Fútbol | Historia de superación

Yaiza Martín, una mujer que no conoce límites

  • La tinerfeña es entrenadora FIFA en un mundo de hombres como Dubai

  • Un atropello a los 16 años amenazó con dejarla inválida, pero ha sido militar, camionera y azafata

  • En su visita al Campo de Gibraltar ha tenido un encuentro con el Algeciras CF

Yaiza Martín, en Algeciras con su uniforme FIFA. Yaiza Martín, en Algeciras con su uniforme FIFA.

Yaiza Martín, en Algeciras con su uniforme FIFA. / Erasmo Fenoy

Yaiza Martín transmite una fuerza contagiosa desde el primer momento. Esta canaria de Tenerife soporta en sus espaldas una de las mayores historias de superación del deporte español. Sufrió un atropello cuando tenía 16 años, se recuperó de una invalidez diagnosticada y, tras ser militar y camionera, se ha convertido en entrenadora de fútbol FIFA, una de las más reconocidas en el extranjero, donde ha ejercido en Italia y en Dubai.

La vida ha traído a Yaiza Martín a Algeciras, donde está pasando unos días disfrutando del Campo de Gibraltar. "Es una tierra encantadora, muy similar a las Canarias por la gente, por las playas, por el clima", destaca la tinerfeña. Yaiza ha aprovechado su estancia para mantener una reunión con la directiva del Algeciras CF y no se cierra puertas a una posible colaboración en el futuro.

La próxima semana volverá a Italia, donde mantiene estrechos lazos con la Juventus de Turín, histórico club con el que ya ha trabajado en su cantera. No obstante, Yaiza debe decidir el rumbo de su carrera porque tiene sobre la mesa una oferta de renovación para seguir como entrenadora-directora deportiva en Dubai, en los Emiratos Árabes, donde se ha convertido en una mujer pionera en un mundo de hombres.

"Al empezar me miraban raro pero he conseguido que me acepten y que me respeten", dice sobre su experiencia de dos años en Dubai. "Es verdad que se trata de una cultura muy distinta, con una tradición religiosa importante, y al principio me costó unos meses adaptarme, pero una vez que entiendes sus costumbres puedes aprender a trabajar con normalidad", sostiene.

"En ese sentido, aunque hablamos de países donde hay un machismo muy arraigado, allí me he sentido respetada en todo momento y he conseguido un trabajo por el que se me ha valorado", explica. "En España, sin embargo, todavía existe ese otro tipo de machismo. No te obligan a ponerte un pañuelo pero tampoco te quieren en un banquillo", reflexiona.

A sus 40 años, la canaria sopesa dar un golpe de timón a su vida -quizás volver a España-, donde cree que el fútbol femenino aún tiene mucha lucha por delante para equipararse al masculino. "Tenemos recursos pero sigue existiendo un abismo", dice. "¿Entrenar aquí? Puede ser pero no es una inquietud que tenga que cumplir sí o sí. Soy de las que pienso que las cosas llegan cuando tienen que llegar, que no se trata tanto de buscarlas o forzarlas como de trabajar y ser constante".

Yaiza es una mujer con carácter: "De lo contrario no me habría levantado de una lesión tan grave ni habría conseguido los retos que me he propuesto ni me habría metido en un banquillo donde he escuchado tantas barbaridades", afirma.

"En los Emiratos me respetan. En España hay otro tipo de machismo"

Con apenas 16 años, siendo una adolescente normal que disfrutaba jugando al fútbol, sufrió un atropello en la calle de un vehículo que conducía una mujer borracha y sin licencia. Comenzó entonces su calvario de operaciones y rehabilitación. El desprecio de quienes sentían vergüenza por ir con una chica en silla de ruedas terminó de encender la caldera del coraje de Yaiza, que no solo logró levantarse de nuevo, sino que emprendió su particular aventura de la vida con un desafío tras otro.

Ingresó en el ejército profesional como una de las primeras mujeres en conseguirlo y sirvió cinco años. Después se decantó por ser camionera y estuvo al volante del camión más grande de Canarias y, cuando se cansó de la carretera, se convirtió en azafata de vuelos. Pero en lo más profundo de ser seguía el gusanillo del fútbol, por eso Yaiza Martín empezó a volcar su vida a su gran pasión, a entrenar desde las categorías inferiores.

Mientras se sacaba varios idiomas obtuvo el grado FIFA de entrenadora y en el Marino inició una singladura que le llevó a dar el salto a Italia, a la prestigiosa Juve, y posteriormente a Dubai, con el Al Najoon.

"Soy una enamorada de lo que hago, mi trabajo es parte de mi vida y creo que nunca podré desvincularme del todo", resalta Yaiza, "una apasionada de los niños, de la cantera".

"Me gusta ser mujer, me gusta mi femininidad y me gusta derribar murallas y conseguir los retos", dice. "Con ganas, ilusión y compromiso no hay nada que no se pueda alcanzar".

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