Fútbol | Primera Federación

Así son los rivales gallegos de Algeciras y Balona en la Primera Federación

  • Cuatro largos desplazamientos pero también cuatro destinos muy atractivos en el nuevo grupo

  • El Deportivo será el 'coco' a batir y el principal candidato al ascenso directo

  • Racing de Ferrol, Celta B y Pontevedra se perfilan como adversarios exigentes

Riazor, durante el pasado playoff de ascenso.

Riazor, durante el pasado playoff de ascenso. / RC Deportivo

Galicia se ha convertido en el destino más lejano para el Algeciras CF y la Real Balompédica Linense, pero a su vez en uno de los grandes atractivos para la temporada 22-23. Tras la remodelación de los grupos de la Primera Federación, el emparejamiento de los andaluces y los gallegos ha fijado las miradas de muchos aficionados de la comarca en un claro protagonista: el Deportivo de La Coruña.

Albirrojos y albinegros van a realizar cuatro desplazamientos a la otra punta de la geografía en el nuevo curso: el Dépor, que será el rival a batir en todas las quinielas, y otros tres cuadros gallegos que prometen dar mucha guerra como el Racing de Ferrol, el Celta de Vigo B y el recién ascendido Pontevedra.

Con el mercado de fichajes cobrando velocidad en la categoría, existe unanimidad en los entornos de los equipos del grupo I en señalar al Deportivo de La Coruña como el principal candidato al ascenso directo. Los coruñeses se quedaron a un paso de lograr ese objetivo el pasado mes de junio, pero el Albacete llevó la zozobra a las gradas de Riazor y dio una sorpresa que aún duele en la afición deportivista. El Riazorazo ha dejado secuelas y el histórico Dépor intentará que no le ocurra como le sucedió al Badajoz hace dos campañas, por ejemplo, que al año siguiente de quedarse con la miel en los labios volvió a fallar en su intento de dar el salto.

Pese a estar todavía digiriendo el golpe, el Deportivo volverá a ser el referente en una competición que se le queda pequeña tanto por masa social, como por historia y por presupuesto. De hecho, los deportivistas dispusieron de unos cuatro millones de euros el curso anterior solo para el personal deportivo de la entidad y de cara al curso 2022-23 se moverá en cifras muy similares. Pocos o muy pocos clubes podrán acercarse a esas cifras y ni que decir tiene que el Algeciras y la Balona estarán muy lejos de contar con un montante semejante para armar sus proyectos deportivos. Los coruñeses, no hay que olvidarlo, cuentan con el respaldo de la propiedad, Abanca.

Con esos mimbres, no es de extrañar que el Deportivo haya arrebatado en la puja del mercado a jugadores como el goleador Gorka Santamaría o Isi Gómez, por los que pujó el Córdoba, un recién ascendido que va a tratar de ser potencia en su primera andadura en la Primera Federación. Además, el Dépor ha incorporado al cotizado Víctor Narro. Los blanquiazules tantearon al algecirista Roni y no van a escatimar a la hora de reforzarse para lograr el ansiado regreso a la Liga de Fútbol Profesional. Entre las salidas, el Deportivo ha formalizado el traspaso de su joven perla Noel al Real Madrid. Con Borja Jiménez ratificado como técnico, los coruñeses tendrán que lidiar con esa presión de ser el máximo favorito, haciendo de Riazor uno de los campos más exigentes de la categoría... y una experiencia para todos aquellos que puedan visitarlo.

Muy cerca del Deportivo acabó el curso pasado el Racing de Ferrol, que fue tercero en la liga regular y que luego cedió en las eliminatorias por el ascenso ante el Nàstic de Tarragona de Raúl Agné. Los ferrolanos se acercaron a los tres millones de euros el curso pasado y volverán a estar por encima de los dos para intentar de nuevo situarse en la zona alta. De hecho, ya están agitando el mercado con fichajes de mucho nivel para reforzar el equipo que entrenará el cordobés Cristóbal Parralo. Manu Justo, Carlos Vicente y el argentino Tomás Bourdal son algunas de las incorporaciones de un equipo robusto que también viene de hacer de A Malata un fortín. 

El Pontevedra recupera terreno

El buen hacer de los equipos gallegos en el grupo I de la Primera Federación en el curso 21-22 lo completó un Celta de Vigo B que finalizó sexto, sin el premio de jugar el playoff de ascenso, pero que durante muchas jornadas fue incluso líder de la tabla. Los vigueses cuentan con una cantera trabajada y con el potencial económico del que goza un club asentado en la Primera División. Ingredientes suficientes para hacer de Balaídos, donde jugará sus encuentros el filial vigués, otra visita muy exigente. El club celtiña puso fin a la etapa de Onésimo Sánchez como entrenador y ha elegido a Claudio Giráldez, hasta ahora entrenador del juvenil A, como su recambio.

A ellos, para cerrar el cuarteto de equipos gallegos, se suma el Pontevedra, que vuelve por sus fueros después de un ascenso solvente desde la Segunda RFEF. Los pontevedreses partirán con la idea de consolidarse, pero se moverán en un presupuesto bastante competitivo para la categoría que les podría facilitar el luchar por objetivos más ambiciosos. Con un veterano como Charles como referente y con el exalgecirista Yelko Pino a los mandos de la medular, el viaje hasta Pasarón completará una dura y exigente ruta por Galicia para la Balona y el Algeciras. El Pontevedra acaba de hacerse con Antonio Fernández Rivadulla como nuevo jefe de su banquillo. El técnico, que dirigió el curso pasado al San Roque de Lepe en la Segunda RFEF, releva a Ángel Rodríguez, que se marchó al Hércules.

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