Algeciras CF - Cádiz B | La crónica (1-1) Mal resultado, peores sensaciones

  • El Algeciras decepciona ante su afición con un empate que sabe a muy poco

  • Almenara adelanta a los albirrojos pero Nieto iguala con un golazo antes del descanso

  • El efecto Salva Ballesta se estanca y la salvación se aleja a cinco puntos

Wilson Cuero corre a por el balón ante un jugador del Cádiz B. Wilson Cuero corre a por el balón ante un jugador del Cádiz B.

Wilson Cuero corre a por el balón ante un jugador del Cádiz B. / Erasmo Fenoy

El Algeciras CF dio un paso atrás en sus aspiraciones. El equipo de Salva Ballesta sumó un punto que a todas luces es insuficiente y sabe a poco, pero lo más preocupante fueron las sensaciones. El algecirismo se marchó del Nuevo Mirador preocupado, con un pálpito de esos que cala entre los huesos y que no invita al optimismo. Muy difícil va a estar el reto de la permanencia en Segunda B si este es el nivel que el Algeciras va a presentar en las treces batallas restantes. La salvación se aleja a cinco puntos. 

Sin la intensidad propia de quien se juega la vida, sin ideas para desembarazarse de su rival y con demasiadas dudas en muchos de sus futbolistas, el Algeciras de Salva Ballesta perdió ese sello que parecía haber brotado con la llegada del entrenador. ¿Dónde quedó ese conjunto que achicó al Badajoz? ¿O ese que tanto fútbol demostró en Sevilla? Quién sabe. Las bajas de Choco y sobre todo de Iván en la zona ancha pasaron mucha factura en el carácter de un once que pintaba bien pero que no respondió a las expectativas.

Vaya por delante que el Algeciras empató ante un buen Cádiz B, un filial made in Juanma Pavón, trabajadísimo, ordenado, con criterio, con calidad, con la personalidad de su técnico. Pero el resultado no puede enmascarar lo que poco que ofreció el cuadro algecirista ante su gente en un estadio que debería ser su fuerte. Los locales se adelantaron en la única llegada del primer tiempo, en una acción a balón parado que culminó Almenara, pero el filial amarillo replicó con una genialidad de Nieto, un zapatazo imparable a la escuadra. El segundo tiempo, que pudo acabar con derrota, dejó ver a un Algeciras con más corazón que cabeza, con más precipitaciones que aciertos, con más empuje que presencia.

Ballesta recompuso el once con alguna que otra sorpresa: el técnico retrasó a Almenara al lateral derecho y dio la oportunidad a Ganet en dos cambios más o menos esperados por las ausencias obligadas de Choco e Iván. Barba entró en una de las bandas y Cristo Martín disfrutó de su primera titularidad por un Antoñito en el banquillo tras haber estado toda la semana entre algodones. Arriba, debut del '9' Borja Lázaro junto a Karim.

La remodelación no cayó bien de inicio porque el Cádiz B salió más intenso, más dispuesto a mandar. Los pupilos de Pavón comenzaron a ganar todas las batallitas en cada balón dividido, se anticipan casi siempre y campaban a sus anchas con el esférico ante un Algeciras bastante perdido que capeaba el temporal. El filial avisó en el minuto 17 con un cabezazo del gigante Saturday a balón parado que despejó Ganet. Cuando peor lo pasaban los locales, apareció Cristo Martín para mostrar sus virtudes con el balón en los pies. De una falta alejada de la frontal, el canario botó el gol que remató Gonzalo Almenara adelantándose a todos. Menudo olfato gasta el algecireño, uno de los que no olió bola en la etapa anterior.

El tanto del Algeciras en el minuto 23 propició unos minutos de soltura, con alguna que otra llegada que no acabó en buen puerto como el centro de Barba en el 28'. Pero no hubo demasiado tiempo para acomodarse porque corría el 35' cuando el cadista Nieto se sacó un golazo de la manga con un disparo de videojuego. Imparable para Javi Jiménez. Los de Ballesta solo lograron conectar una vez con el tanque Borja Lázaro, en el minuto 37, con un centro de Barba que el ariete cabeceó manso ante Arco. Al ex del Fuenlabrada se le vio poco dinámico y es obvio que necesita minutos, pero también que le surtan balones.

Cristo Martín sirve a balón parado el tanto del algecireño Almenara

El segundo tiempo comenzó con un cortocircuito total de los algeciristas, incapaces ante el entramado de un Cádiz B que fue a una presión muy alta. El Algeciras se cegó al dar salida al balón y no era capaz de encontrar una vía con un Ganet del que se esperaba que asumiera los galones del capitán. Salva sacó a Antoñito como salvavidas y poco después a Wilson Cuero. Los dos dieron otro aire, otra frescura, a un equipo albirrojo plano que empezó a ganar metros y buscar centros laterales. El arbitraje tampoco ayudaba en nada, con Santos Pargaña buscando protagonismo y sacando de quicio a los de casa.

La mejoría algecirista de los últimos veinte minutos resultó engañosa porque la mejor ocasión la tuvo el Cádiz B con una ocasión clarísima del recién entrado Hicham -el ex del Almería que llegó a debutar en Primera-, que se topó con la parada casi acrobática de Javi Jiménez en el minuto 79.

Los últimos compases, un querer y no poder del Algeciras, un sufrimiento para una afición que una vez más respondió por encima de lo esperado, a pesar del cambio de hora y a pesar de todos los palos que van acumulados en el lomo. Ya le va tocando a Salva y su vestuario compensar como es debido semejante fidelidad.

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