La Armada intercepta en el estrecho de Gibraltar un buque ruso clave para el desembarco de tropas rumbo al Mediterráneo
El BAM 'Audaz' localiza y monitoriza al 'Alexander Otrakovskiy', un veterano navío de la Marina rusa especializado en operaciones anfibias, durante su tránsito por aguas de interés nacional
El Audaz de la Armada española sigue de cerca al destructor Severomorsk, otro buque ruso en el tablero estratégico del Estrecho
El buque de acción marítima Audaz, de la Armada española, ha localizado y seguido el tránsito por el estrecho de Gibraltar de un buque de desembarco de la Marina rusa, diseñado específicamente para transportar tropas y vehículos blindados hasta costas sin infraestructuras portuarias. La operación se ha desarrollado en aguas de interés nacional, en el marco de las misiones permanentes de presencia, vigilancia y disuasión.
Según ha informado el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), el buque ruso interceptado es el LSTM-31 Alexander Otrakovskiy, una unidad de la clase Ropucha que navegaba desde el Atlántico hacia el Mediterráneo oriental a comienzos del mes de febrero. La vigilancia se inició en la vertiente mediterránea del Estrecho, donde el Audaz recibió la orden de localizarlo y mantener su seguimiento durante su tránsito.
La misión del buque español se ha llevado a cabo bajo la dependencia del Mando Operativo Marítimo, dentro de una operación que ha permitido monitorizar la actividad de unidades navales rusas en aguas situadas al norte de África y en el entorno del Estrecho, uno de los puntos estratégicos más sensibles del tráfico marítimo internacional.
El Alexander Otrakovskiy es un buque veterano pero operativo. Construido en Polonia, entró en servicio en 1978, cuando aún pertenecía a la Armada soviética. Desde entonces ha participado en numerosos ejercicios y despliegues de largo alcance, con especial protagonismo en el Mediterráneo oriental, donde Rusia mantiene presencia naval permanente desde su base de Tartus (Siria). Tras la invasión de Ucrania, su actividad en esta zona se ha intensificado.
El Audaz, con base en Cartagena y en servicio desde 2018, cuenta con modernos sistemas de sensores y armamento que le permiten realizar con eficacia este tipo de misiones. Con una dotación de 48 efectivos, está equipado con un cañón de 76 mm, montajes automáticos de 25 mm, ametralladoras de 12,7 mm y una plataforma para operaciones aéreas con helicóptero.
Desde Defensa subrayan que el seguimiento de buques no pertenecientes a la OTAN es una actividad clave para demostrar la capacidad de vigilancia, reacción y coordinación de las Fuerzas Armadas, y que contribuye de forma directa a la seguridad de la sociedad española. Estas operaciones permiten, además, mejorar el conocimiento del entorno marítimo y detectar de forma anticipada posibles amenazas, facilitando una respuesta rápida y viable ante cualquier escenario de crisis.
La interceptación del Alexander Otrakovskiy se suma a otras misiones recientes del Audaz en el Estrecho, como el seguimiento del destructor ruso Severomorsk o de convoyes navales de bandera rusa, en un contexto de refuerzo de la vigilancia naval en el flanco sur y en uno de los principales puntos de paso entre el Atlántico y el Mediterráneo.
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