Los 40 años de APM Terminals en Algeciras: de dos grúas a los Triple-E y un futuro de la mano de la red Gemini
La terminal de contenedores más grande de España se adapta a la evolución del tráfico marítimo para mantenerse como un hub estratégico
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APM Terminals Algeciras cumple 40 años asomada al estrecho de Gibraltar, uno de los puntos clave para el comercio internacional de mercancías. Durante este tiempo, la compañía ha sustentado una historia de éxito de la mano del Puerto. Una singladura que comienza un 28 de febrero de 1986, cuando la terminal echó a andar con apenas dos grúas, y que se sigue escribiendo a día de hoy como la más grande de España y una de las mayores del Mediterráneo occidental.
La instalación, que se asienta en el muelle Juan Carlos I del Puerto de Algeciras, dispone actualmente de 1.846 metros lineales de muelle y 67 hectáreas en las que se pueden mover hasta 4,3 millones de contenedores (teus) al año. Sus 19 grúas realizan la estiba de los buques y dibujan el característico skyline de la ciudad y el Campo de Gibraltar.
Para llegar a aquel Día de Andalucía de hace cuatro décadas, hay que remontarse a 1984, cuando Maersk España se constituyó en Algeciras como parte del grupo AP Möller-Maersk y obtuvo la concesión de una parcela de 45.000 metros cuadrados con las que operar en la dársena que fue creciendo con el tiempo y con el incremento progresivo de la actividad y el empleo.
Su privilegiada posición en un enclave como el estrecho de Gibraltar convirtió a APM Terminals Algeciras en un proyecto estratégico para el gigante danés. Esta condición no se ha rebajado con el paso de los años, ya que el grupo ha ido adaptando la terminal al aumento del tráfico marítimo en el eje entre Asia, Europa y América, y a las necesidades de unos buques cada vez más grandes y una operativa cada vez más exigente, donde la eficiencia marca la diferencia en un mercado ultracompetitivo. Aproximadamente el 7% del volumen está dedicado a operaciones de importación y exportación, con gran protagonismo del tráfico de transbordo.
De aquellos 45.000 metros originales pronto se pasó a la expansión, con una ampliación de 25.000 metros cuadrados en 1988. A estos siguieron otros 42.000 metros cuadrados en la zona norte del muelle Juan Carlos I. En 1994, un año antes de producirse el traspaso a la nueva terminal, se alcanzó el primer millón de movimientos, momento muy significativo para la compañía. Todo ello mientras se construía el icónico puente de acceso norte al Puerto de Algeciras (1999), que sobrevuela parte del espacio.
Con el cambio de milenio, en 2001, APM Terminals quedó constituida como una sociedad independiente de la naviera Maersk Line (ahora solo Maersk), quedando ambas compañías integradas dentro del grupo danés; estructura empresarial que se mantiene en la actualidad. Ese mismo año, se añadió a la concesión portuaria la zona donde se sitúa el torno de acceso a estibadores y el aparcamiento de tractoras, ampliando aún más el espacio operativo de la terminal.
La última ampliación se produjo en 2003, con la incorporación de 23 nuevas hectáreas en la zona sur del muelle. Así, se completaron las 67 hectáreas actuales que componen las instalaciones de APM Terminals Algeciras, lo que la convierte en una instalación referente en el marco portuario europeo y mediterráneo.
El salto a los megabuques
El principal punto de inflexión de la terminal llegó con la culminación del proyecto Algeciras 2014, que convirtió a APM Terminals Algeciras en una instalación pionera a la hora de recibir a los buques Triple-E (ecológico, económico y eficiente). Maersk fue la impulsora del gigantismo en los buques a escala mundial en un camino al que se sumaron la práctica totalidad de las grandes navieras. Y nuevamente Algeciras tuvo un lugar preferente en los planes de la firma danesa.
Ese año se completó una de las mayores inversiones de la instalación, desarrollada en cuatro frases y con una inversión de 42 millones de euros que contó con la colaboración de la Junta de Andalucía y la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras (APBA).
El proyecto permitió la adecuación del muelle Juan Carlos I mediante una mejora de las defensas y varios dragados hasta obtener un calado de 17 metros. A esto se sumó la demolición y traslado de grúas, el recrecido de otras y la adquisición de nuevas unidades de muelle STS (ship to shore).
Posteriormente, la terminal ha ido ampliando y renovando su flota de grúas por modelos más modernos y eficientes. Las últimas incorporaciones fueron tres grúas de muelle y 12 de patio. Con este contexto, APM ha ido batiendo sus récords particulares en cuando a cargas y productividad a lo largo de los años. El mismo 2014 se alcanzó el récord del mundo de carga de contenedores, con la estibación de 17.603 teus en el Mary Maersk. Ese registro lo batió en 2015, alcanzando los 18.024 teus, su mejor marca particular. En cuanto a la productividad, la plusmarca le corresponde al Maastricht Maersk, con 251 movimientos por hora el pasado noviembre, durante una escala de la red Gemini.
Este crecimiento ha ido de la mano de la reducción progresiva de su impacto medioambiental. En global, APM Terminals tiene el objetivo de reducir un 70% sus emisiones de CO2 en 2030 y de ser neutra en carbono en 2040. Para contribuir a este proyecto de la compañía, las instalaciones de Algeciras ha ido dando pasos como la instalación de placas solares sobre sus edificios, que generan una energía que puede hasta nueve grúas durante la estiba de un buque.
La red Gemini: el futuro
El ejercicio 2025 marcó un punto de inflexión tanto para la terminal como para el conjunto del Puerto de Algeciras. La alianza entre Maersk y Hapag-Lloyd cristalizó en la cooperación Gemini, una red diseñada para el eje Este-Oeste que situó a Algeciras entre sus enclaves estratégicos o hubs. La implantación del nuevo esquema implicó una reordenación de escalas y servicios con el objetivo de acortar los tiempos de tránsito y mejorar la fiabilidad de las rotaciones.
La Autoridad Portuaria Bahía de la Bahía de Algeciras enmarcó la puesta en marcha de Gemini entre los hitos estratégicos del pasado año, al exigir una adaptación operativa en APM Terminals Algeciras. La coordinación entre todos los actores implicados en cada escala permitió ajustar al máximo las estancias en muelle, en una dinámica comparada con la rapidez de una parada técnica en la Fórmula 1. En abril de 2025, el buque AS Nina protagonizó la primera operativa en la dársena algecireña bajo este nuevo esquema.
Para APM Terminals Algeciras y para la APBA, Gemini no solo supone reformular las escalas. En un momento de alta competencia, el componente geoestratégico no es suficiente para seguir siendo un puerto decisivo en el tráfico marítimo. Es por ello que resultaba clave estar listos para cumplir los requisitos de la nueva alianza, que busca una puntualidad superior al 90% en los horarios previstos, de ahí la importancia de reducir al mínimo el tiempo en puerto.
Además, Gemini está llamada a ser un nuevo impulso para el Puerto de Algeciras, toda vez que augura un aumento de los tráficos. Un objetivo vital para la dársena que, de la mano de APM Terminals, aspira a seguir compitiendo en las grandes ligas del tráfico marítimo desde uno de los epicentros del comercio global.
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