Jimena

El Corchado, de poblado de trabajadores a centro de alojamiento rural

  • El Ayuntamiento de Jimena, con la ayuda de la Junta y la Diputación, ultima la rehabilitación del asentamiento

  • La intención es que esté finalizado entre finales de 2021 y principios de 2022 para sacar su gestión a licitación

Algunos edificios del poblado de El Corchado, ya restaurados. Algunos edificios del poblado de El Corchado, ya restaurados.

Algunos edificios del poblado de El Corchado, ya restaurados. / Erasmo Fenoy

El Ayuntamiento de Jimena de la Frontera, la Junta de Andalucía y la Diputación de Cádiz trabajan desde hace años en la rehabilitación del poblado de El Corchado, que hasta los años 80 del pasado siglo sirvió como alojamiento para los trabajadores de la central hidroeléctrica construida en el río Guadiaro a principios del siglo XX y que aún sigue en funcionamiento. La intención es que sea un centro de alojamiento rural que podría estar en marcha entre finales de 2021 y principios de 2022. 

El proyecto para rehabilitar las antiguas viviendas de los trabajadores arrancó a principios de la década de los 2000, después de que el Ayuntamiento comprara el poblado a Endesa, propietaria de las viviendas y de la central hidroeléctrica. La iniciativa fue abandonada y en 2016 volvió a ser recuperada por el Ayuntamiento, que además de financiación municipal, cuenta con el respaldo de la Diputación y la Junta. Después de la rehabilitación de las viviendas tras más de 30 años de abandono, ya solo queda por finalizar el acondicionamiento exterior completo del poblado, la instalación eléctrica y las obras de saneamiento.

La última vivienda que estaba pendiente de rehabilitar se terminó con los últimos trabajos de mejora realizados el pasado mes de octubre. La mayor parte de los fondos dedicados a esta recuperación proceden del Programa de Fomento del Empleo Agrario (PFEA), distribuidos por la Diputación de Cádiz, que en su última edición reservó casi 124.000 euros a la rehabilitación de uno de los edificios.

Está previsto que entre finales de 2021 y principios de 2022 las obras estén totalmente finalizadas. La intención del Ayuntamiento es sacar a licitación el complejo para que lo gestione una empresa. Las obras pendientes están a la espera de que la Diputación apruebe las partidas solicitadas con las que se llevará a cabo el acondicionamiento del poblado y la instalación de las distintas acometidas para servicios. 

La Diputación informó el pasado octubre de que la nueva etapa del PFEA, de 2020 a 2021, mantendrá su respaldo con presupuesto cercano a los 147.000 euros. La institución provincial también ha intervenido en El Corchado a través del Plan Invierte con dos anualidades de este programa por un importe conjunto de 73.000 euros.

Origen del poblado

La construcción de la central de El Corchado, que entró en funcionamiento en 1906 y que se encuentra en la margen del río Guadiaro que pertenece a Gaucín (Málaga) supuso también la instalación, en la margen derecha, dentro del término municipal de Jimena, de un poblado para los trabajadores de la central y sus familias. El asentamiento contó con viviendas, una escuela y una capilla. En los años 80 del siglo pasado, con la automatización de la central ya no era necesaria la presencia de trabajadores y el poblado de El Corchado quedó definitivamente abandonado.

El poblado del Corchado se localiza entre el río Guadiaro y la vía del ferrocarril, en una zona muy frondosa a la que se accede desde el camino de Cerejana, cerca del núcleo de San Pablo de Buceite. El cauce del río se salva mediante un puente metálico colgante que enlaza con la estación hidroeléctrica.

La central sigue trabajando y es la más antigua de su categoría en España (3,5 megavatios) que sigue en funcionamiento.

El Corchado, en la película 'Che'

El poblado de El Corchado fue escenario natural de la película Che, largometraje dirigido por Steven Soderbergh sobre la vida de Ernesto Guevara que se estrenó en 2008 y en la que el actor Benicio del Toro da vida al guerrillero argentino. Está dividida en dos partes y con una duración de cuatro horas y media: El argentino y Guerrilla.

Buena parte de la segunda parte fue grabada en agosto de 2007 durante 20 días en El Corchado, la central hidroeléctrica, el Soto de la Cerejana, el Cortijillo, el cortijo de El Monje y otros enclaves junto al río Guadiaro, que fueron escenarios naturales de la película para recrear la selva boliviana. En San Pablo, el polideportivo municipal, el colegio y muchas casas rurales y de alquiler dieron cobertura logística al rodaje, en el que muchos sampableños trabajaron.

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