El Pastilla, del menudeo de droga a una fuga que puso en jaque a Instituciones Penitenciarias
El nombre de Yousef Mohamed Lehrech vuelve al foco tras su absolución por el TSJA en el crimen de El Saladillo mientras sigue pendiente de otro juicio por asesinato
El TSJA absuelve a El Pastilla por el asesinato a tiros de un joven en Algeciras y anula la condena de 22 años
La historia de Yousef Mohamed Lehrech, alias El Pastilla, es la de una escalada vertiginosa en el mundo del narcotráfico y la violencia. Nacido en 2003 en Ceuta, criado en la barriada del Príncipe Alfonso —uno de los barrios con mayor conflictividad del país—, su nombre ha estado vinculado desde la adolescencia a clanes enfrentados, ajustes de cuentas y crímenes que han sacudido el Campo de Gibraltar.
Esta semana ha vuelto al primer plano tras la absolución dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía por el asesinato cometido en 2022 en El Saladillo, en Algeciras, al considerar que no existió prueba suficiente para sostener su condena. Pero su trayectoria judicial está lejos de cerrarse.
Adolescencia en el epicentro del narco
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, entre ellas la Policía Nacional y la Guardia Civil, siguieron sus pasos desde muy joven. En el Príncipe, donde las bandas rivales se disputaban el control del territorio, comenzó realizando tareas menores vinculadas al menudeo de droga.
Por aquellos años, dos nombres marcaban el pulso del barrio: el de El Piolín y el de Nayim K.A., alias Tayena, antiguos amigos convertidos en rivales. El tráfico de drogas y el control de pasos fronterizos con Marruecos eran parte del negocio. Lehrech fue escalando posiciones en el entorno de Tayena en un contexto de enfrentamientos, amenazas y apuñalamientos.
Según las investigaciones, en ese clima de guerra abierta se produjeron varios episodios de extrema violencia. Entre ellos, el asesinato por error de un estibador del puerto de Algeciras en octubre de 2022, un crimen por el que fue condenado inicialmente y que ahora ha sido revocado por el TSJA al apreciar un “vacío probatorio” en su identificación como autor de los disparos.
El crimen de su propio jefe
El episodio que marcó un punto de no retorno llegó el 12 de abril de 2023. Ese día fue asesinado a tiros en Los Cortijillos, en el término municipal de Los Barrios, Nayim K.A., el mismo Tayena para cuya banda había trabajado.
La Fiscalía sostiene que Lehrech le disparó casi a bocajarro cuando salía de su vivienda. Fue detenido horas después en el Puerto de Algeciras cuando intentaba embarcar rumbo a Ceuta. En el momento del arresto, reconoció ante la Guardia Civil haber disparado y aseguró que había arrojado el arma al mar, aunque nunca fue recuperada.
Por este crimen se enfrenta a una petición de 27 años de prisión por asesinato con alevosía y tenencia ilícita de armas. Ese juicio está aún pendiente.
Fuga exprés de Alcalá-Meco
Su nombre saltó definitivamente a la esfera nacional en diciembre de 2023. La víspera de Nochebuena, se fugó de la prisión madrileña de prisión de Alcalá Meco en apenas tres minutos, saliendo por la puerta principal camuflado entre familiares de internos tras una comunicación.
Lehrech estaba clasificado como preso FIES, categoría reservada a internos de especial seguimiento por su peligrosidad. La fuga destapó una cadena de fallos en los protocolos de control y provocó una fuerte polémica.
Durante semanas, la Sección de Localización de Fugitivos de la Policía Nacional activó la Red Enfast para rastrear sus movimientos. Tras pistas en Andalucía y contactos con Marruecos, la investigación se desplazó a Europa. Finalmente, fue detenido el 25 de enero de 2024 en las inmediaciones de la estación central de Leipzig, en Alemania, después de que varias imágenes y testimonios en el entorno de una mezquita en Colonia permitieran estrechar el cerco.
Un nombre ligado a la violencia
Con apenas 23 años, El Pastilla acumula ya un historial judicial vinculado a dos asesinatos en la provincia de Cádiz, uno de ellos ahora anulado por el TSJA. Su figura se convirtió en símbolo de la deriva violenta de ciertos entornos donde la cultura del narco ha echado raíces y donde jóvenes apenas mayores de edad acaban inmersos en dinámicas criminales de enorme gravedad.
La absolución en el caso de El Saladillo supone un vuelco judicial relevante, pero no borra su pasado ni despeja su futuro inmediato. A la espera del juicio por la muerte de Tayena, el nombre de Yousef Mohamed Lehrech sigue asociado a una historia marcada por la violencia, las lealtades rotas y una fuga que puso en jaque al sistema penitenciario.
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