Enciclopedia de La Línea Barriadas de La Línea: El Zabal (II)

  • El Cortijo de Sava dio nombre a esta zona de la ciudad, repleta de huertos, viñas y ventas

  • La Venta de Melchor, la más veterana, era lugar de parada obligada

Vista de El Zabal y la carretera de El Higuerón, en La Línea.

Vista de El Zabal y la carretera de El Higuerón, en La Línea. / M. C. I. C.

La Enciclopedia de La Línea recoge en el tomo V reseñas y descripciones de las barriadas, calles y patios de vecinos de la ciudad.

Había tantos huertos y viñas en este barrio que sería imposible recordarlos a todos. Entre los huertos estaban los de Paveros, Chavico, Corito, José González, Antonio Gómez, Gabriel Martín, Miguel Perea, Antonio el Guardia, Nono, Antonio Ordóñez, Lamino, Toto, Diego Martín, Pedro Vallecillo (Berenjena), Señorita Dolores, Rubio el Valenciano, Eugenio Valdivia, La Rubia, Bracho, Antonio Infierno, Izquierdo, Diego Amado, Juan Morejón, La Campana y muchos más. En cuanto a las viñas, podemos citar la de Pepe Marfil, la de Doña Remedios (luego de Rafaela), la de Rafael Vicente, Quiñones, Mesa y Cubillos.

Otros lugares fueron La Barraca Negra de Diego Urda, la Vega de Miguelón y unos terrenos que destacaban por su color rojizo, que eran de la Familia Griffis, la Casa del Sargento Román y el Cafelito de Diego Urda. Además de la Venta Zayas, había otras como la Venta Castañeda. Una parte de esa venta fue convertida en Escuela Pública con el nombre de “Agrupación Escolar de El Zabal”.

Las ventas más antiguas eran las de La Alegría, La Gorda, El Zorro y la más veterana de todas, la Venta de Melchor, que era un ventorrillo donde paraban los arrieros que hacían el camino entre Estepona, San Enrique de Guadiaro, Paniagua y La Línea y se detenían para reponer fuerzas. Luego se convirtió en un caserío propiedad de la familia Castilla, situado en la falda de Sierra Carbonera, entre Torrenueva y Punta Carbonera (Piedra del Hombre), en la misma playa de Levante. Era más bien un ventorrillo y no la clásica venta andaluza o de otra región española, en la que paraban los arrieros y sus reatas para hacer un alto en el camino a fin de reponer fuerzas. Allí se cargaban y descargaban muchas mercancías destinadas a los caseríos y a los mismos pueblos del entorno serrano. También paraban los cazadores que iban a los montes de los cortijos de la sierra. Allí se servían las más suculentas comidas camperas, como el tierno cabrito guisado, el conejo con tomate, el cerdo en adobo y el arroz en paella.

La antigua Venta Salvador, en El Zabal Bajo. La antigua Venta Salvador, en El Zabal Bajo.

La antigua Venta Salvador, en El Zabal Bajo.

En aquellos tiempos, cuando no existían las carreteras, se llegaba a este lugar por dos caminos de acceso, a cual más difícil; el primero, que partía desde el Cuartel de Caballería de Carabineros, siguiendo el arroyo, que se le conoce por el Camino de Estepona, aunque en realidad debería llamarse de Guadiaro o de Paniagua, que era su entrada al término municipal. El otro camino era el de la playa de Levante, por detrás de La Atunara, donde había un puesto de consumo. Ambas rutas eran las que utilizaban los arrieros, pero siempre ambos camino coincidían en la Venta de Melchor, que hoy ya no es más que un recuerdo de nuestros mayores y donde actualmente existe una urbanización que forma parte de la barriada de Santa Margarita.

El Zabal Alto comienza en el cruce del Arroyo o Camino de Estepona. Aquí y en Santa Margarita se han enclavado la mayoría de las viviendas de El Zabal, hoy convertido en una amplia zona residencial de muchos linenses. A partir de este punto se va elevando la carretera hasta alcanzar el Puerto de El Higuerón, casi en la misma intersección con la antigua carretera nacional 340, hoy denominada Autovía del Mediterráneo. La configuración del terreno cambia radicalmente con respecto a los arenales de El Zabal Bajo. Este terreno es escabroso y sus tierras de monte son más propias de la ganadería que de la agricultura. Los huertos han desaparecido y en su lugar aparecen los cortijos que se dispersan por la falda de Sierra Carbonera. La actual carretera ha experimentado una gran transformación convirtiéndose en una formidable autovía de cuatro carriles, que acoge el acceso a la ciudad conforme se viene de la Costa del Sol por la Autovía del Mediterráneo, a partir del kilómetro 124.

Esta carretera fue diseñada en 1931 a cargo de la Diputación Provincial, bajo la dirección del ingeniero de Obras Públicas don Francisco García Zola, aunque en aquellos tiempos no llegó a comunicarse con la carretera de Málaga. Después de la Avenida España, la carretera del Higuerón constituye el segundo acceso más importante de la ciudad y su presente es espléndido al construirse la gran Avenida Marítima del Paseo de Levante y la vía costera desde La Atunara hasta el Burgo.

La tipología del suelo del Zabal Alto cambia radicalmente, es más escabroso y ganadero

Pasando el antiguo control del Cuartel de la Guardia Civil, nos encontramos con una serie de lugares que adoptan los topónimos más populares y andaluces de la comarca. En el Camino de Estepona encontramos el Vivero de Eucaliptos de Pacheco, cuya parte norte da al Camino de Torrenueva y enfrente la Fuente de los Tajos, el Cortijo del Lebio, el Recreo de don José Ramírez, Viña del Pajarraco, Cortijo de los Pinos (o del Papelucho), Santa Margarita, Los Puertos, Los Portichuelos, La Abusadera, Borondo, San José, Aguilera y Valdelobillos de los Carrasco, caserío blanco que se divisa en lo alto de la sierra al lado izquierdo de la carretera. Este edificio es nuevo, pues el antiguo cortijo Valdelobillos, ya en ruina, se encuentra más al interior de Sierra Carbonera, en un lugar llamado El Canuto del Lobo (parece ser que antiguamente en estos lugares existieron lobos) y éstos son los cortijos, incluyendo el de Dientes, aunque es muy probable que hubieran otros, que nos es imposible recordar.

Otros nombres topónimos son: La Cruz del Padre Ricardo, donde está el repetidor de televisión, Arroyo La Adelfa, Hoyo de las Calabazas, Pozo de La Chivata, Fuente de La Gitana, Hacienda de La Muleta, Pozo de los Cabroncillos, Pozo del Rey, Caserón de don Matildo, Guijo de la Escopetera, Tajos de la Cruz, Majadal de Tajilete, Puerto de los Hoyos de Garusa, Cabezuela, Fuente de la Piedra y Puerto del Francés. Este nombre de Puerto del Francés se debe a que aquí murió un soldado de Napoleón durante una escaramuza entre la caballería francesa y un grupo de guerrilleros durante la Guerra de la Independencia de 1811. No hay que olvidar que las fuerzas napoleónicas, al mando del coronel Rignoux, llegaron hasta la misma ciudad de San Roque.

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