500 millas náuticas.
De príncipe saudí a magnate chino
El Golden Odyssey fue encargado originalmente por el príncipe saudí Khaled bin Sultan al Saud, miembro de la familia real y exministro de Defensa. Sin embargo, una serie de complicaciones financieras vinculadas a la sociedad offshore a través de la cual poseía el yate derivaron en su incautación y posterior subasta en Malta. Fue entonces cuando cambió de manos.
El nuevo propietario es el multimillonario chino Richard Qiangdong Liu, fundador del gigante del comercio electrónico JD.com y una de las grandes fortunas tecnológicas de Asia, con un patrimonio estimado en unos 6.000 millones de dólares. La historia personal de Liu es casi cinematográfica: nacido en una aldea rural de Jiangsu, logró la máxima puntuación en el examen nacional chino de acceso a la universidad y terminó fundando uno de los mayores imperios digitales del país. Su comunidad reunió “76 huevos y 500 yuanes” para ayudarle a iniciar su vida universitaria en Pekín.
Hoy, además del Golden Odyssey, estaría esperando la entrega de un nuevo megayate aún mayor en los astilleros Lürssen, el proyecto Deep Blue, lo que explicaría que el actual buque haya sido puesto recientemente a la venta.
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