Algeciras CF

El idilio de Salva Ballesta con el Nuevo Mirador

  • El entrenador se mantiene invicto en casa desde que debutó en febrero ante el Badajoz

  • El técnico volverá a sentarse en el banquillo tras cumplir la sanción que arrastraba

Salva Ballesta, sentado en el banquillo del Nuevo Mirador durante la pretemporada. Salva Ballesta, sentado en el banquillo del Nuevo Mirador durante la pretemporada.

Salva Ballesta, sentado en el banquillo del Nuevo Mirador durante la pretemporada. / Erasmo Fenoy

El Algeciras CF recibe este domingo 1 de noviembre al CD Marino en su segundo partido de la temporada 20-21 en el Nuevo Mirador. Los albirrojos, imbatidos en el arranque liguero del grupo IV-A de la Segunda B tras haberse medido con Marbella y Recreativo, se mantienen invictos en casa con Salva Ballesta.

El entrenador no conoce la derrota en el templo algecirista en los cincos encuentros oficiales que ha sumado desde que aterrizó en enero de 2020. Ballesta debutó en el Mirador con una victoria ante el Badajoz (1-0) el 2 de febrero y después encadenó tres empates (Cádiz B, Cartagena y San Fernando, todos 1-1) antes de que la pandemia del coronavirus interrumpiese y acabase con la temporada 19-20 tras el 8 de marzo.

El técnico de los albirrojos retomó este idilio como lo dejó con un empate ante el Marbella (0-0) en el estreno liguero, y también como lo había dejado a domicilio, con una victoria de lustre en Huelva (0-1) tras el zarpazo del pasado curso en Córdoba. Parece que la inactividad no ha pasado factura al efecto Salva.

El preparador del Algeciras, además, vuelve al banquillo literalmente este domingo ante el Marino tras haber cumplido su sanción de tres partidos (le faltaban dos). Desde lo alto de las gradas se ha hecho sentir el míster. Bien lo saben los aficionados de Tribuna.

El Algeciras inicia ante el Marino el tramo ante los tres canarios

El Algeciras vuelve a casa para afrontar el tramo del calendario ante los tres canarios del subgrupo: Marino, Las Palmas Atlético (a domicilio) y Tamaraceite. De los tres, el único que ha sumado por el momento es el Tamaraceite, pero ni mucho menos se puede tomar esto como una invitación a la confianza. El vestuario sabe perfectamente que necesita competir al máximo nivel para hacer frente a cualquier rival de la categoría. Salva, mejor que nadie, sabe que si el Algeciras no muerde se puede convertir en un equipo vulgar.

Los tres próximos duelos, ante rivales en teoría más directos, se antojan fundamentales para calibrar hasta dónde podrá llegar el Algeciras en sus aspiraciones. Por lo pronto, una victoria ante el Marino serviría para abrir una brecha de siete puntos con el conjunto de la Playa de los Cristianos, el actual colista del grupo IV-A. Una diferencia que en una fase de solo 18 partidos otorga un colchón grande.

El mensaje que se traslada desde el Mirador es el de tomarse cada partido como una pequeña final hacia el objetivo prioritario: ser uno de los clubes que dé el salto a la nueva categoría del fútbol profesional.

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