La tertulia deportiva de Europa Sur

Río-Tokio: la ruta del sueño de Adrián Gavira

  • El taraguillero analiza su experiencia en los Juegos y la situación del vóley playa en España Desea estar con Pablo Herrera en las próximas olimpiadas

La Tertulia Deportiva de Europa Sur abre sus puertas. El jugador olímpico de vóley playa Adrián Gavira, natural de San Roque, y el presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, Manuel Morón, fueron los primeros invitados en el restaurante El Cortijo de Guadacorte, donde compartieron no sólo mesa y mantel, también experiencias e inquietudes de dos mundos, el deportivo y el portuario, muy diferentes pero altamente competitivos.

Adrián Gavira acaba de aterrizar, como quien dice, de los Juegos de Río y a sus 29 años mira al futuro con ganas pero con calma. ¿Tokio 2020? "Cuatro años parece que no pero son muy largos, queda mucho", dice y añade que confía en llegar con Pablo Herrera, su compañero, plata olímpica en Atenas 2004, que está en el tramo final de su carrera, porque el relevo generacional lo ve aún en el aire. Londres y Río ya no se lo quita nadie.

La única participación comarcal en los pasados Juegos Olímpicos es, lógicamente, uno de los primeros temas que se ponen encima de la mesa de la tertulia de Europa Sur. A modo de entrante. El sanroqueño Adrián Gavira Collado tiene ya en su rincón de cosas inolvidables esa experiencia. A pesar de la "mala suerte" de que los cruces le emparejaron en octavos, a él y a su compañero, a los anfitriones, favoritos y finalmente ganadores del oro Alison Cerutti El Mamut y Bruno Schmidt El mago. A pesar también de las molestias de rodilla. "El estadio de vóley playa era espectacular, y el ambiente, el show de luces por las noches. Eso te anima, para nada te distrae, estás pendiente del rival, a mí me me motiva", explica.

Gavira asegura que la organización de los Juegos en Río no fue "no fue tan mala como se estaba comentado". "Se habló de los mosquitos, del Zika, pero yo no me eché repelente ni nada. Cuando llegamos a la villa olímpica sí es verdad que les faltaban un par de meses para acabarla, había suciedad en algunas zonas, caía agua por otras... En Río la Federación Internacional tuvo que poner dinero para acabar el estadio incluso", relata el olímpico de Taraguilla, que en tema de seguridad también se moja: "Bien... porque no pasó nada. En Copacabana, por ejemplo, era difícil que te pasara algo, pero luego cerca de la villa olímpica no había mucha y había zonas de campo que alguien podría soltar cualquier cosa". "Los Juegos de Londres sí estuvieron mejor en general", concluye.

Brasil, entiende Adrián Gavira, es uno de los países importantes en vóley playa. Nada que ver con su realidad en España. Asegura el integrante de la mejor pareja nacional de este deporte que "está creciendo muchos" pero que "falta dar con la tecla". "Creo que hay muchos problemas de federación, con Costa... Creo que este año habrá un torneo en Las Palmas", explica. "El mejor país para competir es EEUU. Aquí se ven a los deportistas como vividores y allí como héroes. En Austria se hace cola para entrar en el estadios de vóley playa", añade.

Gavira reconoce que "si estás entre los diez primeros, no es el fútbol, pero vives bien". "Depende mucho de que seas bueno; si me lesiono, no juego y no gano nada. Eso hace que entrenes con más ganas porque si soy mejor, gano más dinero. Porque luego el tema de patrocinadores y ayudas, pocas", expone el taraguillero otro de los problemas de los deportes minoritarios.

Una inquietud que se lleva a su territorio más cercano y critica que "en Taraguilla no se hace nada para fomentar otros deportes, o juegas al fútbol o nada". Lo dice por los más pequeños porque entiende, y la mesa es unánime, que el deporte hay que fomentarlo desde los primeros años. Gavira da unas claves: "Luego, no hay que decirle al niño que es un inútil si no ganas porque eso genera presión y estrés y acaban por dejarlo". Relata el deportista una anécdota en la que mientras compaginaba fútbol y voleibol un entrenador del deporte rey le dijo que si faltaba a un partido -por lo visto de gran trascendencia- le echaba, entonces se fue y le dedicó todo el tiempo al vóley. "Toda mi vida hubiese cambiado por aquello", reflexiona el olímpico.

Como la mayoría de deportistas que tocan techo, Adrián Gavira surge de mucho sacrificio. Tiene como referente deportivo -¿y quién no?- a Rafa Nadal, "más que por lo que ha ganado, por su mentalidad ganadora". Ahora se toma unos meses de vacaciones antes de empezar a tratar primero sus molestias de rodilla y luego, vuelta entrenar y, finalmente, a la arena, al circuito mundial que hace posible que pueda cumplir sus suseños.

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