Quirónsalud La gripe y las bronquitis desaparecen entre los jóvenes por la protección ante la Covid-19

  • Los nuevos hábitos higiénicos y sanitarios adquiridos durante la pandemia reducen las infecciones respiratorias

  • El uso habitual de la mascarilla, unido al continuo lavado de manos y la disminución del contacto social impiden los contagios

Un pediatra de Quirónsalud, con uno de sus pacientes. Un pediatra de Quirónsalud, con uno de sus pacientes.

Un pediatra de Quirónsalud, con uno de sus pacientes. / M. G. (Los Barrios)

Los nuevos hábitos higiénicos y sanitarios adoptados para poner freno a la propagación del coronavirus han tenido una influencia positiva inmediata en la transmisión de otras enfermedades respiratorias infecciosas habituales en los meses más fríos del año.

Este fenómeno ha sido detectado entre los especialistas de Quirónsalud Campo de Gibraltar y Marbella en sus consultas ambulatorias y de Urgencias. “Nos encontramos en niveles muy bajos de incidencia de la gripe. En términos epidemiológicos, es como si no hubiera comenzado la temporada de esta enfermedad, que suele tener su máxima actividad entre octubre y mayo”, explica la jefa de Servicio de Pediatría de Quirónsalud Marbella, la doctora Adelaida Sánchez Bacallao.

En la misma línea se sitúa el Servicio de Pediatría de Quirónsalud Campo de Gibraltar, cuyo responsable, el doctor José Luis Díaz Rodríguez, indica que esa circunstancia extraordinaria  también se observa en otras enfermedades habituales durante la temporada invernal. “Desde octubre es habitual que los pediatras nos enfrentemos a casos de bronquiolitis, que es una infección pulmonar común en bebés y niños pequeños causante de inflamación de las vías respiratorias. Sin embargo, este año, apenas hemos tratado casos”, resalta el doctor Díaz.

“Se ha registrado una caída espectacular de casos, en torno cercana al 90%. De hecho, no hemos tenido ningún ingreso como en años anteriores que eran habituales los casos en menores de seis meses”, corrobora la pediatra Sánchez Bacallao.

La mascarilla, una barrera

“La mascarilla es una barrera para no inhalar las partículas de virus potencialmente contagiosos. Como medida preventiva, impide la propagación del virus de la gripe, bronquiolitis o bacterias causantes de neumología, tuberculosis o varicela. Pero, al mismo tiempo, es un elemento que evita contagiar a quienes tenemos alrededor” puntualiza la pediatra.

“Además de esos factores, no podemos olvidar que este año se han incrementado los índices vacunación de la gripe, especialmente en los grupos de población de riesgo”, corrobora Díaz.

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